jueves, 31 de diciembre de 2020

No Creas a los que te Digan que Jesús Ya Vino



2 Tesalonicenses 2:1-3 (Biblia Expandida)
1 Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo y a nuestra reunión con Él, les pedimos y rogamos, hermanos, 
2 que no se dejen impresionar ni sean sacudidos fácilmente en su mente, ni se confundan, por nadie que diga haber tenido una revelación del Espíritu, ni por palabra, ni por carta supuestamente nuestra, en el sentido de que el día del Señor ya ha llegado. 
3 No se dejen cautivar ni engañar por nadie en ninguna manera, porque no vendrá sin que primero venga la apostasía y sea revelado el hombre de pecado, el hijo de perdición.

Recientemente estoy estudiando las dos Epístolas a los Tesalonicenses; y es maravilloso como cada capítulo nos habla de un aspecto de la Segunda Venida de nuestro Señor Jesucristo.

Por eso yo los animo a que las lean cuidadosamente, y se den cuenta de las maravillosas verdades de nuestra bendita esperanza, cuando seremos arrebatados y reunidos con Cristo en las nubes.

La iglesia de Tesalónica había nacido durante el Segundo Viaje Misionero de Pablo, cuando estuvo en la región de Macedonia. Después de haber sido encarcelado en Filipos , y ser liberado(Hechos 16), dejó la ciudad y fue a Tesalónica (Hechos 17). Allí estuvo tres semanas con Silas y Timoteo, pero tuvo que irse por causa de la persecución que se levantó. 

A pesar del corto tiempo que estuvo se levantó una iglesia, que por lo que escribe Pablo en la carta fue un ejemplo de fe, firmeza y amor.

Estando Pablo en Corinto, los hermanos de Tesalónica le enviaron cartas con una serie de preguntas que los tenían preocupados. La principal era acerca de la Segunda Venida de Jesús, y que iba a pasar con sus seres queridos que ya había partido con el Señor. En la Primera Epístola les responde esto extensamente.

La Segunda Epístola fue por ciertos informes que alguna personas llegaron diciendo que el día del Señor ya había llegado y habían trastornado a la iglesia.

Evidentemente eran varios hermanos, algunos con "revelaciones", otros con profecías, otros dando mensajes, y algunos más osados con supuestas cartas de Pablo; y su mensaje era este: "El día del Señor ya ha llegado".

Hoy día en el campamento preterista se escucha que el día del Señor ya vino, y que ocurrió el 70 DC; y son más atrevido y dicen que Jesús ya llegó, y a muchos tienen engañados.

Pero aquí Pablo nos dice que no nos dejemos engañar, ni cautivar por estas palabras engañosas.
 
Aquí en este pasaje nos da dos razones, y mas adelante otra razón (que veremos en otro artículo).

Primero: Nos dice que primero tiene que venir la apostasía.

Este termino apostasía es muy interesante.

Vernon McGee en su comentario bíblico de "A Través de la Biblia", escribe:
Debe haber "un apartarse primero". Muchos han interpretado que esto significa la apostasía, y estoy de acuerdo en que se refiere a eso. Pero creo que significa más que eso, como revelará un examen cuidadoso de la palabra. La palabra griega que aquí se traduce como "apartarse" es apostasia. La raíz de la palabra en realidad significa "salida o remoción de". Pablo dice que antes de que comience el Día del Señor, primero debe venir una remoción. Hay dos tipos de remoción que se llevarán a cabo. Primero, la iglesia organizada se apartará de la fe, eso es lo que llamamos apostasía. Pero habrá una apostasía total cuando el Señor venga, y eso no puede suceder hasta que la verdadera iglesia sea removida. 

Entonces esta apostasía total tiene dos partes:

(1) la iglesia nominal se ha apartado de la fe —habrá apostatado, y 

(2) ha habido otra salida, la salida de la verdadera iglesia de la tierra. 

La partida de la iglesia verdadera conducirá a la apostasía total de la iglesia nominal. El Día del Señor no puede comenzar, ni el período de la Gran Tribulación, hasta que haya tenido lugar la partida de la verdadera iglesia.

Segundo: Tiene que aparecer el Anticristo.

Este pasaje lo llama el hombre de pecado, el hijo de perdición. Este hombre buscará la adoración de todos los hombres y gobernará sobre el mundo por siete años.

Entonces, ya que no han ocurrido estas dos cosas, no creamos a los predicadores que dicen que Jesús ya ha llegado,

domingo, 20 de diciembre de 2020

Seremos Libres de la Gran Tribulación

La iglesia de los tesalonicenses estaba preocupada por el destino de los cristianos muertos, Pensaban que sus amados fallecidos ya no participarían de la segunda venida de Jesús, y tenían más preguntas de este evento.

En Primera de Tesalonicenses, Pablo habla en extenso del tema, habla del arrebatamiento de la iglesia (1 Tesalonicenses 4:15-17), pero hay otros tema importante del que habla en extenso, y es que la iglesia no pasará por la Gran Tribulación. 

Veamos que nos dice el Capítulo 1:

1 Tesalonicenses 1:8-10
8 Porque partiendo de vosotros ha sido divulgada la palabra del Señor, no sólo en Macedonia y Acaya, sino que también en todo lugar vuestra fe en Dios se ha extendido, de modo que nosotros no tenemos necesidad de hablar nada;
9 porque ellos mismos cuentan de nosotros la manera en que nos recibisteis, y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero,
10 y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.

