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domingo, 30 de agosto de 2020

Andrew Wommack enseña sobre el Infierno y el Universalismo

Recientemente me he encontrado con la sorpresa que algunos ministros, que en un tiempo fueron sólidos en las Escrituras, incluso alguno mi maestro de la Escuela Bíblica se han desviado, y empezado a negar la existencia del infierno y adoptado el Universalismo.

Por este motivo reproduzco este artículo que traduje hace 7 años de Andrew Wommack.


Una Mirada de Andrew Wommack sobre el Universalismo


La palabra evangelio significa buena noticia, y no es una buena noticia el decirles a las personas que van a ir infierno. Sin embargo, hay un infierno para los que no aceptan la oferta de la gracia de Dios, y creo que es importante que la gente entienda esto.

Estoy horrorizado con la doctrina de la "reconciliación definitiva", o "universalismo", que se ha colado actualmente en el cuerpo de Cristo. Esta doctrina enseña que Dios en última instancia, reconciliará a todos con sí mismo, inclusive el diablo y los demonios. Algunas variaciones de esto dicen que el infierno es sólo un estado mental y no un lugar real o que los que están en el infierno sólo van a sufrir el castigo por un tiempo limitado. Nada podría estar más lejos de la verdad.

Mientras oraba acerca de esto, el Señor me recordó que la fe viene por el oír la Palabra de Dios (Rom. 10:17) . Entonces me preguntó: "¿Cuándo es la última vez que enseñaste las Escrituras sobre el infierno?" Me di cuenta de que nunca había enseñado un mensaje entero sobre el infierno. Ciertamente creo que existe y lo he mencionado, pero nunca he enseñado sobre el infierno.

Siempre estoy haciendo hincapié en el amor incondicional y la gracia de Dios. No me disculpo por eso. Eso es lo que me cambió la vida. Estoy emocionado con el amor de Dios por mí. Pero la comprensión de la justicia y la ira de Dios contra el pecado me hace apreciar aún más mi salvación. Trivializar el pecado nos bloquea de recibir una revelación plena del amor de Dios (Lucas 7:47). Por lo tanto, aquí va mi enseñanza sobre el infierno.

Dios no se limitó a mirar hacia otro lado o cambiar su actitud hacia el pecado. Él pagó por nuestros pecados en su totalidad a través del sacrificio de su Hijo (2 Cor. 5:21). Cualquier persona que rechaza o ignora un sacrificio tan grande pasará la eternidad pagando por eso.

El pecado tiene que ser juzgado (Rom. 6:23), y fue juzgado, en la carne de Jesús (1 Ped. 2:24). Pero aquellos que no hacen a Jesús su Señor tendrán que pagar en el infierno por cometer el pecado más grande de todos; el rechazar el sacrificio de Jesús (Juan 16:8-9).

El sacrificio que Jesús hizo fue infinitamente más grande que nunca hemos imaginado. La Biblia no solo nos enseña que Él no fue reconocible como ser humano (Is. 52:14), mientras fue colgado de la cruz, sino que también enseña que en realidad se convirtió en pecado (2 Cor . 5:21).

Justo antes de morir, Jesús dijo: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?" (Mateo 27:46). Dios abandonó a Jesús. No podía mirar el pecado que Jesús se había hecho. Y si Él abandonó a su Hijo, ¿qué posibilidades tendría cualquiera de nosotros? Por eso, para aquellos que tontamente ignoran este gran sacrificio, hay un verdadero infierno.

En el Antiguo Testamento, la palabra hebrea seol fue traducida "infierno" treinta y un veces y "sepultura" treinta y un veces. Casi cada vez que se traduce "sepultura", se está hablando del lugar donde los justos van después de morir, y cuando se traduce "infierno", habla sobre el destino de los impíos .

Antes de la resurrección de Jesús, todo el mundo iba al centro de la tierra al morir. Se separaba en dos compartimentos. Uno era llamado el "seno de Abraham" o "paraíso", mientras que el otro era llamado "infierno", un lugar de tormento (Lucas 16:23-28).

En la historia de Lázaro y el hombre rico, el rico le habló a Abraham desde el infierno, el lugar de tormento. Lucas 16:22-26 dice:

"Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá." 

