lunes, 31 de mayo de 2021

Estudio de Primera Tesalonicenses - 24 - Capacitados para amarnos con el amor de Dios


1 Tesalonicenses 4:9
 9  Pero en cuanto al amor fraternal, no tienen necesidad de que nadie les escriba, porque ustedes mismos han sido enseñados por Dios y han aprendido a amarse unos a otros.

En este pasaje Pablo nos habla del amor fraternal, o como hermanos en Cristo, lo que ellos habían aprendido muy bien.

Robertson escribe: "Sobre el amor a los hermanos (peri tēs philadelphias). Palabra tardía, amor de hermanos o hermanas. En griego profano (un ejemplo de papiro) y lxx, la palabra significa amor a los familiares de sangre, pero en el N.T. es el parentesco en el amor de Cristo como aquí". 

En Cristo nosotros somos una familia, hermanos y hermanas en Cristo, un lazo que es más fuerte que entre los hermanos de sangre.

MacDonald nos dice: "El creyente no solo debe tener un cuerpo controlado; también debe tener un corazón de amor por sus hermanos en el Señor. El amor es la palabra clave del cristianismo como el pecado lo es del paganismo".

He visto esto en más de 40 años de cristiano, la importancia de este amor fraternal, incluso con gente que recién conocemos, si somos de Cristo el amor esta ahí, y como les dice Pablo, no hay necesidad que nadie les escriba, porque es algo que sale de dentro.

Barnes nos da la clave: "No es necesario que les escriba, es decir, "como he hecho en los otros puntos". Fueron tan enseñados por Dios con respecto a este deber, que no necesitaron ninguna instrucción especial".

Hemos sido enseñados por Dios a amar, y por eso podemos extender ese amor hacia los demás.

Johnson explica más de esto: "Enseñados por Dios. Todo el evangelio les enseña a amarse unos a otros. Cuando naces de Dios, ere su hijo y todos tus hermanos. Como Cristo amó a los hermanos, también debes hacerlo tú si lo sigues".

Si hemos sido enseñados por Dios, debemos tomar la decisión de amarnos unos a otros. Pero amarnos con el amor agape, el amor de Dios, que como dice en Romanos 5:5. Dios derramó en nuestro corazón por medio del Espíritu Santo.

Robertson nos explica esto: "Amarnos unos a otros (eis to agapāin allēlous). Otro ejemplo de eis to y el infinitivo. Solo aquellos a quienes Dios enseñó continúan amándose unos a otros, amando al prójimo e incluso a los enemigos como Jesús enseñó (Mateo 5:44). Tenga en cuenta el uso de agapaō, no phileō". 

Somos hermanos en Cristo, y hemos sido enseñados y capacitados para amarnos entre nosotros.



sábado, 29 de mayo de 2021

Estudio de Primera Tesalonicenses - 23 - La Ayuda de Dios para Caminar en Santidad en Nuestro Cuerpo


1 Tesalonicenses 4:6-8
6 Que nadie perjudique ni se aproveche de su hermano en este asunto, porque el Señor es el vengador en todas estas cosas, como también antes les dijimos y advertimos solemnemente.
7 Porque Dios no nos ha llamado a impureza ni inmundicia, sino a vivir en santificación.
8 Así que, el que rechaza y desecha esto, no rechaza y desecha a hombre, sino a Dios, que también nos dio su Espíritu Santo.

Pablo sigue dándoles instrucciones a los tesalonicenses, y diciéndoles que estas no son instrucciones de hombres, sino directamente de Dios.

La siguiente instrucción que da Pablo es que no debemos defraudar o aprovecharnos de los hermanos.

El Comentario de Cambridge lo explica: "que nadie vaya más allá y defraude a su hermano en cualquier asunto] Más exactamente, que nadie se extralimite y se aproveche de su hermano en el asunto. “El asunto” es obviamente lo que ocupa los dos últimos versículos. Los actos de impureza son males sociales, así como pecados contra la persona del infractor. La advertencia puede incluir cualquier daño infligido a otra persona con respecto a los afectos y compromisos que pertenecen al matrimonio, "el asunto" en cuestión en el presente encargo, que se viola expresamente por "fornicación". El Apóstol pone el mal en la luz más fuerte: es "engañar al hermano de uno", y eso en lo que más toca las santidades de la vida".

Como vemos este pasaje nos habla en el contexto de la fornicación y la impureza sexual, pues no solo defrauda a su cónyuge, sino también a la persona con quien comete adulterio.

Acerca de que el Señor es vengador de los que hacen eso, McGee escribe: "He vivido lo suficiente como cristiano y como pastor para ver cómo este principio funciona en la vida de muchos creyentes. He observado a ciertos creyentes que han sido deshonestos en sus tratos con los demás, y Dios es un vengador: se mueve y los juzga". 

También he visto que esto causa hijos no deseados, matrimonios rotos, perdida y condenación en nosotros. Y recordemos Gálatas 6:7-8: "No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna".

Aunque Dios no nos castiga con cosas que nos hagan daño, siempre habrá una cosecha de las cosas que hacemos.

Pablo había sido claro al decirles esto.

Gill dice de esto: "Como también les hemos advertido y testificado; no por una epístola anterior, como si esta fuera la segunda para ellos, y lo que sigue a la primera, como pensaba Grocio; pero lo hicieron cuando estuvieron en persona con ellos, sabiendo que estos abominables vicios prevalecían grandemente en su ciudad; por tanto, dieron su testimonio contra ellos, y expusieron su maldad, y les advirtieron del peligro que corrían, de modo que ahora no podían alegar ignorancia. La versión etíope dice en primera persona del singular, "como ya les he dicho y les he testificado"". 

Pablo vuelve a decir que Dios no nos llamó a la inmundicia, sino a caminar en santidad.

Barnes nos dice de esto: "Porque Dios no nos llamó a la inmundicia. Cuando nos llamó a ser sus seguidores, no fue para que lleváramos vidas impuras, sino santificadas. Por tanto, debemos cumplir los propósitos por los que fuimos llamados a su reino".

Robertson aclara mas la idea: "No en inmundicia, sino en santificación (epi akatharsiāi all 'en hagiasmōi). Fuerte contraste aún más agudo por las dos preposiciones epi (en base a) y en (en la esfera de). Dios nos ha "llamado" a todos para una vida sexual decente en consonancia con sus objetivos y propósitos. Era necesario que Pablo colocara este noble ideal ante los cristianos tesalonicenses que vivían en un mundo pagano. Es igualmente importante ahora". 

Finalmente Pablos nos dice que el rechaza estas cosas, no lo rechaza a él, sino a Dios mismo.

McDonald nos dice de esto: "Cualquiera que rechace esta instrucción no está simplemente despreciando la enseñanza de un hombre, como Pablo; él está desafiando, despreciando, burlando y rechazando a Dios mismo". 

Y completa la idea diciendo que Dios nos dio su Espíritu, y sabemos que el Espíritu siempre nos guía a toda verdad. Nos muestra que estas instrucciones vienen de Dios. Además al darnos el Espíritu Santo nos da la habilidad para vencer estas tentaciones. No estamos solos.

Walvoord nos dice: "Pablo concluyó esta exhortación con un recordatorio de que Dios también les ha dado a los creyentes Su Espíritu que mora en ellos. Esta Persona de la Trinidad está tan caracterizada por la santidad que se le llama Espíritu Santo. El Espíritu Santo que habita en nosotros tiene el poder suficiente para permitir que cualquier cristiano aprenda a controlar su propio cuerpo, incluso en un clima pagano e inmoral. La exhortación es evitar la inmoralidad sexual; la habilitación viene del Espíritu Santo".