Tesalónica era una iglesia joven, Pablo solo pudo estar en ella 3 semanas, pero había tenido una conversión verdadera, tal es así que habían salido de sus fronteras los testimonios de su conversión y crecimiento.

También la expectativa con que esperaban el retorno de Jesucristo, y Pablo añade: "quien nos libra de la ira venidera".

A que se refiere la frase "la ira venidera".

Preteristas nos dicen que esto se refiere a la destrucción de Jerusalén y su Templo, en 70 DC. Pero... Tesalónica era una iglesia gentil, y no quedaba en Israel sino en Macedonia, ¿De qué los iba a librar si ni siquiera estaban cerca y no eran del pueblo judío?

Bueno en Apocalipsis encontramos una clave:

Apocalipsis 3:10
10 Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra.

Este era un juicio que iba a venir sobre el mundo entero, no una porción diminuta de terreno como es Jerusalén.

Este juicio, o ira venidera se le llama en la Biblia la Gran Tribulación, y la encontramos entre los capítulos 6 al 19 de Apocalipsis.

Entonces los Tesalonicenses estaban esperando ser arrebatado para no estar en la tierra durante la Gran Tribulación.

En el capítulo 4 podemos ver el ejemplo más gráfico del arrebatamiento de la Biblia.

1 Tesalonicenses 4:13-18
13 Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.
14 Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.
15 Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron.
16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.
17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.
18 Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.

En medio de estas palabra de consuelo, Pablos les relata este acontecimiento tan importante, el arrebatamiento; cuando Cristo vendrá por su iglesia antes de la Gran Tribulación.

En el capítulo 5 Pablo nos da un panorama más amplio de este tiempo,

1 Tesalonicenses 5:1-11
1 Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba.
2 Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche;
3 que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán.
4 Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón.
5 Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas.
6 Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios.
7 Pues los que duermen, de noche duermen, y los que se embriagan, de noche se embriagan.
8 Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo.
9 Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo,
10 quien murió por nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él.
11 Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis.

Los tiempos y las ocasiones no los sabemos, pero sabemos que su venida es inminente. Cuando la gente de mundo este diciendo: "Todo es paz y tranquilidad", entonces vendrá destrucción repentina. Empezará la Gran Tribulación.

Pero como dice el verso 9: "Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo".

Dios no destino a los creyente para ser parte de la ira venidera, Dios nos tinos para salvarnos de ella por medio del arrebatamiento.

Que esta seguridad nos consuele y de esperanza, porque no pasaremos por la Gran Tribuación.


sábado, 19 de diciembre de 2020

La Locura de Ponerle una Fecha a la Segunda Venida de Jesucristo


Estaba en el colegio en cuarto de secundaria, y nos habían asignado una exposición libre. En esos días leí un artículo muy interesante en Selecciones de Readers Digest, y decidí dar un discurso del tema. El artículo trataba de la predicción de los Testigos de Jehová del retorno de Jesucristo en 1984. 

En esa época no había recibido a Jesús, ni mucho menos sabía que los Testigos de Jehová eran una secta, y por supuesto Jesucristo no vino por segunda vez.

He visto durante los años la osadía de la gente y de las sectas de dar una fecha para ese gran acontecimiento, y aún cristianos verdaderos se aventuran a dar fechas que nunca llegan,

En el año 1000 de nuestra era mucha gente esperaba que Jesús volviera, pero no pasó, Mil años después, en el año 2000, mucha gente decía que Jesús venía pero nada sucedió.

En 1843, en lo que se llamó el Gran Chasco, William Miller pronóstico la segunda venida de Jesús, miles de personas esperaban en un cerro con túnicas blancas, pero no llegó. Hizo sus cálculos y dijo que se había equivocado por un año, y al año siguiente multitudes fueron, pero no pasó nada.

Lamentablemente muchas sectas formaron de ese acontecimiento, siendo las más conocidas los Testigos de Jehová y los Adventistas, los cuales también nos dejaron una serie de fechas que no se cumplieron,

Más recientemente, Harold Camping, presidente de Family Radio, proclamó el arrebatamiento para el 2011, y tampoco.

Que nos dice la Biblia al respecto:

Jesús nos dio una pista en Mateo 24:36 cuando dijo: "Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre."

Esto solo pasaje debería curarnos de estar calculando fechas para la venida del Señor.

Pero la gente igual sigue dándolas, en 1988, 40 años después que Israel volviera a ser nación, varios creyentes dieron esa fecha, y aquí no hablo de sectas.

Los creyentes de Tesalónica también tenían curiosidad de estas cosas, y Pablo tuvo que ser muy claro con ellos:

1 Tesalonicenses 5:1-3
Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba.
2 Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche;
3 que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán. 

La segunda venida del Señor es un hecho, y como vemos en otros pasajes es inminente, pero no sabemos cuando es, ni Jesús ni Pablo quisieron darnos una fecha, pero que la esperásemos.

Si viene hoy, o mañana, o en 10 años, vivamos con esa bendita esperanza, hagamos las obras de Jesús con la urgencia que viniera hoy, pero planificando como si viniera en varios años por delante.

Siempre con esa expectativa confiada, que el Señor Jesús viene pronto por su iglesia.

viernes, 18 de diciembre de 2020

El Ministerio Presente de Jesucristo 4 - Jesús es Nuestro Pastor

Jesús es mi Pastor


En Juan 10:11-16 Jesús dijo: “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas. Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por mis ovejas. También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquellas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor.”