Hay mucho que podemos aprender de este pasaje. Por un lado, deja en claro que en el seol, o en el infierno, los que estaban en el tormento podía ver a aquellos que estaban al otro lado del abismo. Podían oír, tener sed, sentir dolor y tristeza, e incluso comunicarse con los de paraíso. Pero la única cosa que la gente en el infierno nunca será capaz de hacer es morir.

Después de la resurrección, las cosas acerca del infierno fueron cambiadas. Jesús fue al infierno, tomó las llaves del infierno y de la muerte (Apocalipsis 1:18), y liberó a los cautivos, los que estaban en el seno de Abraham.

Efesios 4: 9-10 dice: "Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo."

Después de derrotar al demonio y liberar a los cautivos, Jesús tomó a los que estaban en el seno de Abraham al cielo con él, donde todos los creyentes van ahora. Pero no vamos a vivir en el cielo para siempre. Sólo viviremos en el cielo hasta el fin del mundo. Entonces Dios va a hacer un nuevo cielo y una nueva tierra, y todos los creyentes vivirán allí con Jesús en la Nueva Jerusalén (Apocalipsis 21:1-4) .

Después de eso, el infierno ya no estará en el centro de la tierra, sino será lanzado a un lugar que la Biblia llama el lago de fuego (Apocalipsis 20:14), un lugar que fue preparado para Satanás y sus ángeles (Mateo 25:4).

En Mateo 25, leemos la historia de las naciones que vienen al Señor ante su trono donde Él divide las ovejas de los cabritos.

En Mateo 25:34, Él le dijo a los justos: "Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo."

Pero para los injustos les dijo: "Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles" (Mateo 25:41).

A pesar de que nunca fue pensado para el hombre, el infierno es un lugar horrible donde los que rechazan este sacrificio tan grande se unirán el diablo y sus ángeles por la eternidad (Apocalipsis 20:10) .

La Escritura, en Lucas, también muestra que las personas que Dios honra no son necesariamente las mismas personas que el mundo honra (Lucas 16:15). Este hombre rico tenía un hermoso hogar, ropa de lujo, y lo mejor de todo. Lo tenía todo, pero nunca le mostró el mendigo misericordia alguna. Cuando murió, les garantizo que él tuvo un funeral de lujo. Miles de personas se habrán reunido, todos hablando de lo grande que fueron sus logros.

Sin embargo, la Biblia sólo dice que fue sepultado, se pudrió en la tumba. Por otra parte, el mendigo que estaba entre los más despreciados de la tierra fue llevado por los ángeles. ¿En cuál de los dos hubieras preferido haber estado? El ver esto desde una perspectiva eterna, hace que el sufrimiento de este mundo palidezca en comparación con lo que Dios ha preparado para nosotros (Rom. 8:18).

Es por eso que tenemos una sección de un muro en la Escuela Bíblica Charis, Colorado, dedicado a los que llamamos "Héroes de la Fe". Estos son los graduados, como los directores de las escuelas de extensión, que están dando sus vidas desinteresadamente para llevar este mensaje alrededor del mundo. Creo que estas son las personas que Dios honra, y que nos serviría a todos nosotros hacer lo mismo (1 Sam . 2:30).

También podemos ver en las Escrituras que no hay segundas oportunidades. No hay purgatorio, como enseña la Iglesia Católica. No hay reconciliación final. En la tierra, el hombre rico rechazó a Dios y se fue directamente al infierno. Cuando el rico pidió clemencia, Abraham no pudo hacer nada. No habrá misericordia, ni esperanza, ni ningún tipo de bondad en el infierno, nunca.

No hay ninguna sola persona en esta tierra que se merezca algo bueno de Dios. Y no hay absolutamente nada de la gente pueda hacer para ganar Su favor. Si esto te ofende, entonces acabas de experimentar el tropiezo de la cruz (Gálatas 5:11). En comparación con los estándares de Dios, la justicia del hombre no es mejor que los trapos de inmundicia (Is. 64:6). Pero Dios ama tanto al hombre que envió a Jesús, el Cordero sin mancha, como sacrificio por el pecado.