Hemos visto en estos pasajes que Dios a través de Pablo, le da a los tesalonicenses, y nosotros, instrucciones bien claras acerca de nuestras conductas sexuales, pero también que nos dado el Espíritu Santo que nos capacita para vencer las tentaciones.



 

viernes, 28 de mayo de 2021

Estudio de Primera Tesalonicenses - 22 - Caminando en Santidad



1 Tesalonicenses 4:3-5
3 Porque ésta es la voluntad de Dios: su consagración y santificación; es decir, que se abstengan de toda fornicación e inmoralidad sexual;
4 que cada uno de ustedes sepa cómo poseer y obtener el dominio su propio cuerpo y tener su propia esposa en santificación y honor, 
5 sin dejarse llevar por los malos deseos ni pasión de concupiscencia como hacen los gentiles (o paganos), que no conocen a Dios.

En este pasaje Pablo empieza a darles instrucciones acerca de como caminar en santidad en cuanto al área de su vida sexual. Les explica que no deben se como los gentiles que no conocen a Dios, y por eso viven unas vidas desenfrenadas.

Los primero que Pablo les dice es que la voluntad de Dios es la santificación, que es la consagración o separación para Él.

El Comentario de Cambridge nos dice esto: "Santificación” es el acto o proceso de hacerse santo: luego, en el segundo caso, viene a denotar el resultado de este proceso, el estado de quien es santificado, —como en Romanos 6:22, “tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna”; de manera similar en Hebreos 12:14, "Seguid la santificación". Es sinónimo de consagración, es decir, devoción a Dios, pero a Dios como el Santo". 

Lo primero que Pablo les dice es que se abstengan de fornicación, que en el griego nos habla de toda clase de inmoralidad sexual.

Walvoord nos dice: "La primera instrucción diseñada para producir una mayor santidad es la abstinencia de la inmoralidad sexual. Pablo llamó a sus lectores a evitarla, lo que implica la necesidad de ejercitar la autodisciplina, habilitada por el Espíritu de Dios. Los cristianos deben evitar y abstenerse de toda forma de práctica sexual que se encuentre fuera del círculo de la voluntad revelada de Dios, a saber, el adulterio, las relaciones sexuales premaritales y extramaritales, la homosexualidad y otras perversiones. La palabra porneia, traducida como "inmoralidad sexual", es amplia e incluye todas estas prácticas. Los tesalonicenses vivían en un ambiente pagano en el que la relajación sexual no solo se practicaba abiertamente sino que también se fomentaba. En la religión griega, la prostitución se consideraba una prerrogativa sacerdotal, y el sexo extramatrimonial a veces era un acto de adoración. Para un cristiano, la voluntad de Dios es clara: la santidad y la inmoralidad sexual son mutuamente excluyentes. Ninguna apelación a la libertad cristiana puede justificar la fornicación".

En medio de toda esta oferta sexual que había en estas provincias griegas, Pablo les dice que tengan dominio propio, que ejerzan la maestría para dominar su cuerpo y tener su propia esposa de una manera digna.

Robertson escribe de este tema: "Poseerse a sí mismo de su propia vasija (to heautou skeuos ktasthai). Presente de infinitivo medio de ktaomai, adquirir, no kektēsthai, poseer. Pero, ¿qué quiere decir Pablo con "su propio vaso"? Solo puede significar su propio cuerpo o su propia esposa. Se plantean objeciones contra cualquiera de los dos puntos de vista, pero tal vez él quiere decir que el hombre adquirirá a su propia esposa "en santificación y honor", palabras que elevan a la esposa y dejan claro que Pablo exige pureza sexual por parte de los hombres (casados así como solteros). Aquí no hay un doble rasero. Cuando el esposo llega al lecho matrimonial, debe venir como un hombre casto a una esposa casta". 

Luego nos dice que no debemos caer en las concupiscencias de la carne, como los otros gentiles que no conocen a Dios.

Walvoord nos dice: "No debían lidiar con ello como lo hacían los paganos, complaciéndose en la lujuria apasionada (en pathei epithymias). Tal comportamiento es una marca de paganismo. Un pagano es aquel que no conoce a Dios. Aquí Pablo puso su dedo en la clave para superar las tentaciones sexuales. Un cristiano puede vencer porque conoce a Dios; ¡esto hace toda la diferencia! Pablo no dijo que los paganos no conocen a Dios. La razón por la que se comportan como lo hacen es porque no conocen a Dios personalmente, aunque pueden conocerlo. Cuando una persona llega a conocer a Dios por la fe en Jesucristo, no solo cambia su actitud hacia el sexo, sino que también descubre que Dios le da la capacidad de actuar frente a la tentación sexual como antes no podía. Conocer a Dios es básico para vivir una vida santa. Es por eso que mantener una relación vital con Dios es esencial para mantener un caminar limpio ante Dios". 

En estos versos Pablo nos da el secreto para caminar en santificación, y vencer las concupiscencias de la carne, que es conocer a Dios. Mientras más lo conozcamos, menos deseos tendremos de los deseos pecaminosos.

miércoles, 26 de mayo de 2021

Estudio de Primera Tesalonicenses - 21 - Instrucciones para caminar como un hijo que agrada a Su Padre Dios


1 Tesalonicenses 4:1-2
1 Por lo demás, hermanos, les pedimos encarecidamente, y les exhortamos en el Señor Jesús, que tal como han recibido instrucciones y aprendido de nosotros acerca de la manera en que deben andar y agradar a Dios, como de hecho ya lo hacen, así abunden en ello más y más.
2 Porque ustedes saben qué mandamientos e instrucciones les dimos por medio de la autoridad e inspiración del Señor Jesús.

Pablo empieza haciendo un pedido encarecido, debido a la importancia que esto tenía para la vida de los tesalonicenses.

Clarke nos explica esto: "Les suplicamos, hermanos, y exhortamos: Les damos las instrucciones adecuadas en las cosas celestiales y les pedimos que presten atención a nuestros consejos. El apóstol utilizó las súplicas más urgentes; porque tenía un fuerte y afectuoso deseo de que esta Iglesia sobresaliera en toda justicia y verdadera santidad". 

Pablo pasa a recordarles que las instrucciones que les da, no las hace en si mismo sino en el Señor. 

Spence dice de esto: "Hermanos, os ruego y os exhorto por el Señor Jesús; o más bien, en el Señor Jesús; es decir, en comunión con él, la esfera o elemento dentro del cual el apóstol suplicó y exhortó a los tesalonicenses. Escribió como órgano o instrumento del Señor Jesús. Eso como lo habéis recibido de nosotros. Pablo apela aquí a las exhortaciones que les dio durante su residencia entre ellos en Tesalónica".

Luego Pablo nos explica el propósito que les dio para darles estas instrucciones y mandamientos.

McGee lo explica claramente: "Esta sección enseña cómo los creyentes deben caminar aquí a la luz de la venida de Cristo. Está ligado a ese pequeño caminar de palabras, que encontramos en este versículo y nuevamente en el versículo duodécimo. Este es el aspecto práctico de la esperanza de la venida del Señor. Nos gusta esperar el día en que seremos arrebatados para encontrarnos con el Señor en el aire. Pero, amigo mío, mientras tanto nuestros pies están aquí en el suelo y tenemos que caminar un poco. Debemos caminar de una manera que agrada a Dios. "Así como habéis recibido de nosotros cómo debéis caminar y agradar a Dios, así abundaréis más y más". Deberíamos seguir mejorando. Debemos crecer en la gracia y el conocimiento de Él. El caminar del creyente es muy importante. Se enfatiza en muchas partes de las Escrituras y es el énfasis aquí. Un creyente no puede hacer lo que le plazca; hace lo que le place a Cristo".

