miércoles, 29 de octubre de 2014

La Biblia Católica y la Procesión del Señor de los Milagros

Este mes de Octubre se celebra en Perú la Procesión del Señor de los Milagros, donde miles de personas vestidas de morado (púrpura) llenan las calles del centro de Lima.



Veamos que es lo que dice su propia Biblia, en uno de los libros deuterocanónicos que ellos aprobaron, cualquier similitud con la procesión no es pura coincidencia:

BARUC 6
Bar 6:1 Por los pecados que habéis cometido contra Dios, fuisteis llevados cautivos a Babilonia por Nabucodonosor, rey de los babilonios.
Bar 6:2 Llegados, permaneceréis ahí muchos años, un tiempo largo, hasta siete generaciones, pasadas las cuales, os sacaré de ahí en paz.
Bar 6:3 Ahora bien, en Babilonia veréis dioses de plata, de oro y de madera, llevados a hombros, que infunden temor a los gentiles.
Bar 6:4 Cuanto a vosotros, guardaos de asemejaros a los extranjeros, y que el temor de tales dioses no se apodere de vosotros
Bar 6:5 al ver la multitud apiñada delante y detrás de ellos, adorándolos. Vosotros decid en vuestro corazón: A ti, Señor, se te ha de adorar.
Bar 6:6 Mi ángel está con vosotros y es quien os pedirá cuenta.
Bar 6:7 Esos dioses los hace un artífice, los cubre de oro y de plata, pero son mentira, no pueden hablar.
Bar 6:8 Como para doncella, amiga de aderezarse, toman el oro,
Bar 6:9 y fabrican coronas, que colocan en la cabeza de sus dioses. Y tal vez acontece que los sacerdotes roban a los dioses el oro y la plata y la emplean para adornarse ellos,
Bar 6:10 y aun para regalársela a las meretrices que moran bajo su techo. Como a hombres visten a los dioses de plata sus vestidos, y a los dioses de oro y de madera,
Bar 6:11 pero no pueden evitar la herrumbre ni la carcoma, vestidos con sus trajes de púrpura.
Bar 6:12 Hay que limpiarles el rostro para quitarles el polvo que se levanta en su templo y en abundancia se deposita sobre ellos.
Bar 6:13 Tienen un cetro como el juez de un distrito, mas no pueden quitar la vida a quien los ofende.
Bar 6:14 Tienen asimismo un puñal o un hacha en su diestra, pero no se defenderán del enemigo ni del ladrón. Por lo que se pone de manifiesto que no son dioses. No los temáis, pues.
Bar 6:15 Así como cualquier utensilio que un hombre tiene, si se quiebra, no es ya de utilidad,
Bar 6:16 así son sus dioses. Colocados en sus templos, los ojos se les llenan de polvo, levantado por los pies de los que allí entran.
Bar 6:17 y así como al criminal que ofendió al rey, o al condenado a muerte, se le cierran las puertas de la prisión, así los sacerdotes aseguran sus templos con puertas, con cerrojos y con palancas, para que no sean robados por los ladrones.
Bar 6:18 Encienden lámparas para ellos y en mayor número que para sí mismos, pero los dioses no pueden ver ninguna.
Bar 6:19 Son como las vigas del templo, de las cuales se dice que les carcomen el corazón los gusanos que nacen de la tierra, y devoran así sus vestidos sin que ellos lo adviertan.
Bar 6:20 Su rostro se ennegrece por el humo del templo.
Bar 6:21 Sobre su cuerpo y sobre su cabeza se arrojan las lechuzas, las golondrinas y las otras aves, y aun los gatos.
Bar 6:22 Por donde conoceréis que no son dioses. No los temáis.
Bar 6:23 El oro que para su ornato les cubre, se empaña, y si no lo limpian, no brilla; ni aun cuando fueron fundidos sintieron nada."
Bar 6:24 Fueron comprados a este o el otro precio, y no hay en ellos ni un soplo de vida.
Bar 6:25 Aun teniendo pies, tienen que ser llevados en hombros, mostrando con esto a los hombres su ignorancia para confusión de los que los sirven.
Bar 6:26 Si alguna vez caen en tierra, no se levantan por sí mismos, y, una vez puestos en pie, no pueden enderezarse, y como a los muertos, así les ponen delante las ofrendas.
Bar 6:27 Los sacerdotes, viendo las víctimas sacrificadas, se aprovechan de ellas. Y, asimismo, sus mujeres ponen en sal una porción de ellas y no dan nada al pobre ni al débil.
Bar 6:28 Son manoseados por mujeres impuras por el parto o la menstruación. Conociendo, pues, por todo esto, que no son dioses, no debéis temerlos.
Bar 6:29 ¿Cómo, pues, llamarlos dioses? Pues hasta mujeres presentan sus ofrendas a semejantes dioses de plata, de oro y de madera,
Bar 6:30 y en sus templos los sacerdotes están sentados, rasgadas las túnicas, rapadas la cabeza y la barba y descubierta la cabeza,
Bar 6:31 y aullan y gritan delante de ellos como en una cena fúnebre.
Bar 6:32 De sus vestidos roban los sacerdotes para vestir a sus mujeres y a sus hijas. Hágaseles mal o hágaseles bien, ellos no pueden corresponder.
Bar 6:33 No pueden ni poner ni quitar,
Bar 6:34 ni pueden dar riqueza ni dinero, ni una pieza de cobre. Si alguno les hace un voto y no lo cumple, no reclaman.