En este pasaje Jesús se revela como el buen pastor. El dio su vida por las ovejas en la cruz. El murió para que nosotros pudiésemos tener vida.

Además es quien nos protege del ataque del diablo. Nos ha dado su nombre, su autoridad y todas las armas espirituales para detener el ataque del diablo en contra nuestra y poder alcanzar la victoria.

Jesús nos conoce y nosotros también le conocemos, por eso es que podemos ser pastoreados por Él. 

Como dice la primera canción que aprendí a tocar en guitarra: “Jesús me pastorea, yo voy con él por siempre. Siempre, siempre, yo voy con él por siempre.

Otra cosa para resaltar es que el unió a dos rebaños, a los judíos y a los gentiles, para hacer uno solo, la iglesia.

Por último, el nos guía, haciéndonos oír su voz a través de Su Palabra y Su Espíritu.

En el Salmo 23 podemos ver mas acerca de su ministerio como pastor: “Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehová moraré por largos días.

Jehová es mi pastor, nada me faltará

Es interesante ver que varias versiones como la Biblia al Día, Dios Habla Hoy, la Biblia de Jerusalén y la Nueva Versión Internacional dicen: “El Señor es mi Pastor, nada me falta”.

Si nada me falta es porque todo lo tengo; eso significa satisfacción plena. No tendremos necesidad de nada, porque todo lo tenemos. Es Dios supliendo todas nuestras necesidades. 

En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará.

Esto nos habla de una vida de comunión intima con Él; lo cual trae paz a nuestras vidas.

Confortará mi alma; me guiara por sendas de justicia por amor de su nombre.

La Biblia al Día lo dice así: “me infunde nuevas fuerzas. Me guía por sendas de justicia por amor a su nombre.” La Versión Dios Habla Hoy de esta manera: “me da nuevas fuerzas y me lleva por caminos rectos, haciendo honor a su nombre.” La Biblia de las Américas lo traduce así: “Él restaura mi alma; me guía por senderos de justicia por amor de su nombre.

Esto nos habla del ministerio del Espíritu Santo, como nuestro Consolador y Guía.

Aunque ande en sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

Jesús dijo en Mateo 28:20: “...he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.

No debemos temer el ataque del enemigo, Jesús esta con nosotros; además nos a dado todas las armas que necesitamos para tener victoria sobre el enemigo.

Aderezas mesa delante de mi en presencia de mis angustiadores.

La Biblia al Día dice: “Dispones ante mí un banquete en presencia de mis enemigos.” La Dios Habla Hoy dice: “Me has preparado un banquete ante los ojos de mis enemigos.” 

Esta mesa es la Palabra de Dios. Cada vez que viene un enemigo tenemos una serie de pasajes de la Biblia que nos proveen la victoria sobre el.

Si viene un enemigo con enfermedad, tu tomas un plato de sanidad y le dices: No puedes hacerme nada porque soy sano por las llagas de Jesús; El mismo tomó mis enfermedades y dolencias (Isaías 53:4-5; Mateo 8:17; 1 Pedro 2:24).

Si viene un enemigo con pobreza, tomas un plato de prosperidad y le dices: Mi Dios suple todas mis necesidades se acuerdo a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús, El me ha dado todas las cosas en abundancia para que las disfrute (Filipenses 4:19, 1 Timoteo 6:17).

Si viene un enemigo diciéndote que no eres salvo tomas tu plato de salvación y le dices: Dios me dio Su Palabra para que sepa que tengo vida eterna y crea en el nombre de Jesús (1 Juan 5:13).

No importa cual sea el angustiador que venga para atacarte, tu tienes un plato de la Palabra de Dios para cualquier tipo de ataque.

Unges mi cabeza con aceite; mi copa esta rebosando.

Esto nos habla del bautismo del Espíritu, y de vivir siendo continuamente lleno del Espíritu.

Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida

La Dios Habla Hoy lo escribe así: “Tu bondad y tu amor me acompañan a lo largo de mis días.” La Biblia de Jerusalén lo describe así: “Sí, dicha y gracia me acompañarán todos los días de mi vida.

Cada día de nuestra vida nos seguirá el bien, la bondad, el amor, la dicha, la gracia y la misericordia del Señor. No dice que nos seguirán las cosas malas como la enfermedad, la pobreza, o la muerte. Todo lo contrario, Dios es un buen Dios, y como buen Dios nos da cosas buenas.

Además nos seguirá su misericordia, si le fallamos y pecamos, siempre está disponible su misericordia para que seamos perdonados.

Y en la casa de Jehová moraré por largos días.

Es decir, al final de nuestras vidas, tenemos la seguridad que iremos al cielo; por el hecho de haber recibido a Jesús en nuestros corazones.

Realmente tenemos el mejor pastor que existe.

Esto es que Jesús está haciendo hoy por nosotros a la diestra de Dios.

El Arrebatamiento, Viendo 1 Tesalonicenses 4:15-17 en la Biblia Expandida


En este estudio veremos un estudio del arrebatamiento de la iglesia viendo 1 Tesalonicenses 4:15-17, viendo el significado de las palabras y frases que constan estos versos. Si eres un estudiante serio de la Biblia esta evidencia te ayudará a tomar una posición en cuanto al arrebatamiento.  

15  Por lo cual les decimos esto por la palabra del Señor48: que nosotros los que estemos vivos49 y hayamos quedado hasta la venida del Señor50, de ninguna manera nos adelantaremos ni precederemos51  a los que durmieron (murieron) 52.