Notemos que Pablo no dice que sigamos estos mandamientos e instrucciones para agradar a Dios, somos Sus hijos y ya le agradamos. Lo que nos dice es que teniendo esta bendita esperanza de Su venida, caminemos de una manera que le agrada a Dios.

Finaliza diciendo que estos mandamientos no son suyos sino que vienen del Señor Jesús mismo.

Como dice Spence: "Los mandamientos que les dimos por el Señor Jesús; o, a través del Señor Jesús; es decir, no meramente por su autoridad, sino por medio de él, de modo que estos mandamientos no proceden de Pablo, sino del mismo Señor Jesús. Tenemos aquí, y de hecho en todo este capítulo, una afirmación de la inspiración del apóstol: los mandamientos que dio a los tesalonicenses eran los mandamientos del Señor Jesús".

Como vemos, Pablo, les va a dar en los versículos siguientes unas instrucciones y mandamientos para que ya que agradamos a Dios por ser sus hijos, caminemos como lo que somos, como hijos que agradan a Su Padre. 

martes, 25 de mayo de 2021

Estudio de Primera Tesalonicenses - 20 - Preparándonos para la Segunda Venida de Jesús


1 Tesalonicenses 3:11-13
11 Ahora, pues, que el mismo Dios y Padre nuestro, y nuestro Señor Jesucristo, prepare el camino y nos guíe a ustedes.
12 Y que el Señor los haga crecer y sobreabundar en amor los unos para con los otros, y para con todos, como también nosotros lo hacemos para con ustedes;
13 a fin de que El afirme y fortalezca sus corazones irreprensibles en santidad delante de nuestro Dios y Padre, en la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos Sus santos.

La oración incesante de Pablo era poder ir a verlos, y que el Señor los haga crecer y caminar en amor para que puedan estar preparados para la Segunda Venida del Señor.

Es interesante la oración la haga al Dios y Padre y al Señor Jesús, mostrándonos la unidad que hay entre ambos siendo dos personas diferentes; no como los Testigos de Jehová y otras sectas que colocan a Jesús como un dios menor, o que en realidad Jesús es el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, como dicen los Solo Jesús y las secta modalitas y unicitarias,

McDonald nos dice de esto: "El capítulo se cierra con la oración de Pablo por un viaje de regreso a ellos y por el desarrollo de un amor aún mayor en ellos. La solicitud está dirigida a nuestro Dios y Padre mismo, y a nuestro Señor Jesucristo. Entonces este sujeto plural es seguido por un verbo singular. Este uso indica la deidad de Cristo y la unidad de la Deidad".

La oración de Pablo era que ellos crecieran y sobreabundaran en amor, tal como Pablo lo hacia con ellos.

Walvoord nos explica: "Los tesalonicenses ya eran conocidos por su amor, pero Pablo oró para que abundara, aumentara (pleonasai) y desbordara (perisseusai), aún más. “El amor cristiano genuino… es la única cosa en la vida cristiana que no se puede llevar al exceso” (Hiebert, The Thessalonian Epistles, p. 155). La imagen del amor desbordando su recipiente sugiere que el amor cristiano es algo que brota naturalmente del interior de una persona. A Pablo le preocupaba que se desbordara para todos, no solo para los cristianos de la iglesia. Su amor fue su modelo". 

Y Gill añade: "Tal como lo hacemos con ustedes; porque el amor del apóstol y de los que estaban con él abundó cada vez más hacia estos santos, y estuvo tan lejos de debilitarse, que se incrementó por su ausencia de ellos; y estaban más deseosos de verlos, e incluso estaban bastante impacientes hasta que enviaron un mensaje y se enteraron de ellos".

El propósito de afirmar sus corazones en amor era que ellos caminen en santidad.

Clarke nos explica como es esto: "A fin de que pueda establecer sus corazones - Sin amor a Dios y al hombre, no puede haber establecimiento en la religión de Cristo. Es el amor lo que produce solidez y continuidad. Y, como el amor es el cumplimiento de la ley, el que está lleno de amor no tiene culpa en la santidad: porque el que tiene el amor de Dios en él es participante de la naturaleza divina, porque Dios es amor".

Todo esto para prepararnos para la venida de Jesús.

La Biblia del Diario Vivir nos dice: "En la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos", se refiere a la Segunda Venida de Cristo, cuando establecerá su Reino eterno. Entonces, Cristo reunirá a todos los creyentes, los que hayan muerto y los que estén vivos, conformando una sola familia bajo su gobierno. Todos los creyentes de todas las épocas, incluyendo a estos tesalonicenses, estarán con Cristo en su Reino". 

Los que Pablo estaba haciendo era orar para prepararnos para ser una iglesia gloriosa, una iglesia sin mancha ni arruga, que regresará juntamente con Cristo cuando el vuelva por segunda vez.

lunes, 24 de mayo de 2021

Estudio de Primera Tesalonicenses - 19 - Orando por la gente que ministramos


1 Tesalonicenses 3:8-10
8 Porque ahora sí que realmente vivimos al saber que ustedes están parados firmes en el Señor.
9 Porque, ¿qué acción de gracias podemos dar a Dios por ustedes, por todo el gozo y la alegría con que nos regocijamos delante de nuestro Dios a causa de ustedes,
10 según oramos y suplicamos intensamente de noche y de día que podamos ver el rostro de ustedes y que suplamos y completemos lo que falta a su fe?

En esta pasaje podemos ver que la preocupación de Pablo por los tesalonicenses era tal, que prácticamente el alma le volvió al cuerpo cuando se enteró que estaban firmes en el Señor. No tenía forma de agradecerle a Dios por haber respondido a las constantes oraciones que hacía por ellos.

McDonald nos habla del gozo que tuvo Pablo al enterarse: "Él exclama: "Porque ahora vivimos, si ustedes permanecen firmes en el Señor". El suspenso de no saber había sido una muerte en vida para él. Ahora la vida volvió rápidamente cuando escuchó que todo estaba bien. ¡Qué comentario es este sobre la devoción desinteresada de este gran hombre de Dios!".

La Versión The Message traduce el verso 8: "Saber que vuestra fe está viva nos mantiene vivos".

Esto me recuerda lo que Juan le escribió a Gayo en 3 Juan 3:3-4: "Pues mucho me regocijé cuando vinieron los hermanos y dieron testimonio de tu verdad, de cómo andas en la verdad. No tengo yo mayor gozo que este, el oír que mis hijos andan en la verdad".

No hay gozo más para un ministro que ver a las personas que ha ganado o discipulado que estén caminando firmes en el Señor.

Clarke nos relata que tan grande era el agradecimiento de Pablo a Dios por esta iglesia: "La gran satisfacción y el gozo poco común que sintió el apóstol están fuertemente descritos en el lenguaje que usa. ¡Cuán cerca de su corazón estaba el éxito de su ministerio! No le bastaba con predicar con tanta frecuencia, trabajar tanto, sufrir tanto; ¿Qué eran todos estos si las almas no se convirtieran? ¿Y qué fueron todas las conversiones, si los que abrazaron el Evangelio no caminaron con firmeza en el camino al cielo y perseveraron?". 