Si Jesús murió por los pecados pasados, presentes y futuros, cosa que Él lo hizo, entonces, ¿que determina si pasaremos la eternidad con Él o en el infierno? La Biblia deja en claro que el Espíritu Santo nos convence de un pecado , y que ese único pecado es el que hará que la gente vaya ir al infierno. Ese es el pecado de rechazar el sacrificio de Jesucristo.

"Y cuando él [el Espíritu Santo] venga, convencerá al mundo de pecado [singular], de justicia y de juicio: De pecado, por cuanto no creen en mí" (Juan 16:8-9 , anotaciones mías).

Por decir lo menos, el evitar el infierno es algo grande. Sin embargo, lo que Jesús hizo en la cruz es mucho más que evitar el infierno.



Traducido por Ricardo Botto

domingo, 20 de octubre de 2013

Una Mirada de Andrew Wommack sobre el Universalismo

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La palabra evangelio significa buena noticia, y no es una buena noticia el decirles a las personas que van a ir infierno. Sin embargo, hay un infierno para los que no aceptan la oferta de la gracia de Dios, y creo que es importante que la gente entienda esto.

Estoy horrorizado con la doctrina de la "reconciliación definitiva", o "universalismo", que se ha colado actualmente en el cuerpo de Cristo. Esta doctrina enseña que Dios en última instancia, reconciliará a todos con sí mismo, inclusive el diablo y los demonios. Algunas variaciones de esto dicen que el infierno es sólo un estado mental y no un lugar real o que los que están en el infierno sólo van a sufrir el castigo por un tiempo limitado. Nada podría estar más lejos de la verdad.

Mientras oraba acerca de esto, el Señor me recordó que la fe viene por el oír la Palabra de Dios (Rom. 10:17) . Entonces me preguntó: "¿Cuándo es la última vez que enseñaste las Escrituras sobre el infierno?" Me di cuenta de que nunca había enseñado un mensaje entero sobre el infierno. Ciertamente creo que existe y lo he mencionado, pero nunca he enseñado sobre el infierno.

Siempre estoy haciendo hincapié en el amor incondicional y la gracia de Dios. No me disculpo por eso. Eso es lo que me cambió la vida. Estoy emocionado con el amor de Dios por mí. Pero la comprensión de la justicia y la ira de Dios contra el pecado me hace apreciar aún más mi salvación. Trivializar  el pecado nos bloquea de recibir una revelación plena del amor de Dios (Lucas 7:47). Por lo tanto, aquí va mi enseñanza sobre el infierno.

Dios no se limitó a mirar hacia otro lado o cambiar su actitud hacia el pecado. Él pagó por nuestros pecados en su totalidad a través del sacrificio de su Hijo (2 Cor. 5:21). Cualquier persona que rechaza o ignora un sacrificio tan grande pasará la eternidad pagando por eso.

El pecado tiene que ser juzgado (Rom. 6:23), y fue juzgado, en la carne de Jesús (1 Ped. 2:24). Pero aquellos que no hacen a Jesús su Señor tendrán que pagar en el infierno por cometer el pecado más grande de todos; el rechazar el sacrificio de Jesús (Juan 16:8-9).

El sacrificio que Jesús hizo fue infinitamente más grande que nunca hemos imaginado. La Biblia no solo nos enseña que Él no fue reconocible como ser humano (Is. 52:14), mientras fue colgado de la cruz, sino que también enseña que en realidad se convirtió en pecado (2 Cor . 5:21).

Justo antes de morir, Jesús dijo: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?" (Mateo 27:46). Dios abandonó a Jesús. No podía mirar el pecado que Jesús se había hecho. Y si Él abandonó a su Hijo, ¿qué posibilidades tendría cualquiera de nosotros? Por eso, para aquellos que tontamente ignoran este gran sacrificio, hay un verdadero infierno.

En el Antiguo Testamento , la palabra hebrea seol fue traducida "infierno" treinta y un veces y "sepultura" treinta y un veces. Casi cada vez que se traduce "sepultura", se está hablando del lugar donde los justos van después de morir, y cuando se traduce "infierno", habla sobre el destino de los impíos .

Antes de la resurrección de Jesús, todo el mundo iba al centro de la tierra al morir. Se separaba en dos compartimentos. Uno era llamado el "seno de Abraham" o "paraíso", mientras que el otro era llamado "infierno", un lugar de tormento (Lucas 16:23-28).

