jueves, 3 de octubre de 2013

El Grave Error de la Ciencia Cristiana

El Grave Error de la Ciencia Cristiana


La Ciencia Cristiana fue fundada por Mary Baker Eddy (1821-1910) quien fue precursora de nuevas ideas acerca de la espiritualidad y la salud. Inspirada por su propia experiencia de curación en 1866, Eddy pasó años en el estudio de la Biblia, la oración y la búsqueda de varios métodos de sanidad. El resultado fue un sistema de curación al que ella denominó Ciencia Cristiana en 1879. 

Su libro Science and Health with Key to the Scriptures, (Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras), encontró nuevos esquemas en el entendimiento de la conexión entre mente-cuerpo-espíritu. Luego de eso fundó un colegio, una iglesia, una compañía de publicaciones y un diario, “El Monitor de la Ciencia Cristiana.” 


Eddie hizo a Boston el cuartel general de la iglesia en 1881. En 1892, la iglesia fue nombrada La Primera Iglesia de Cristo, Cientista, o La Iglesia Madre; las iglesias locales son consideradas como ramas. La Junta Directiva de la Ciencia Cristiana dirige la Iglesia Madre y el funcionamiento de las ramas locales sobre bases democráticas. La Iglesia Madre y sus ramas operan bajo la guía del Manual de la Iglesia Madre por Mary Baker Eddy.

Por su parecido a otros grupos cristianos, muchos creen que la Ciencia Cristiana es una especie de cristianismo sin culto.

La Ciencia Cristiana enseña que Dios (Padre-Madre de todos) es totalmente bueno y totalmente espiritual y que toda la creación de Dios, incluyendo la verdadera naturaleza de cada persona, es la perfecta semejanza espiritual de lo Divino. 

Puesto que la creación de Dios es buena, los males tales como la enfermedad, la muerte y el pecado, no pueden ser parte de la realidad fundamental. Más bien, estos males son el resultado de vivir apartados de Dios. 

La oración es la forma central de acercarse a Dios y de curar las enfermedades humanas. Lo cual difiere con la Biblia que enseña que el hombre nace con la herencia del pecado desde la caída de Adán, y que el pecado nos separa de Dios. Sin la gracia salvadora de Dios a través de la muerte de Cristo en la cruz, nosotros jamás podríamos ser hechos libres del pecado.

En vez de enseñar que Jesús vino para morir por nuesros pecados, los cientistas cristianos ven el ministerio de Jesús como su propio paradigma para sanar, creyendo que demuestra la posición central de la sanidad para salvación. 

Los cientistas cristianos oran diariamente para comprender más de la realidad de Dios y el amor de Dios, y para experimentar y ayudar a otros a experimentar los armoniosos y curativos efectos de este entendimiento.

La Ciencia Cristiana no tiene ministros. En vez de ello, la Biblia y la Ciencia y la Salud actúan como pastor y predicador. Las lecciones de la Biblia son estudiadas diariamente y leídas en voz alta los domingos por dos miembros elegidos de cada congregación local. Las iglesias también tienen juntas semanales de testimonios, en las que los miembros de la congregación relatan experiencias de sanidad y regeneración.

Mary Baker Eddy afirma que no hay creencias doctrinales en la Ciencia Cristiana, pero expone brevemente algunos puntos importantes o artículos de fe para los científicos cristianos, que a continuación se citan textualmente:

  1. Como adherentes de la Verdad, aceptamos la Palabra inspirada de la Biblia como nuestra guía suficiente hacia la Vida eterna.
  2. Reconocemos y adoramos a un solo Dios supremo e infinito. Reconocemos a Su hijo, Cristo único; al Espíritu Santo o Consolador divino; y al hombre a imagen y semejanza de Dios.
  3. Reconocemos el perdón del pecado por Dios en la destrucción del pecado y en la comprensión espiritual que echa fuera al mal como irreal. Pero la creencia en el pecado es castigada mientras dure la creencia.
  4. Reconocemos que la expiación de Jesús es la evidencia del Amor divino y eficaz, que revela la unidad del hombre con Dios por medio de Cristo Jesús, el Mostrador del camino; y reconocemos que el hombre se salva mediante el Cristo, mediante la Verdad, la Vida y el Amor como los demostró el Profeta de Galilea al sanar a los enfermos y al vencer al pecado y a la muerte.
  5. Reconocemos que la crucifixión de Jesús y su resurrección sirvieron para elevar la fe a la comprensión de la Vida eterna, como también de la totalidad del Alma, el Espíritu, y la nada de la materia.
  6. Y solemnemente prometemos velar, y orar por que haya en nosotros aquella mente que hubo también en Cristo Jesús; hacer con los demás lo que quisiéramos que ellos hicieren con nosotros; y ser misericordiosos, justos y puros.

Veamos lo que en realidad creen de estos puntos:

A pesar de lo que Mary Baker Eddy afirmaba en el primer punto: “La Biblia ha sido mi única autoridad”, ella decía que no podía interpretarse de manera literal. Daba un significado espiritual y simbólico para que estuviera de acuerdo con su doctrina de la irrealidad de la materia y del pecado.

Esto es lo que ella decía respecto a Dios y el hombre: Todo lo que existe es Dios. Dios es un principio divino, un ser supremo incorpóreo. “Dios es toda sustancia, toda inteligencia”. Ella escribió: “Dios es amor, y el amor es un principio, no una persona. Este principio es Mente, Sustancia, Vida, Verdad, Amor. Nuestro espíritu es una parte de él, y por lo tanto es bueno. No hay esas cosas que se llaman pecado y muerte. 

Si todo lo que existe es Dios estamos hablando de un panteísmo. Además que decía que Dios es un principio y no una persona, Y finalmente al decir que nuestro espíritu es bueno y no hay ni pecado ni muerte, estaba enseñando una suerte de universalismo.

El tercer punto que habla de la destrucción del pecado se parece a lo que dicen los "Creciendo en Gracia." Si no hay pecado, tampoco necesidad de salvación.

En el cuarto punto vemos su error cristológico, nos salvamos por la obra del "profeta de Galilea" que nos mostró con su vida y amor al sanar las enfermedades y vencer al pecado.

Sin embargo, no creía en la trinidad, ni en el nacimiento virginal de Jesús, su deidad, muerte, resurrección, expiación del pecado y segunda venida.

Y veamos lo que dicen en el quinto punto de sus creencias, la muerte de Cristo fue para elevar nuestra fe a la comprensión de la vida eterna.

Son errores muy peligrosos ya que no creen que la muerte de Jesús no fue para quitar nuestros pecados ya que el pecado no existe sino para que tengamos un mayor entendimiento de la vida eterna.

Y finalmente ellos dicen que oran en vez de predicar el Evangelio.

Esta es una secta muy peligrosa, no cree en las doctrinas básicas del cristianismo, con una filosofía panteísta y universalista, y una aire gnóstico.



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