Walvoord añade: "La fuerza de la pregunta retórica de Pablo es: "No podemos agradecer lo suficiente a Dios por ti debido a todo el gozo que has traído a nuestros corazones por su resistencia en estas pruebas". Es de notar que Pablo agradeció a Dios por el comportamiento de los tesalonicenses; él no se atribuyó el mérito de esto. Pablo reconoció que su perseverancia era realmente un tributo a la obra de Dios en ellos (ver Filipenses 2:13). El elogió a los tesalonicenses, pero también se dio cuenta y reconoció la mano de Dios obrando en sus vidas"

Pablo y los suyos intercedían constantemente por esta iglesia, para poder volver a verlos y ministrarles lo que les faltaba en el conocimiento del Señor.

Barnes dice de esto: "Orando intensamente - Griego, abundantemente; es decir, era mucho más que una oración ordinaria. Hizo de esto un tema especial de oración; lo urgió con seriedad y sin descanso". 

Ellicot nos habla del propósito de esta oración: "Lo que falta en su fe. El obispo Wordsworth señala la fidelidad poco halagadora del trato de San Pablo con sus conversos. Se desconocen cuáles fueron las deficiencias, pero ciertamente incluyen la falta de conocimiento del estado de los muertos y sobre la Segunda Venida".

En estos versículos podemos ver que Pablo no tenía palabras para agradecer que los tesalonicenses estuviesen firmes por el Señor, pero tambien que el se mantenía orando constantemente por ellos, pues quería ir y enseñarles lo que aun les faltaba de la enseñanza de la Palabra.

viernes, 21 de mayo de 2021

Estudio de Primera Tesalonicenses - 18 - El mayor regocijo de un ministro


1 Tesalonicenses 3:5-7
5  Por esta causa también yo, cuando ya no pude soportar más, envié a Timoteo para informarme y saber de su fe, por temor a que el tentador los hubiera tentado (he inducido a hacer lo malo) y que nuestro trabajo hubiera sido en vano.
6  Pero ahora Timoteo ha regresado de ustedes de Tesalónica, y nos ha traído un informe con buenas noticias de su fe y amor y diciéndonos que conservan gratos recuerdos de nosotros y que tienen muchas ganas de vernos, como también nosotros a ustedes.
7 Por esta razón, hermanos, a pesar de todo nuestro estrés, necesidades y dificultades extremas, nos hemos sentido llenos de consuelo y gozo por ustedes debido a su fe.

En este pasaje podemos ver que en su preocupación por la iglesia de Tesalónica envío a Timoteo para ver su estado espiritual. Pero cuando regreso Timoteo con las buenas noticias, su corazón encontró consuelo y se lleno de gozo.

Clarke nos habla de esta ansiedad de Pablo: "Por esta causa, sabiendo que serían perseguidos y sabiendo que su apostasía era posible, envié a conocer su fe, si continuaban firmes en la verdad, no fuera que Satanás los hubiera tentado a consultar tu comodidad actual y abandonar el Evangelio, por el cual sufriste persecución".

Spence añade a esto: "Por esta causa, cuando ya no pude resistir; ni reprimir más mi ansiedad, ni soportar mi falta de información sobre ustedes. Envié para conocer su fe; para recibir información sobre su condición espiritual",

Pablo sufría por las iglesias que el fundaba, su interés era constante por ver su situación espiritual. Como dice en 2 Corintios 11:28-29: "Y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias. ¿Quién enferma, y yo no enfermo? ¿A quién se le hace tropezar, y yo no me indigno?".

Su gran preocupación era que Satanás los hubiera tentado y su trabajo hubiera sido infructuoso.

El Comentario de Cambridge dice de esto:  ""El Tentador" se llama así una vez además, en el relato de la Tentación de Cristo, Mateo 4:3. Mientras que "impedía" que Pablo viniera en su ayuda, Satanás estaría "tentando" a los tesalonicenses para que abandonen su fe. Este miedo retorció el corazón del Apóstol". Y Barnes añade: "Y nuestro trabajo sea en vano - Al ser apartados de la fe".

Pero ya la ansiedad había pasado para Pablo, cuando regresó Timoteo llegó con muy buenas noticias.

Clare nos cuenta de esto: "Cuando llegó Timoteo - Ya hemos visto que él y Silas se quedaron en Tesalónica, cuando Pablo se vio obligado a dejarla; porque la persecución parece haber sido dirigida principalmente contra él. Cuando Pablo llegó a Atenas, envió urgentemente a él y a Silas para que vinieran a él rápidamente a esa ciudad. No se nos informa que vinieron, pero lo más probable es que sí, y que Pablo envió a Timoteo de regreso a Tesalónica para consolar y fortalecer a estos nuevos conversos. Después de que Pablo despidió a Timoteo, es probable que él mismo fuera directamente a Corinto, y allí Timoteo lo encontró poco después, con la buena noticia de la firmeza de la Iglesia de Tesalónica".

Estas buenas noticias produjeron un gran gozo  en Pablo.

Walvoord escribe de esto: "Pero en contraste con la ansiedad previa de Pablo y su alivio actual por el informe de Timoteo que regresó a Pablo en Corinto. En lugar de traer malas noticias de que la fe de que los tesalonicenses habían vacilado, Timoteo había traído buenas noticias de que su fe estaba dando frutos en amor. Esta buena noticia fue tan emocionante para Pablo como el evangelio; usó la misma palabra griega para ambos mensajes".

Pablo a pesar de las dificultades que pasó en Corinto se regocijó al entrarse de la firmeza de la fe de los tesalonicenses.

Spence nos dice de esto: "Su condición en Corinto cuando escribió esta epístola era oscura y sombría. Por su fe; por la constancia de su fe. Las buenas nuevas que trajo Timoteo de la fe y el amor de los tesalonicenses consolaron al apóstol en medio de todas las pruebas, dificultades y decepciones de su ministerio". Y Clarke añade a esto: "Su firmeza en la fe me da nueva vida y consuelo; Ahora siento que vivo con algún propósito, ya que mi trabajo en el Señor no es en vano". 

Esto me recuerda a lo que Juan escribió: "No tengo yo mayor gozo que este, el oír que mis hijos andan en la verdad".

En estos pasajes podemos ver el corazón de todo ministro del Evangelio, su preocupación por la gente a la que ministra, También vemos que su mayor recompensa es saber de su firmeza en su caminar con Jesucristo,

 


miércoles, 19 de mayo de 2021

Estudio de Primera Tesalonicenses - 17 - Fortalecidos en medio de la tribulación


1 Tesalonicenses 3:1-4
1 Por lo cual, siendo intolerable y no pudiendo soportarlo más, pensamos (y acordamos) que era mejor quedarnos solos en Atenas.
2 Así que les enviamos a Timoteo, nuestro hermano, ministro y colaborador de Dios en el evangelio de Cristo, para confirmarlos, establecerlos, exhortarlos, fortalecerlos y alentarlos respecto a la fe de ustedes;
3 a fin de que nadie sea sacudido (se inquiete o perturbe) en medio de estos sufrimientos y tribulaciones, porque ustedes mismos saben que para esto hemos sido destinados.
4 Porque a la verdad, cuando estábamos con ustedes les advertíamos y predecíamos que íbamos a padecer sufrimientos y tribulaciones, y así ha acontecido, como ustedes bien saben.