16  Porque el Señor mismo53 descenderá54 del cielo55 con voz de mando56, con voz de arcángel57 y con la trompeta de Dios58, y los muertos en Cristo59 resucitarán y se levantarán primero60.

17  Entonces61 nosotros, los que estemos vivos y que permanezcamos62  (en la tierra), seremos arrebatados63 64 juntamente con ellos65 en medio de las nubes66 para encontrarnos67 con el Señor en el aire68 69, y así estaremos siempre con el Señor70.

48 Por la palabra del Señor (ἐν λόγῳ κυρίου). O en la palabra. Λόγος de un dicho concreto, Romanos  9: 9; Romanos  13: 9. No decimos esto por nuestra propia autoridad. 1 Corintios 7: 10, 1 Corintios 7: 12, 1 Corintios 7: 25. Ningún dicho registrado del Señor responde a esta referencia. Puede referirse a un dicho transmitido oralmente o a una revelación directa a Pablo (Vincent's Word Studies).

49 Nosotros que estemos vivos (hēmeis hoi zōntes). Pablo aquí se incluye a sí mismo, pero esto de ninguna manera muestra que Pablo sabía que estaría vivo en la Parusía de Cristo. Estaba vivo, no muerto, cuando escribió (Robertson's Word Pictures).

50 Claramente, Pablo creía que él y sus lectores tesalonicenses bien podrían estar vivos cuando el Señor regresara. Creía que el Rapto era inminente, que podía tener lugar en cualquier momento (1 Tesalonicenses 1:10; 1 Corintios 7:29, “el tiempo es corto”; Filipenses 4: 5, “El Señor está cerca”). Y esta verdad de inminencia trajo consuelo (1 Tesalonicenses_4: 18) (The Bible Knowledge Commentary).

51 La palabra adelantar es una antigua palabra inglesa que significa "preceder". Aquellos que estén vivos en el momento del Rapto no irán delante de ellos; de hecho, los muertos en Cristo irán primero (Thru the Bible Commentary By J. Vernon McGee).

52 De ninguna manera precederán, es decir, no se anticiparán ni estarán de antemano con; "No llegarán a la presencia del Señor, y compartirán las bendiciones y glorias de Su advenimiento, antes que otros" (Ellicott) (A Popular Commentary on the New Testament).

53 Porque el Señor mismo] “En Su personal augusta presencia” (Ellicott). 2 Tesalonicenses 2: 16; 2 Tesalonicenses 3: 16, para este tipo de énfasis; también 1 Tesalonicenses 3: 11, 1 Tesalonicenses 5: 23, “Dios mismo:” en cada caso sentimos la majestad con la que Dios (o “el Señor”) se eleva por encima de todas las acciones y deseos humanos (The Cambridge Bible for Schools and Colleges).

54 katabaino (καταβαίνω G2597) es la forma activa del anterior, y que se utiliza en muchos pasajes, mayormente con el sentido de descender (Diccionario Expositivo de Palabras del Nuevo Testamento - W. E. VINE).

55 Descenderá del cielo; donde Jesús crucificado y resucitado está ahora entronizado, sentado a la diestra de Dios (The Pulpit Commentary).

56 Con un grito (ἐν κελεύσματι). De κελεύειν para convocar. A menudo en el clásico. Literalmente un grito de mando, como de un general a su ejército, un almirante a sus remeros, o un auriga a sus caballos (Vincent's Word Studies).

57 "Con voz de arcángel". Ahora espere, ¿no es ese un ángel relacionado con el Rapto? No, es Su voz la que será como la voz de un arcángel. Es la calidad de Su voz, la majestad y la autoridad de ella (Thru the Bible Commentary By J. Vernon McGee).

58 La trompeta de Dios es la de algunos como la última trompeta de 1 Corintios 15: 52, que tiene que ver con la resurrección de los creyentes en el momento del Rapto. Llama a los santos a la bendición eterna. No debe confundirse con la séptima trompeta de Apocalipsis 11: 15-18, que señala el derramamiento final del juicio sobre el mundo durante la Tribulación. La última trompeta aquí es la última para la iglesia. La séptima trompeta de Apocalipsis es la última para el mundo incrédulo (aunque nunca se la llama específicamente la “última trompeta”) (Believer's Bible Commentary - William Macdonald).

59 y los muertos en Cristo] Esto nos da la clave del significado del Apóstol en todas partes. Estando "en Cristo", habiendo muerto como vivieron en Él, nada puede separarlos de Él, "ni la muerte ni la vida" (Romanos 8: 38). Y cuando regrese en presencia corporal, sus cuerpos deben levantarse para encontrarse con Él y rendirle homenaje (The Cambridge Bible for Schools and Colleges).

60 Los muertos en Cristo resucitarán primero. Antes que los vivos sean reunidos, todos los santos que durmieron en Cristo serán reunidos a su alrededor. En el día final, el primer acto es la reunión de los santos difuntos; el siguiente, la reunión de los santos vivientes (The People's New Testament).

61 Entonces (epeita). El siguiente paso, no al mismo tiempo (totalizador), pero inmediatamente después (Robertson's Word Pictures).

62 Entonces nosotros los que estamos vivos y permanecemos; o se queden; es decir, los santos que luego se encontrarán vivos en la tierra. El apóstol se clasifica a sí mismo entre los vivos, porque entonces estaba vivo (The Pulpit Commentary).