En la historia de Lázaro y el hombre rico, el rico le habló a Abraham desde el infierno, el lugar de tormento. Lucas 16:22-26 dice:

"Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá." 

Hay mucho que podemos aprender de este pasaje. Por un lado, deja en claro que en el seol, o en el infierno, los que estaban en el tormento podía ver a aquellos que estaban al otro lado del abismo. Podían oír, tener sed, sentir dolor y tristeza, e incluso comunicarse con los de paraíso. Pero la única cosa que la gente en el infierno nunca será capaz de hacer es morir.

Después de la resurrección, las cosas acerca del infierno fueron cambiadas. Jesús fue al infierno, tomó las llaves del infierno y de la muerte (Apocalipsis 1:18), y liberó a los cautivos, los que estaban en el seno de Abraham .

Efesios 4: 9-10 dice: "Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo."

Después de derrotar al demonio y liberar a los cautivos, Jesús tomó a los que estaban en el seno de Abraham al cielo con él, donde todos los creyentes van ahora. Pero no vamos a vivir en el cielo para siempre. Sólo viviremos en el cielo hasta el fin del mundo . Entonces Dios va a hacer un nuevo cielo y una nueva tierra, y todos los creyentes vivirán allí con Jesús en la Nueva Jerusalén (Apocalipsis 21:1-4) .

Después de eso, el infierno ya no estará en el centro de la tierra, sino será lanzado a un lugar que la Biblia llama el lago de fuego (Apocalipsis 20:14), un lugar que fue preparado para Satanás y sus ángeles (Mateo 25:4).

En Mateo 25, leemos la historia de las naciones que vienen al Señor ante su trono donde Él divide las ovejas de los cabritos.

En Mateo 25:34, Él le dijo a los justos: "Entonces el Rey dirá a los de su derecha:  Venid,  benditos de mi Padre,  heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo."

Pero para los injustos les dijo: "Apartaos de mí,  malditos,  al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles" (Mateo 25:41).

A pesar de que nunca fue pensado para el hombre, el infierno es un lugar horrible donde los que rechazan este sacrificio tan grande se unirán el diablo y sus ángeles por la eternidad (Apocalipsis 20:10) .

La Escritura, en Lucas, también muestra que las personas que Dios honra no son necesariamente las mismas personas que el mundo honra (Lucas 16:15). Este hombre rico tenía un hermoso hogar, ropa de lujo, y lo mejor de todo. Lo tenía todo, pero nunca le mostró el mendigo misericordia alguna. Cuando murió, les garantizo que él tuvo un funeral de lujo. Miles de personas se habrán reunido, todos hablando de lo grande que fueron sus logros.

Sin embargo, la Biblia sólo dice que fue sepultado, se pudrió en la tumba. Por otra parte, el mendigo que estaba entre los más despreciados de la tierra fue llevado por los ángeles. ¿En cuál de los dos hubieras preferido haber estado? El ver esto desde una perspectiva eterna, hace que el sufrimiento de este mundo palidezca en comparación con lo que Dios ha preparado para nosotros (Rom. 8:18).

Es por eso que tenemos una sección de un muro en la Escuela Bíblica Charis, Colorado, dedicado a los que llamamos "Héroes de la Fe". Estos son los graduados, como los directores de las escuelas de extensión, que están dando sus vidas desinteresadamente para llevar este mensaje alrededor del mundo. Creo que estas son las personas que Dios honra, y que nos serviría a todos nosotros hacer lo mismo (1 Sam . 2:30).

También podemos ver en las Escrituras que no hay segundas oportunidades. No hay purgatorio, como enseña la Iglesia Católica. No hay reconciliación final. En la tierra, el hombre rico rechazó a Dios y se fue directamente al infierno. Cuando el rico pidió clemencia, Abraham no pudo hacer nada. No habrá misericordia, ni esperanza, ni ningún tipo de bondad en el infierno, nunca.