La preocupación de Pablo que decidió quedarse solo en Atenas, y enviar a Timoteo de vuelta a Tesalónica para edificar a los hermanos. Y tenía otro propósito en mente, no dejar que nadie se inquiete por las dificultades que estaba pasando, las cuales les dijo de antemano que iban a suceder.

Pablo se sentía frustrado por este deseo de ir y no poder hacerlo,

El Comentario de Cambridge dice: "Por tanto, cuando ya no pudimos soportarlo] Por tanto (es decir, debido a nuestro anhelo de verlos) ya no lo soportamos (la frustración de nuestros intentos de regresar a Tesalónica). “Soportar” es la misma palabra que en 1 Corintios 13:7: “El amor todo lo soporta” —soporta bajo, oponerse. "Esta separación prolongada y la decepción repetida fue más de lo que pudimos soportar""

Esta situación hizo que Pablo decidiese quedarse solo en Atenas y enviase a Timoteo para edificarlos.

Walvoord nos lo explica así: "Las circunstancias le prohibieron a Pablo regresar personalmente a Tesalónica, así que él y Silas decidieron enviar a Timoteo de regreso para animar a los santos. Evidentemente, Pablo viajó de Berea a Atenas sin la compañía de Timoteo y Silas. Cuando llegó a Atenas, envió un mensaje a Berea (por los cristianos de Berea que lo habían acompañado) para que Timoteo y Silas se reunieran con él en Atenas lo antes posible (Hechos 17:15). Al parecer, Timoteo y Silas lo hicieron. Su preocupación mutua por la iglesia de Tesalónica llevó a Pablo y Silas a enviar a Timoteo a Tesalónica (1 Tesalonicenses 3: 1-2). Silas también regresó a Macedonia poco después de la partida de Timoteo, probablemente para comprobar cómo estaba la iglesia de Filipos. Silas y Timoteo regresaron a Macedonia para reunirse con Pablo en Corinto, el siguiente puerto de escala de Pablo después de Atenas (Hechos 18: 1; Hechos 18: 5)".

Timoteo era el hijo espiritual de Pablo, un joven que lo acompañó y sirvió en el ministerio, con el tiempo fue tomando más responsabilidades, y Dios lo llamó al ministerio de apóstol.

Spence nos lo cuenta de esta manera: "Pablo aquí llama a Timoteo su hermano expresando su estima y afecto fraterno por él; "un ministro de Dios", que expresa la posición oficial de Timoteo y el honor conferido por Cristo; y su "colaborador", expresando su laboriosa obra en la predicación del evangelio y recordando a los tesalonicenses su labor entre ellos". 

Y Robertson añade: "Ministro de Dios (diakonon tou theou).Aquí en sentido general no el sentido técnico de diácono. Algunos MSS. colaborador de trabajo (sunergon). Ya apóstol en 1 Tesalonicenses 2:7 y ahora hermano, ministro (y posiblemente colaborador)".

Timoteo fue enviado con el propósito de consolar y edificar a los hermanos debido al difícil momento en que se encontraban,

McDonald escribe: "El propósito del viaje era establecer a los santos y animarlos en cuanto a su fe. Habían sido perseguidos por su confesión de Cristo. Este fue un momento crítico para los jóvenes conversos; Satanás probablemente estaba lanzando sugerencias sutiles de que, después de todo, ¡quizás estaban equivocados al convertirse en cristianos!".  

Pablo estaba preocupado que los tesalonicenses hubieran sido sacudidos por estas aflicciones que habían sufrido, y ese fue el propósito de la visita de Timoteo.

El Comentario de Cambridge explica esto: "No por, sino literalmente en o en medio de estas aflicciones; porque estas no eran tanto la causa por la cual la fe era probable que fuera sacudida, sino las circunstancias en medio de las cuales fueron atacados y que prestaron fuerza a toda tentación. “En medio de estas aflicciones” los razonamientos de incredulidad y las tentaciones de la idolatría y el pecado habrían redoblado su fuerza. A Timoteo le incumbía mostrar que tales pruebas no debían perturbar, sino más bien confirmar su fe".

Pablo les dice luego que no tienen que sorprenderse de las tribulaciones que estaban pasando pues "para eso están destinados".

McGee escribe de esto: "Luego, Pablo hace la asombrosa declaración de que "para ello fuimos nombrados". Sabemos que vamos a pasar por tormentas. Serán tormentas temporales, pero no podemos escapar de ellas. Vamos a tener problemas aquí abajo. La Palabra de Dios lo deja muy claro. Pablo quiere que los tesalonicenses se apoyen al Señor en medio de las aflicciones. Hay otros pasajes de las Escrituras que enseñan esta misma verdad. El Señor Jesús dijo: "Estas cosas os he dicho para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis tribulación; pero sed de buen ánimo, yo he vencido al mundo" (Juan 16:33). La tribulación es el problema que todos vamos a tener. No hay manera de evitarlo. Sin embargo, el Señor mismo nos dice que tengamos buen ánimo incluso en medio de los problemas".

Luego Pablo les dice que no debían sorprenderse porque ya se los había dicho de antemano.

Johnson nos dice: "Él les había advertido fielmente que vendría la tribulación". Y McDonald añade: "Pablo les recuerda que incluso cuando estaba en Tesalónica, solía decirles que los cristianos estaban destinados a las aflicciones. Su predicción se hizo realidad en sus propias vidas. ¡Qué bien lo sabían!".

Hemos visto que Pablo envió a Timoteo de vuelta a Tesalónica par ver como estaban, pues estaba preocupado que ellos hubieran sido sacudidos debido a las tribulaciones que habían pasado, las cuales les había advertido, pero como vimos en los capítulos anteriores ellos se habian mantenido firmes y en fuego por el Señor,

martes, 18 de mayo de 2021

Estudio de Primera Tesalonicenses - 16 - La recompensa del ministro

 

1 Tesalonicenses 2:17-20
17 Pero nosotros, hermanos, separados de ustedes por un poco tiempo, en persona pero no en espíritu, estábamos muy ansiosos y procurábamos, con profundo y ferviente deseo de ir a verlos para ver su rostro.
18 Porque queríamos ir y era nuestra voluntad estar con ustedes, al menos yo mismo, Pablo, más de una vez; pero Satanás nos ha obstaculizado y lo ha impedido.
19 Porque en resumidas cuentas ¿cuál es nuestra esperanza, o gozo, o corona de que me gloríe? ¿No lo son ustedes, delante de nuestro Señor Jesucristo, en su venida?
20 Porque ustedes son nuestra gloria y nuestro gozo.

En este pasaje podemos ver el corazón de Pablo hacia los tesalonicenses. Él que en ese momento se encontraba en Corinto, anhelaba ardientemente volver a estar con ellos, aunque en ese momento Satanás se lo había impedido. Pero como hemos visto en los versos anteriores, el testimonio de su andar con el Señor, hacía que él se gloríe en ellos.

De la primera parte de este pasaje, Clarke escribe: "Siendo separado de ustedes por un corto tiempo - Debido a la persecución provocada por los judíos, ver Hechos 17, se vio obligado a dejar Tesalónica y ceder a una tormenta que hubiera sido inútil para él haber resistido".

Como hemos visto antes, Pablo solo pudo estar 3 semanas en Tesalónica por la persecución que provocaros los judíos.