63 ἁρπάζω harpázō. El apoderarse, estropear, arrebatar. En el griego clásico., El futuro pasar. harpázomai se usa con más frecuencia que en el NT. Literalmente, agarrar con fuerza, robar; a diferencia de kléptō (G2813), robar en secreto. Denota un acto de violencia abierta en contraste con la astucia y el robo secreto. Aunque generalmente harpázō denota el robo de la propiedad ajena, no se usa exclusivamente así, sino que a veces se usa generalmente en el sentido de apoderarse, arrebatar o llevarse a la fuerza (Mateo 13: 19; Juan 6: 15; Juan 10: 12, Juan 10: 28- 29; Hechos 23: 10; Judas 1: 23). Especialmente usado del rapto (Hechos 8: 39; 2 Corintios 12: 2, 2 Corintios 12: 4; 1 Tesalonicenses 4: 17; Apocalipsis 12: 5); usar la fuerza contra uno (Mateo 11: 12) (The Complete Word Study Dictionary).

64 "Espera un minuto", diras. "Tengo un problema con esto porque no veo la palabra 'rapto' en la Biblia". ¡Eso es porque estás usando la Biblia incorrecta! Fíjate, el Nuevo Testamento fue escrito en griego. La frase en el versículo 1 Tesalonicenses 4: 17, traducida como "arrebatado", es la palabra griega harpazo, que significa "ser agarrado por el cuello y levantado con fuerza". Cuando el Nuevo Testamento fue traducido al latín, los traductores usaron la palabra raptus para harpazo, de la cual obtenemos nuestra palabra "rapto" (Jon Courson's Application Commentary, New Testament).

65 junto con ellos; con los muertos en Cristo, que luego resucitarán; para que el uno no venga antes que el otro, ni el uno esté antes con Cristo que el otro; pero el uno resucitado y el otro cambiado, se unirán en una compañía y asamblea general, y serán arrebatados juntos (John Gill's Exposition of the Entire Bible).

66 "En" no significa en, sino "en medio de las nubes", rodeándonos y elevándonos "como un carro triunfal" (Grocio). Así que Cristo mismo, y los ángeles en Su Ascensión, prometieron que vendría (Mateo 26: 68; Hechos 1: 9-11); comparar con la “nube brillante que eclipsa” en la Transfiguración, y la “voz de la nube” (Mateo 17: 5). Hay algo maravilloso y místico en las nubes, mitad del cielo y mitad de la tierra, que las adapta para ser el medio de tales eventos. Prestan sus etéreas cortinas para formar la cortina y el dosel de este glorioso encuentro. "Lo que pertenece a la tierra de las nubes no es menos real que si se establece en tierra firme" (The Cambridge Bible for Schools and Colleges).

67 ἀπάντησις apántēsis; gen. apantḗseōs, sustantivo fem. de apantáō (G528), encontrarse viniendo de diferentes direcciones. Una reunión (Mateo 25: 1, Mateo 25: 6; Hechos 28: 15). En 1 Tesalonicenses 4:17, la expresión eis (hasta) apántēsin (reunión) indica que el Señor vendrá de una dirección y nosotros vendremos de otra para reunirnos en el aire (The Complete Word Study Dictionary).

68 Este es el Rapto de la iglesia, cuando los cristianos son arrebatados para encontrarse con Cristo en las nubes (Hechos 1: 9). Los eventos descritos aquí y en el pasaje paralelo, 1 Corintios 15: 1-58, difieren considerablemente de los que acompañarán el regreso de Cristo a la tierra para establecer Su reino terrenal (Apocalipsis 19: 11-21). Esta diferencia sustenta la distinción entre el Rapto y la Segunda Venida (The Bible Knowledge Commentary).

69 encontrar al Señor en el aire] Literalmente: en (elevado en) el aire. “El aire”, como las “nubes”, pertenece al espacio intermedio entre el cielo del que viene Cristo y la tierra a la que regresa. Aquí se encontrará con Su Iglesia (The Cambridge Bible for Schools and Colleges).

70 Y así estaremos siempre con el Señor; compartirá una eternidad bendita en la visión y participación de su gloria. El apóstol no describe aquí las solemnidades del juicio; pero se detiene en el encuentro de Cristo y sus santos resucitados, porque su objetivo era consolar a los tesalonicenses en duelo (The Pulpit Commentary).

 

 

 

 

 

 

 


jueves, 17 de diciembre de 2020

El Ministerio Presente de Jesucristo 3 - Jesús es Nuestro Abogado

Jesús es Nuestro Abogado


En 1 Juan 1:9-2:2 dice: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros. Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Y él es la propiciación por nuestro pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.”

1 Juan 2:1-2 (Palabra de Dios Para Todos)
1 Hijitos míos, les escribo esto para que no pequen. Pero si alguno peca, tenemos un defensor ante Dios: Jesucristo, el Justo.
2 Él sacrificó su vida para quitar nuestros pecados y no sólo los nuestros, sino los de todo el mundo.

Este es el ministerio de Jesús que trata con el perdón de pecados.

Cuando cometemos un pecado, Jesús como nuestro abogado defensor se encarga de defendernos. Por otro lado, cuando el diablo intenta acusarnos ante Dios; Jesús presenta nuestra defensa ante Dios, y su ataque queda sin efecto.

En mis primeros años de creyente, había una canción que cantábamos: “Yo tengo un abogado que mucho me ama, el nunca pierde un caso, todo los gana, el se llama Cristo....”

Ese es nuestro abogado, Jesús. Ya que Jesús está defendiéndonos en el cielo, no debemos creer las mentiras que el diablo trae a nuestra vida.