Bar 6:35 Ni libran al hombre de la muerte ni arrancan al débil de las manos del fuerte.
Bar 6:36 No son capaces de dar vista al ciego ni de librar al hombre que se halla en necesidad.
Bar 6:37 No pueden compadecerse de la viuda ni hacer bien al huérfano.
Bar 6:38 Son semejantes a piedras sacadas del monte. Son dioses de madera, dorados y plateados, y serán confundidos los que los sirven.
Bar 6:39 ¿Cómo, pues, vamos a creer y decir que son dioses?
Bar 6:40 Los mismos caldeos los deshonran. Cuando ven a un mudo que no puede hablar, lo conducen a Bel, pidiéndole que le dé el habla, siendo como es el dios incapaz de oírlos.
Bar 6:41 Y sabiendo esto, no piensan en dejarlos, porque no tienen conocimiento.
Bar 6:42 Y las mujeres, ceñidas de cordones, se sientan en los caminos quemando salvado,
Bar 6:43 y cuando alguna de ellas, solicitada, se la lleva un transeúnte y duerme con ella, injuria a las vecinas por no haber merecido ese honor de que rompieran el cordón.
Bar 6:44 Todo lo que se hace con estos dioses es un embuste. ¿Cómo, pues, vamos a creer y decir que son dioses?
Bar 6:45 Han sido fabricados por artífices y orfebres, y no podrán ser sino lo que quieran los artífices.
Bar 6:46 Los mismos que los fabrican no viven largo tiempo, ¿cómo va a vivir lo que ellos fabricaron?
Bar 6:47 Han dejado para los venideros mentira y oprobio.
Bar 6:48 Cuando sobre ellos viene la guerra o la calamidad, deliberan entre sí los sacerdotes dónde podrán ocultarse con ellos.
Bar 6:49 ¿Cómo, pues, no comprenden que no son dioses los que ni a sí mismos se libran de la guerra ni de las calamidades?
Bar 6:50 Luego se ve que, siendo de madera, dorados y plateados, son un embuste para todas las naciones y los reyes, y quedará manifiesto que no son dioses, sino obras humanas, y que no hay en ellas nada divino.
Bar 6:51 ¿Quién, pues, no conocerá que no son dioses?
Bar 6:52 No podrán jamás hacer un rey en la región ni dar a los hombres la lluvia.
Bar 6:53 Su propia causa no podrán defenderla ni protegerse contra la injusticia por su impotencia.
Bar 6:54 Son como las cornejas, que vuelan entre el cielo y la tierra. Y si alguna vez prende el fuego en los templos de estos dioses de madera dorada o plateada, sus sacerdotes se salvan con la huida, pero ellos se queman como vigas en medio de las llamas.
Bar 6:55 Ni a un rey ni a los enemigos resistirán.
Bar 6:56 ¿Cómo, pues, admitir o pensar que son dioses? Ni de ladrones ni de salteadores se salvan estos dioses de madera, plateados y dorados.
Bar 6:57 Cualquiera más fuerte les arrebatará el oro y la plata y el vestido de que están cubiertos, y se marcharán sin que los dioses puedan auxiliarse.
Bar 6:58 De suerte que mejor es un rey, que puede hacer ostentación de su poder, o un utensilio cualquiera en una casa, del cual se sirve su dueño, que estos dioses falsos. Y hasta la puerta de una casa protege las cosas que hay en ella mejor que esos falsos dioses, y una columna de madera en un palacio real vale más que ellos.
Bar 6:59 El sol, la luna y las estrellas obedecen con su resplandor para utilidad (de los hombres),
Bar 6:60 y asimismo el relámpago, cuando brilla, se hace ver bien, y el viento sopla en toda la tierra,
Bar 6:61 y las nubes, cuando Dios las ordena pasar por encima de ella, cumplen el mandato,
Bar 6:62 y el fuego, enviado de arriba para consumir los montes y las selvas, hace lo que les ha mandado. Sus dioses ni por la belleza ni por la potencia son a estas cosas comparables.
Bar 6:63 No debe, pues, creerse ni decirse que son dioses, no siendo capaces de hacer justicia ni de hacer bien a los hombres.
Bar 6:64 Conociendo, pues, que no son dioses, no los temáis.
Bar 6:65 Son incapaces de maldecir o bendecir a los reyes.
Bar 6:66 Ó Ni pueden dar en el cielo señales a las naciones, ni pueden, como el sol, alumbrar, ni iluminar como la luna.
Bar 6:67 Las fieras mismas saben más que ellos, porque, huyendo a su madriguera, pueden salvarse a sí mismas.
Bar 6:68 No se ve, pues, por modo alguno que sean dioses; por tanto, no los temáis."
Bar 6:69 Así como en el melonar nada guarda el espantajo, así sus dioses de madera, dorados y plateados.
Bar 6:70 Más parecen espino plantado en huerto, sobre el cual todos los pájaros se posan. Son también estos dioses de madera, dorados y plateados, semejantes a un muerto arrojado al sepulcro tenebroso.
Bar 6:71 Por la púrpura y el lino que sobre ellos se envejece conoceréis que no son dioses. Y ellos mismos serán más tarde consumidos, viniendo a ser el oprobio de la tierra.
Bar 6:72 Mejor es, pues, el hombre justo, que no tiene ídolos, porque está muy lejos de tener que temer el oprobio.

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