Robertson añade: "En presencia, no en corazón (prosōpōi ou kardiāi). Caso locativo. Prosōpon, palabra antigua (pros, ops, delante del ojo, cara) para cara, mirada, persona. Literalmente, cara o persona. Su corazón estaba con ellos, aunque ya no vieron su rostro. El corazón, originalmente kardia, es el hombre interior, el asiento de los afectos y propósitos, no siempre en contraste con el intelecto (nous). “Fuera de la vista, no fuera de la mente” (Rutherford)".

Aunque no podía verlos físicamente, Pablo los llevaba muy dentro de si, en su corazón, y anhelaba profundamente estar con ellos.

Clarke dice de esto: "Procurábamos más abundantemente: su separación de ellos no destruyó sus sentimientos paternos, y la forma en que se vio obligado a dejarlos aumentó su deseo de visitarlos lo antes posible".

Pablo sigue hablando de la insistencia con que quería verlos,

Spence nos dice: "Por tanto, habríamos venido a vosotros, al menos yo, Pablo. Pablo se distingue, porque con toda probabilidad sus compañeros, Silas y Timoteo, habían estado en Tesalónica después de que él la dejó".

Pero Satanás obstaculizó ese deseo profundo de Pablo.

McGee escribe de esto: "Pablo tuvo discernimiento espiritual para ver que fue la estrategia de Satanás lo que le impidió ir a Tesalónica. La palabra Satanás en realidad significa "adversario"".

A pesar de los obstáculos, Pablo veía a los tesalonicenses como su marca en el ministerio.

Dods escribe de esto: "¿Cuál es nuestra corona de regocijo? Así como el vencedor en los juegos podía apuntar a su corona como prueba de sus poderes, así Pablo podía apuntar a las iglesias gentiles como prueba del ministerio".

Pablo se regocija que en la segunda venida de Jesús el fruto de su ministerio se ira con él.

McGee no dice: "Pablo dice que una de las grandes cosas que anticipa cuando Cristo venga a llevarse a su iglesia será la oportunidad de ver a estas personas a quienes ha conducido al Señor. Los creyentes tesalonicenses que había ganado para Cristo eran un gozo para él aquí y lo serían en el más allá".

En el contexto del libro, "Su venida" se refiere a la Segunda Venida de Jesús.

El Comentario de Cambridge nos explica: "su venida] Lit .: presencia — griego, parusía — es decir. “Presencia” en su sentido activo (diferente de la “presencia” o “rostro” de 1 Tesalonicenses 2:17 y 2 Tesalonicenses 2:9) —Su llegada. Aquí está el ejemplo más antiguo de una palabra, parusía, que ha pasado al lenguaje de la teología, denotando el prometido advenimiento de Cristo en gloria, cuando venga a completar su obra de redención y a juzgar a la humanidad. Su propia enseñanza sobre el tema se registra en Mateo 24; Mateo 25; Marcos 13; Lucas 12: 35-59; Lucas 17: 20-37; Lucas 19: 11-27; Lucas 21: 5-36; Juan  5: 27-29; Juan  14: 1-3; Juan  16: 22, & c. Siete veces el Apóstol usa esta palabra solemne en estas dos cartas — una vez además, en 1 Corintios 15: 23. De los tres escritos nos basamos casi todo lo que tiene para enseñar sobre este misterioso tema. Cristo habla de la parusía, en respuesta a sus discípulos, en Mateo 24; y también se menciona en las epístolas de Santiago, Pedro y Juan".

Finalmente Pablo nos muestra el gran amor y orgullo que tiene por esta iglesia.

La Biblia del Diario Vivir lo expresa con estas palabras: "La recompensa final para el ministerio de Pablo no era dinero, prestigio o fama, sino nuevos creyentes cuyas vidas fueron cambiadas por Dios por medio de la predicación del evangelio. Este era el motivo por el cual tenía muchas ganas de verlos. No importa qué ministerio le haya dado Dios a usted, su mayor recompensa y su mayor gozo deberían ser aquellos que creen en Cristo y crecen en Él".

No se podía decir de mejor forma, A pesar de la lejanía y los obstáculos para verlos, Pablo siempre tenía expectativas de verlos. Él se gozaba en ellos porque eran el fruto de su trabajo, y si no tenía oportunidad de verlos, se encontraría con ellos en la venida de Jesús. La recompensa de Pablo, y el de todo ministro, es la gente que guiamos a Jesús,




domingo, 16 de mayo de 2021

Estudio de Primera Tesalonicenses - 15 - La persecución a los creyentes


1 Tesalonicenses 2:14-16
14 Porque ustedes, hermanos, (siguieron el ejemplo y) llegaron a ser imitadores de las iglesias de Dios en Cristo Jesús que están en Judea, porque también ustedes padecieron los mismos sufrimientos y persecuciones a manos de sus propios compatriotas, tal como ellos padecieron a manos de los Judíos.
15 Estos mataron tanto al Señor Jesús como a sus propios profetas, y a nosotros nos persiguieron y expulsaron, y no agradan a Dios sino que son contrarios y hostiles a todos los hombres,
16 impidiéndonos, obstaculizándonos y prohibiéndonos hablar a los Gentiles para que se salven, con el resultado de que siempre llenan la medida de sus pecados. Pero la ira de Dios ha venido sobre ellos con severidad y hasta el extremo.

En este pasaje Pablo nos habla de las persecuciones. Los creyentes tesalonicenses habían sufrido persecuciones de sus propios compatriotas tal como los creyentes de Judea habían sufrido de sus compatriotas judíos. Y Pablo les explica que el propósito de esta persecución es obstaculizar e impedir que se predique el Evangelio.

Acerca del modelo que tuvo la iglesia de Tesalónica, fue el de las iglesias de Judea.

Clarke escribe de esto: "Ustedes - se convirtieron en seguidores de las Iglesias de Dios - No hay una palabra aquí de que la Iglesia de Roma sea el modelo a partir del cual se formaron las otras Iglesias; no tenía tal preeminencia: este honor pertenecía a las Iglesias de Judea; fue según ellos, no de la Iglesia en Roma, que se modelaron las Iglesias asiáticas. La más pura de todas las iglesias apostólicas fue la de los tesalonicenses, y se formó después de las iglesias cristianas de Judea". 

Algunos hermanos piensan que esta era una iglesia judía, pero nos muestra que aunque siguió el modelo de las las iglesia judías, esta fue un iglesia gentil.

La Biblia del Diario Vivir escribe de esto: "Así como los judíos cristianos en Jerusalén fueron perseguidos por otros judíos, así los cristianos gentiles en Tesalónica fueron perseguidos por sus coterráneos gentiles".

MacDonald nos da una mayor explicación: "¿Qué resultados había producido la Biblia en la vida de estos creyentes? No solo se habían salvado; fueron capacitados para mantenerse firmes frente a la persecución severa. Esta fue una buena evidencia de la realidad de su conversión. Con su perseverancia, se convirtieron en imitadores de las iglesias cristianas de Judea. La única diferencia fue que los tesalonicenses sufrieron a manos de sus compatriotas gentiles, mientras que los creyentes de Judea fueron perseguidos por los judíos".

Luego de hablar de esto Pablo nos dice el carácter de los judíos, que habiendo matado a Jesús y perseguido a los profetas, ahora su persecución era a la iglesia.

Robertson nos explica: "Quienes mataron al Señor Jesús y a los profetas (tōn kai ton Kurion apokteinantōn Iēsoun kai tous prophētas). Participio aoristo primero, activo de apokteinō. Viva justificación de su alabanza a las iglesias de Judea. Los judíos mataron a los profetas ante el Señor Jesús, quien les recordó su culpa (Mateo 23: 29). Pablo, como Pedro (Hechos 2:23), echa la culpa de la muerte de Cristo a los judíos".