Una de sus mentiras favoritas es decirnos que Dios no nos va ha perdonar por haberle fallado.

Conocí un joven en 1980 que había conocido al Señor, su cambio fue tan radical, que a la semana siguiente de su conversión más de cien jóvenes de su promoción del colegio empezaron a ir al grupo de jóvenes y le entregaron su vida al Señor.

Sin embargo, dos semanas después cometió un pecado, y el diablo le empezó a decir que Dios nunca lo iba a perdonar. El creyó esa mentira, y nunca pudo recuperarse. Se alejó del Señor.

No se dio cuenta de que tenía un abogado que podía presentarle su caso a Dios.

Dios es un Dios que nos ama y perdona nuestros pecados, y no solo eso, sino que también los olvida.

En Miqueas 7:18-19 dice: “¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia. El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.”

El mundo dice: “Yo perdono pero no olvido.” Pero Dios es totalmente diferente. Cuando Dios perdona el olvida.

En Hebreos 10:16-17 vemos más de esto: “Este es el pacto que haré con ellos después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, y en sus mentes las escribiré, añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones.” 

Aquí volvemos a ver que Dios no se acuerda de los pecados que perdona. Somos nosotros los que no nos perdonamos cuando hacemos algo incorrecto. No sacamos el pecado de nuestra mente, y estamos pensando una y otra vez en él permitiendo que la conciencia de pecado actúe en nuestras vidas; y como resultado volvemos a pecar, y entramos en un círculo vicioso, no podemos ser libres.

Es tiempo de ponerle un alto a esa actitud; debemos darnos cuenta que cuando Dios nos perdonó, nos hace libres del pecado. 

Hermano, ¡tú ya eres libre!

Ya no camines más en esa conciencia de pecado sino en la conciencias de justicia que viene por conocer lo que Cristo hizo por ti.

Otra cosa que debemos de hacer, es no escuchar las palabras de condenación que algunos hermanos traen sobre nosotros.

Aunque Dios nos perdona muchas veces las personas no lo hacen; y están listos para condenarnos y acusarnos a la menor oportunidad.

En Gálatas 6:1 dice: “Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tu también seas tentado.”

Una vez compartiendo con un hermano que tenía cuatro meses de creyente, me contó que un creyente con varios años en el Señor, lo estaba condenando porque aún no había dominado su lenguaje.

Es cierto que debemos cuidar nuestra forma de hablar, pero no podemos esperar que un creyente nuevo, sea perfecto. Debemos tener paciencia y esperar que madure. 

En lugar de condenar a los hermanos debemos restaurarlos en espíritu de mansedumbre. 

Jesús es nuestro abogado, Él presenta nuestro caso a Dios, y Dios nos perdona inmediatamente. Y luego de perdonarnos Dios olvida lo que hicimos.

Así que, deja de condenarte y empieza a caminar en la dimensión de su perdón.

miércoles, 16 de diciembre de 2020

El Ministerio Presente de Jesucristo 2 - Jesús es Nuestro Intercesor

 Jesús es Nuestro Intercesor


“Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro” (Hebreos 4:14-16).

Hebreos 4:14-16 (EUNSA)
14 Ya que tenemos un Sumo Sacerdote que ha entrado en los cielos -Jesús, el Hijo de Dios-, mantengamos firme nuestra confesión de fe.
15 Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino que, de manera semejante a nosotros, ha sido probado en todo, excepto en el pecado.
16 Por lo tanto, acerquémonos confiadamente al trono de la gracia, para que alcancemos misericordia y encontremos la gracia que nos ayude en el momento oportuno.

Otro ministerio que Jesús tiene hoy es el de Intercesor. El es el Sumo Sacerdote mediador entre Dios y el hombre; ningún hombre puede llegar al Padre sino por medio de Cristo.

En Romanos 8:34 dice: “¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.”

Debemos darnos cuenta que Cristo, quien esta a la diestra de Dios es el que intercede por nosotros.

En Hebreos 7:25 dice: “Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, VIVIENDO SIEMPRE PARA INTERCEDER POR ELLOS.”

Vemos que Jesús en su ministerio intercesor está viviendo para interceder por nosotros. 

En 1 Timoteo 2:5 dice: “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.”

Un intercesor es un mediador, es decir alguien que está al medio.

Jesús está al medio entre nosotros y Dios. El está a la diestra de Dios presentando nuestra causa, y ante nosotros presentando la causa de Dios.

martes, 15 de diciembre de 2020

El Ministerio Presente de Jesucristo 1 - Jesús Nuestro Sumo Sacerdote

El Ministerio Presente de Jesucristo

Jesús no ha terminado su obra a favor nuestro; hay cuatro cosas principales que esta haciendo hoy por nosotros y que veremos a lo largo de esta serie de enseñanzas.

Jesús es Nuestro Sumo Sacerdote


En Hebreos 3:1 dice: “Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, considerad al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús.”

Veamos este pasaje en otras versiones.

Hebreos 3:1 (EUNSA)
1 Por tanto, hermanos santos que sois partícipes de una vocación celestial, fijad vuestra atención en Jesús, Apóstol y Sumo Sacerdote de la fe que confesamos.

Hebreos 3:1 (Reina Valera Actualizada)
1 Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, considerad a Jesús, el apóstol y sumo sacerdote de nuestra confesión.

Es interesante notar que la palabra traducida como profesión es el término griego homologeo, que se traduce en otros lugares como confesión, como vemos en las versiones EUNSA y Reina Valera Actualizada.