Respecto a la persecución a la iglesia el Comentario de Cambridge dice: "y nos han perseguido] Mejor, y expulsaron (KJV), palabras que hacen eco a las de Cristo en Lucas 11:49: “Les enviaré profetas y apóstoles; ya algunos de ellos los matarán y perseguirán”. Cristo, como los profetas, ya había sido asesinado; y ahora sus apóstoles fueron expulsados, “huyendo de ciudad en ciudad” (Mateo 23:34) para evitar un destino similar. Lea el relato de la partida de Pablo de Jerusalén en Hechos 9:28-30; y su experiencia posterior allí, Hechos 21-23; también la narración de la muerte de Santiago y la fuga de Pedro de la prisión de Herodes, en Hechos 12:1-9. Pablo y Silas habían sido perseguidos desde Filipos hasta Corinto por la malignidad judía, y fue sólo la autoridad y el buen sentido del gobernador romano, Galión, lo que le permitió permanecer en esta última ciudad. Comparar 2 Corintios 11:26: "En peligro de mis propios compatriotas".

El carácter de estos judíos, sin duda influenciados por Satanás, eran contrarios y hostiles a todos los hombres. Recordemos que llamaban perros a los gentiles, y que casi excomulgan a Pedro por predicar a los gentiles en la casa de Cornelio (Hechos 10 y 11).

Vincent nos dice de esto: "Contrarios a todos los hombres. Tácito (Hist. V. 5) describe a los judíos como obstinados en su fe, prontos en oficios bondadosos entre ellos, pero amargamente hostiles hacia todos los demás: Juvenal (Sat. xiv. 102 y sig.) Dice que observan y respetan todo lo que Moisés ha enseñado en su volumen místico; no muestran el camino sino a quien practica los mismos ritos, y muestran la fuente solo a los circuncidados".

El colmo de su maldad es que obstaculizaban y prohibían la predicación a los gentiles, para que no se salven.

Robertson escribe de esto: "Prohibiéndonos (kōluontōn hēmās). Participio explicativo de la idea en enantiōn. Muestran su hostilidad hacia Pablo en todo momento. Justo aquí en Corinto, donde está Pablo cuando escribe, ya habían mostrado una hostilidad venenosa hacia Pablo como lo aclara Lucas (Hechos 18:6). No simplemente se oponen a su trabajo entre los judíos, sino también a los gentiles (etnias, naciones fuera del pacto abrahámico como lo entendían)".

Spence lo explica más: "para hablar a los gentiles para que se salven. No es que los judíos se opusieran al proselitismo de los gentiles, siempre que estuvieran circuncidados: la vara guardaba la Ley de Moisés; por el contrario, el judaísmo en este período era una religión proselitista; pero su gran objeción a la predicación del evangelio fue que los predicadores no insistieron en que los gentiles se convirtieran en judíos antes de convertirse en cristianos. Y, en consecuencia, aprendemos de los Hechos de los Apóstoles que los judíos incrédulos eran los enemigos más violentos e implacables del evangelio. De las numerosas persecuciones mencionadas en los Hechos, solo hubo dos, a saber, las de Filipos y Éfeso, que no fueron ocasionadas por los judíos".

Como resultado de esto los judíos llenaron la medida de sus pecados.

Vincent nos dice de esto; "El llenar la medida (ἀναπληρῶσαι). El verbo significa hacer lo que falta hasta la plenitud perfecta; el llenado de un vacío parcial. Filipenses 2: 30. Una vez en lxx de llenar los pecados, Génesis 15:16. Siempre ciegos y tercos, los judíos colmaron la medida de sus pecados al tratar a Cristo y sus apóstoles". 

Y a causa de esta la ira de Dios cayo sobre ellos. notemos que no esta hablando de una ira futura sino de algo que estaba sucediendo en ese momento.

La Biblia Plenitud explica: "La venida de la ira de Dios sobre los judíos no puede ser una referencia a la destrucción del templo de Jerusalén, un acontecimiento que tendría lugar dos décadas más tarde. Las grandes dificultades experimentadas por los asentamientos judíos en toda el área del Mediterráneo puede que hayan sido vistas por el apóstol como un anticipo de la «ira venidera» (1.10), de la cual Jesucristo rescataría a los creyentes. Puede que Pablo haya tenido en mente la reciente expulsión de los judíos de Roma (año 49 d.C.) por un edicto del emperador Claudio, al cual se debía la presencia en Corinto (desde donde Pablo escribió 1 Tesalonicenses) de sus amigos Priscila y Aquila, quienes estaban entre los desterrados (Hechos 18:2)".

Dods añade: "Ha venido sobre ellos. Pablo ve el castigo como si ya hubiera caído. Para el apóstol, leer el futuro en el presente, el estado de Judea en cualquier momento durante los últimos treinta años antes de la destrucción de la ciudad, habría sido suficiente para justificar la expresión, 'la ira ha venido sobre ellos hasta lo último'  (Jowett). Al máximo. La frase que representan estas palabras puede significar al fin. Algunos suponen que significa que la ira había llegado ahora a su límite extremo y pasaría de inmediato a juicios impositivos. Probablemente nuestra propia Versión transmite el verdadero sentido de que la ira que a menudo se había manifestado anteriormente en calamidades premonitorias, ahora agotaría toda su fuerza sobre ellos". 

Como hemos visto en este pasaje, los creyentes de Tesalónica era una iglesia gentil que seguía el modelo de las iglesias judías, pero como ellas habían sufrido la persecución de sus propios compatriotas gentiles. Pablo nos habla luego de la persecución de los judíos que había llegado a su colmo al impedir que el Evangelio se predique, por lo cual la ira de Dios cayo sobre ellos hasta lo sumo.

sábado, 15 de mayo de 2021

Estudio de Primera Tesalonicenses - 14 - La Palabra de Dios obra poderosamente en nosotros que la creemos

 

1 Tesalonicenses 2:11-13
11 Porque ustedes saben que trate con ustedes como un padre con sus propios hijos, solíamos exhortarlos a cada uno personalmente, animándolos, consolándolos y encargándolos.
12 que anduvieran y vivieran una vida digna del Dios que los llama a Su reino y a Su gloria.
13  Y por este motivo también nosotros damos gracias sin cesar a Dios porque cuando recibieron la palabra de Dios que oyeron de nosotros, la aceptaron no como si fuera palabra de hombres, sino como lo que realmente es, la palabra de Dios, la cual también hace su obra en ustedes los que creen.

En estos versículos podemos ver la conducta de los tesalonicenses, que habiendo recibido la Palabra, la aceptaron y empezaron a caminar como es digno del Señor.

El pasaje empieza con Pablo dando el ejemplo de un padre. 

Robertson nos habla de esto: "Como un padre con sus propios hijos (hōs patēr tekna heautou). Cambio de la figura de la madre-enfermera en 1 Tesalonicenses 2:7. Hay una elipse de un verbo principal con los participios parakalountes, paramuthoumenoi, marturoumenoi. Lightfoot sugiere enouthetoumen (amonestamos) o egenēthēmen (nos convertimos). Los tres participios dan tres fases de la predicación del ministro (exhortando, animando o consolando, dando testimonio o testificando). Todos son verbos antiguos, pero solo el primero (parakaleō) es común en el N.T.". 

Spence añade: ""Exhortando, consolando y encargando"; que representa tres modos de las instrucciones del apóstol: "exhortar" denota también animar y consolar; "consolar" denota apoyar y sostener ("consolar a los débiles mentales", 1Th_5: 14); y "encargar" denota testificar o protestar, una solemne insistencia en la exhortación a los oyentes".

Pablo trabajo con ellos como un padre, exhortándoles, consolándoles y amonestándoles, para que puedan caminar como creyentes que no tienen de que avergonzarse, conociendo a su Señor y lo que hizo por ellos, para poder vivir una vida digna del Señor.

Clarke nos dice de esto: "Para que anden como es digno de Dios - Para que, en todos los aspectos, actúen a la altura de su alto llamamiento, para que no sea un reproche para el Dios de santidad que los reconoce como sus hijos e hijas".

Aquí Pablo les hace recordar que Dios los llamó a su reino y gloria.

Aquí Spence nos dice: "A su reino y gloria. No debilitarse como si fuera un hebraísmo de "su reino glorioso" o "el reino de su gloria"; pero el reino y la gloria deben verse como dos objetos diferentes. "Dios te llamó a Su reino", es decir, el reino mesiánico que ha establecido en la tierra; y que se realizará completamente en el advenimiento. Y "Dios os llamó a su gloria", es decir, la gloria que está reservada para todos los miembros de su reino".

Debemos de caminar como es digno de nuestro llamado a participar de Su reino y gloria.

Luego de esto Pablo da gracias porque cuando escucharon la Palabra ellas la recibieron no de hombres sino como si fuera Dios mismo hablándoles.

Barnes escribe de esto: "Por esto también damos gracias a Dios - Además de las razones de agradecimiento ya sugeridas, el apóstol aquí se refiere al hecho de que recibieron la verdad, cuando fue predicada, de tal manera que demuestra que creían plenamente que era la palabra de Dios".

El Comentario de Cambridge da más luces de como recibieron la Palabra: "Literalmente, la cláusula dice, no aceptaron palabra de los hombres, sino, como es verdaderamente, la palabra de Dios. "Palabra de hombres": la mera palabra de "Pablo, Silas y Timoteo". Los tesalonicenses aceptaron la palabra de Dios como de Dios, con reverencia y fe. Reconocieron en lo que escucharon de Pablo y Silas una Voz más alta, el mensaje del Dios vivo y verdadero, llamándolos a la vida eterna. El éxito de la enseñanza religiosa reside en su poder para hacer que la voz de Dios sea audible a través del habla humana. Si el predicador no puede hacer esto, no hace nada". 

Y finalmente Pablo nos dice que la Palabra de Dios actúa poderosamente en nosotros.

Gill dice de esto: "que obra eficazmente también en vosotros los que creéis: la versión latina de la Vulgata dice, "quien obra"; refiriéndolo a Dios, como en verdad se le puede referir, así como a su palabra; pero el sentido es muy parecido, porque Dios obra por y con su palabra, y su palabra sólo obra eficazmente cuando viene con poder; o es el poder de Dios para salvación a los que creen; y cuando viene con una comisión y un poder divinos, obra eficazmente para revivir a los pecadores muertos, iluminar las mentes oscuras, abrir los oídos sordos, ablandar los corazones duros, produciendo una fe que obra por amor, alentando la esperanza, liberando de la esclavitud del pecado, de Satanás y de la ley, y consolando y estableciendo los corazones de los santos en todas las aflicciones, pruebas y persecuciones".

La Palabra de Dios obra poderosamente en los que creemos.

Pablo como un padre se encargo de darles la Palabra de Dios, de modo que ellos la recibieron, creyeron y dieron fruto. Nosotros debemos recibir también la Palabra de Dios y creerla, ya que obrará poderosamente en cada área de nuestras vidas.




viernes, 14 de mayo de 2021

Estudio de Primera Tesalonicenses - 13 - Un ejemplo de conducta


1 Tesalonicenses 2:9-10
9 Porque recuerdan, hermanos, nuestros duros trabajos y fatigas, y cómo, trabajamos de día y de noche (por nuestro sustento) para no ser carga ni ser gravosos a ninguno de ustedes, les proclamamos las buenas nuevas del evangelio de Dios.
10 Ustedes son testigos, y también Dios, de que santa, justa e irreprensiblemente nos comportamos con ustedes los creyentes.

Pablo, como buen ministro del Evangelio, no fue con la intención de ser una carga para la nueva iglesia, sino que aparte de predicarles el Evangelio, trabajo noche y día para sostenerse.

Clarke nos dice de esto: "Ustedes recuerdan - nuestros trabajos y fatigas - De esto parece que San Pablo pasó mucho más tiempo en Tesalónica de lo que generalmente se supone; porque las expresiones en este versículo denotan una larga continuación de un ministerio constantemente ejercido, interrumpido sólo por el trabajo manual para su propio sustento; Trabajando día y noche, porque no se le cobraría. Probablemente Pablo y sus compañeros trabajaban con las manos durante el día y pasaban una parte considerable de la noche, o las tardes, predicando a Cristo a la gente".

Dos cosas hacían los misioneros, anunciaban el Evangelio y trabajaban para su sustento.

La Biblia del Diario Vivir coloca una nota interesante acerca de esto: "Aunque Pablo tenía el derecho de recibir apoyo económico de la gente a la que enseñaba, trabajó como fabricante de tiendas (Hechos 18:3) para sostenerse y no ser carga a los nuevos creyentes en Tesalónica".

Todo ministro es digno de su sustento, pero Pablo decidió no hacer uso de ese derecho. En Corinto Pablo hizo lo mismo (1 Corintios 9:18), aunque más adelante, en 2 Corintios 11:9 les dice: "Y cuando estaba entre vosotros y tuve necesidad, a ninguno fui carga, pues lo que me faltaba, lo suplieron los hermanos que vinieron de Macedonia, y en todo me guardé y me guardaré de seros gravoso".

Parece que Pablo cuando recién llegaba a una nueva ciudad trabajaba haciendo carpas, el cual era su oficio (Hechos 18:3), con eso sustentaba su ministerio, después cuando la iglesia estaba establecida, recibía ofrendas, como pasó en Corinto, que les dijo que recibia ofrendas de Macedonia.

De esta forma de actuar Pablo los puso de testigos a ellos y a Dios.

El Comentario de Cambridge dice: "Ustedes son testigos, y Dios también] En 1 Tesalonicenses 2: 5 se distinguió el testimonio del hombre y de Dios (hacia lo exterior y lo interior respectivamente); aquí se combinan: ustedes son testigos, y Dios también".

McDonald añade: "Los creyentes podían testificar del comportamiento ejemplar de Pablo hacia ellos; y Dios también fue testigo de que era piadoso (o santo), justo (o recto) e irreprensible. Santo, es decir, apartado a Dios del pecado. Justo en carácter y conducta. Inmaculado para con Dios y el hombre. Si el mejor sermón es una vida santa, Pablo fue un gran predicador. No como otros predicadores cuya elocuencia era mayor que su conducta: cuando estaban en el púlpito, la gente deseaba que nunca lo abandonara, pero cuando estaban fuera de él, ¡deseaban que nunca volviera a entrar!".

Pablo y sus compañeros dieron un buen testimonio en Tesalónica, ellos mismos podían dar testimonio, y Dios mismo de como se habían comportado entre ellos, en cuanto a la predicación del Evangelio, en cuanto a su conducta y en cuanto a su ejemplo. De modo que no podían decir nada de ellos.