Jesucristo es el Sumo Sacerdote de nuestra confesión, es decir, es quien se encarga de que las cosas que hablamos ocurran en nuestras vidas.

¿Qué está haciendo Jesús por nosotros en su ministerio como Sumo Sacerdote?

En primer lugar, como nos dice este pasaje el entregó su sangre para nuestra redención.

En Juan 20:11,15-17 dice: “Pero María estaba fuera llorando junto al sepulcro; y mientras lloraba, se inclinó para mirar dentro del sepulcro; Jesús le dijo: Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, le dijo: Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo lo llevaré. Jesús le dijo: ¡María! Volviéndose ella, le dijo: ¡Raboni! (que quiere decir, Maestro). Jesús le dijo: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.”

Esta primera ascensión no era para sentarse a la diestra del Padre. El propósito que tenía era presentar su sangre en el Lugar Santísimo Celestial, como sacrificio eterno por nuestros pecados.

Como dijo Juan el Bautista (Juan 1:29), Jesucristo es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

En Hebreos 2:14-17 dice: “Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos las que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre. Porque ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a la descendencia de Abraham. Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo.”

Jesucristo, como nuestro Sumo Sacerdote, se identificó con nosotros; Él se hizo hombre, para poder entregar su vida por nosotros.

En Hebreos 9:11-12 dice: “Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación, y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención.”

Hebreos 9:11-12 (Castillian)
11 Pero ahora Cristo ya ha venido, y lo ha hecho como sumo sacerdote de los bienes prometidos. Porque él entró en el santuario celestial, más amplio y perfecto, que no fue hecho por manos humanas ni pertenece a este mundo,
12 y llevó sangre al Lugar Santísimo, una sola vez y para siempre; pero no sangre de machos cabríos o de becerros, sino su propia sangre, con la que aseguró nuestra eterna redención.

Bajo el Antiguo Pacto, se sacrificaba cada año un cordero por los pecados de todo el pueblo. Esta sangre cubría el pecado del pueblo durante un año, al cabo del cual, se volvía ha hacer un nuevo sacrificio.

Sin embargo Jesucristo fue el sacrificio perfecto por nuestros pecado, pues, con un solo sacrificio el obtuvo eterna redención por nosotros.

En Hebreos 9:24-28 dice: “Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios; y no para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre ajena. De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado. Y de la manera que está establecido que los hombres mueran una sola vez, y después de esto el juicio, así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.”

En este pasaje vemos dos cosas importantes.

Lo primero que vemos es que Jesús trató con el problema del pecado, no de los pecados, sino del pecado; es decir, la naturaleza del hombre. En 2 Corintios 5:21 dice: “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.”

Jesús se hizo pecado por nosotros para que nuestra naturaleza fuese cambiada. Ya no tenemos una naturaleza de pecado sino una naturaleza de justicia.

Lo segundo que vemos es que su sacrificio por el pecado fue hecho una sola vez y para siempre. Eso significa que ya no habrá otro sacrificio por nuestro pecado, ese fue el único y último.

Es decir, la obra de la redención está completa, ya no hay más sacrificio por el pecado, no necesitamos nada más que la sangre de Jesús.

Jesús nuestro sumo sacerdote, con un solo sacrificio completo la obra de nuestra redención.

lunes, 14 de diciembre de 2020

La Iglesia de Filadelfia y la Gran Tribulación

La Iglesia de Filadelfia y la Gran Tribulación


Apocalipsis 3:7-13
7 Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre:
8 Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre.
9 He aquí, yo entrego de la sinagoga de Satanás a los que se dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten; he aquí, yo haré que vengan y se postren a tus pies, y reconozcan que yo te he amado.
10 Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra.
11 He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona.
12 Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.
13 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

En Apocalipsis 2 y 3 encontramos el mensaje a las siete iglesias, las cuales son elogiadas y reprendidas según sus obras.

Entre estas iglesias encontramos una muy especial, la iglesia de Filadelfia.

Muchos estudiosos y comentaristas de la Biblia colocan estas siete iglesias con los diversos periodos del cristianismo en la historia. Y comúnmente identifican a Filadelfia y a Laodicea como las iglesias del tiempo final.

Mientras que Laodicea es considerada una iglesia apóstata que ha perdido el rumbo, a Filadelfia se le considera una iglesia sana que lleva el plan de Dios a este mundo.

A esta iglesia se le da una promesa realmente impactante: "Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra."

Está por venir una hora de prueba para probar a los moradores de la tierra. No dice nada de probar a la iglesia. La Gran Tribulación que se relata entre los capítulos 4 y 19 de Apocalipsis es para el mundo que ha rechazado a Jesucristo.

Pero a la iglesia de Filadelfia se le dice: "Yo te libraré de esta hora de prueba que viene sobre el mundo."

Acerca de este versículo MacArthur dice: "Te guardaré de la hora de la prueba. Cristo da la descripción de un evento todavía futuro que por un corto tiempo probará severamente el mundo entero, debe refderirse a la hora de la tribulación, el período de siete años antes de que el reino terrenal de Cristo se consuma, con el desencadenamiento de la ira divina en juicios expresados ​​como sellos, trompetas y las copas. Este período se describe en detalle a lo largo de los capítulos 6-19. La segunda mitad se llama "la gran tribulación" (Apocalipsis 7: 14; Mateo 24: 21) y se identifica como de vez en Apocalipsis 11:2-3; 12:6, 13: 5. El verbo "guardaré" es seguido de una preposición, cuyo significado normal es "desde" o "fuera de", esta frase, "guardar... de" apoya el rapto pretribulacional de la iglesia (Juan 14:1-3; 1 Corintios 15 :51-52 1 Tesalonicenses 4 :13-17). Este período es el mismo que la septuagésima semana de Daniel (Daniel 9 :24-27) y "el tiempo de angustia de Jacob" (Jeremías 30:7)".

Este mensaje a la iglesia de Filadelfia es que ella será librada de la Gran Tribulación por medio del Arrebatamiento de la Iglesia.





Publicado por Ricardo Botto en 13:16

sábado, 12 de diciembre de 2020

Las 70 Semanas de Daniel

Las 70 Semanas de Daniel




Daniel 9:24-27
24 Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos. 
25 Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. 
26 Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones. 
27 Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador. 

En este pasaje encontramos una revelación muy importante acerca de los tiempos del fin, las 70 semanas de Daniel. En esta revelación Dios le da las instrucciones de lo que va a acontecer con Israel hasta el tiempo del fin.

Para empezar veamos a que se refiere la palabra semana. Al leer de manera superficial pensaría que estaba hablando de 7 días, pero veamos un pasaje de Génesis para ver que es lo que está hablando en realidad.



Génesis 29:18-30
18 Y Jacob amó a Raquel, y dijo: Yo te serviré siete años por Raquel tu hija menor. 
19 Y Labán respondió: Mejor es que te la dé a ti, y no que la dé a otro hombre; quédate conmigo. 
20 Así sirvió Jacob por Raquel siete años; y le parecieron como pocos días, porque la amaba. 
21 Entonces dijo Jacob a Labán: Dame mi mujer, porque mi tiempo se ha cumplido, para unirme a ella. 
22 Entonces Labán juntó a todos los varones de aquel lugar, e hizo banquete. 
23 Y sucedió que a la noche tomó a Lea su hija, y se la trajo; y él se llegó a ella. 
24 Y dio Labán su sierva Zilpa a su hija Lea por criada. 
25 Venida la mañana, he aquí que era Lea; y Jacob dijo a Labán: ¿Qué es esto que me has hecho? ¿No te he servido por Raquel? ¿Por qué, pues, me has engañado? 
26 Y Labán respondió: No se hace así en nuestro lugar, que se dé la menor antes de la mayor. 
27 Cumple la semana de ésta, y se te dará también la otra, por el servicio que hagas conmigo otros siete años. 
28 E hizo Jacob así, y cumplió la semana de aquélla; y él le dio a Raquel su hija por mujer. 
29 Y dio Labán a Raquel su hija su sierva Bilha por criada. 
30 Y se llegó también a Raquel, y la amó también más que a Lea; y sirvió a Labán aún otros siete años. 

En este pasaje vemos a Labán dándole gato por liebre a Jacob, al darse cuenta del engaño Jacob va a reclamarle y decirle que quería la mujer por la que había trabajado siete años. Labán le dijo que si la quería debía trabajar una semana por ella.

Vemos que una semana nos está hablando de siete años.

Volvamos al libro de Daniel:

La profecía de las 70 semanas de Daniel está dividida en 3 períodos de años, primero 7 semanas (49 años) luego 62 semanas (434 años) y finalmente otra semana más (7 años).

El inicio de estas semanas ocurriría en un momento especial: "desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén."

¿En que momento ocurrió esto?

Schofield nos habla de esto:
Tres decretos relativos a Jerusalén se registran , el de Ciro, 536AC (Ussher), para la restauración de la "casa del Señor Dios de Israel" (2 Crónicas 36:22- 23; Esdras 1:1-3) ​​el de Darío (Ezequiel 6:3-8) 521-486AC, y el de Artajerjes en su séptimo año. (Ezequiel 7:7) digamos 458AC. Artajerjes en su vigésimo año, 444AC (Hales, Jahn), 446AC (AV) , 454AC (Ussher, Hengstenberg), dio el permiso para la reconstrucción de la "ciudad", es decir, "Jerusalén" (Nehemías 2:1- 8). Este último decreto es, obviamente, a partir del cual las "siete semanas" (49 años) se ejecutan, a menos que por "la orden para restaurar", etc se entienda el decreto divino (Daniel 9:23). En el estado actual de la cronología bíblica de la fecha del decreto de Artajerjes no puede ser incontestablemente fijada más allá de decir que fue emitida entre el 454AC y 444AC. En cualquiera de los casos que se señalan a la época de Cristo. El tiempo profético es siempre tan cercano como para dar plena advertencia, tan indeterminado como para dar ninguna satisfacción a la mera curiosidad.




Entonces podemos ver que el decreto se dio en algún momento entre el 454AC y el 444AC, Esto nos lleva a que al final de la semana 69, 483 años después de este decreto el Mesías, Jesús moriría, más no por si. 

Si tomamos la fecha 454AC como el inicio de las 70 semanas nos encontraríamos que el Mesías moriría alrededor del 30DC, el tiempo que murió Jesucristo.
.
Así que nos queda una semana por delante.

Recordemos que son setenta semanas que están establecidas sobre el pueblo de Israel. Con la muerte y resurrección de Jesucristo entramos en la dispensación de la gracia, la cual estará operando hasta el arrebatamiento, inmediatamente después del cual empezará la última semana del pueblo de Israel, la cual coincidirá con la Gran Tribulación relatada en Apocalipsis.