No hay ninguna sola persona en esta tierra que se merezca algo bueno de Dios. Y no hay absolutamente nada de la gente pueda hacer para ganar Su favor. Si esto te ofende, entonces acabas de experimentar el tropiezo de la cruz (Gálatas 5:11). En comparación con los estándares de Dios, la justicia del hombre no es mejor que los trapos de inmundicia (Is. 64:6). Pero Dios ama tanto al hombre que envió a Jesús, el Cordero sin mancha, como sacrificio por el pecado.

Si Jesús murió por los pecados pasados, presentes y futuros, cosa que Él lo hizo, entonces, ¿que determina si pasaremos la eternidad con Él o en el infierno? La Biblia deja en claro que el Espíritu Santo nos convence de un pecado , y que ese único pecado es el que hará que la gente vaya ir al infierno. Ese es el pecado de rechazar el sacrificio de Jesucristo.

"Y cuando él [el Espíritu Santo] venga, convencerá al mundo de pecado [singular], de justicia y de juicio: De pecado, por cuanto no creen en mí" (Juan 16:8-9 , anotaciones mías).

Por decir lo menos, el evitar el infierno es algo grande. Sin embargo, lo que Jesús hizo en la cruz es mucho más que evitar el infierno.


Traducido por Ricardo Botto

jueves, 3 de octubre de 2013

El Grave Error de la Ciencia Cristiana

El Grave Error de la Ciencia Cristiana


La Ciencia Cristiana fue fundada por Mary Baker Eddy (1821-1910) quien fue precursora de nuevas ideas acerca de la espiritualidad y la salud. Inspirada por su propia experiencia de curación en 1866, Eddy pasó años en el estudio de la Biblia, la oración y la búsqueda de varios métodos de sanidad. El resultado fue un sistema de curación al que ella denominó Ciencia Cristiana en 1879. 

Su libro Science and Health with Key to the Scriptures, (Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras), encontró nuevos esquemas en el entendimiento de la conexión entre mente-cuerpo-espíritu. Luego de eso fundó un colegio, una iglesia, una compañía de publicaciones y un diario, “El Monitor de la Ciencia Cristiana.” 


Eddie hizo a Boston el cuartel general de la iglesia en 1881. En 1892, la iglesia fue nombrada La Primera Iglesia de Cristo, Cientista, o La Iglesia Madre; las iglesias locales son consideradas como ramas. La Junta Directiva de la Ciencia Cristiana dirige la Iglesia Madre y el funcionamiento de las ramas locales sobre bases democráticas. La Iglesia Madre y sus ramas operan bajo la guía del Manual de la Iglesia Madre por Mary Baker Eddy.

Por su parecido a otros grupos cristianos, muchos creen que la Ciencia Cristiana es una especie de cristianismo sin culto.

La Ciencia Cristiana enseña que Dios (Padre-Madre de todos) es totalmente bueno y totalmente espiritual y que toda la creación de Dios, incluyendo la verdadera naturaleza de cada persona, es la perfecta semejanza espiritual de lo Divino. 

Puesto que la creación de Dios es buena, los males tales como la enfermedad, la muerte y el pecado, no pueden ser parte de la realidad fundamental. Más bien, estos males son el resultado de vivir apartados de Dios. 

La oración es la forma central de acercarse a Dios y de curar las enfermedades humanas. Lo cual difiere con la Biblia que enseña que el hombre nace con la herencia del pecado desde la caída de Adán, y que el pecado nos separa de Dios. Sin la gracia salvadora de Dios a través de la muerte de Cristo en la cruz, nosotros jamás podríamos ser hechos libres del pecado.

En vez de enseñar que Jesús vino para morir por nuesros pecados, los cientistas cristianos ven el ministerio de Jesús como su propio paradigma para sanar, creyendo que demuestra la posición central de la sanidad para salvación. 

Los cientistas cristianos oran diariamente para comprender más de la realidad de Dios y el amor de Dios, y para experimentar y ayudar a otros a experimentar los armoniosos y curativos efectos de este entendimiento.

La Ciencia Cristiana no tiene ministros. En vez de ello, la Biblia y la Ciencia y la Salud actúan como pastor y predicador. Las lecciones de la Biblia son estudiadas diariamente y leídas en voz alta los domingos por dos miembros elegidos de cada congregación local. Las iglesias también tienen juntas semanales de testimonios, en las que los miembros de la congregación relatan experiencias de sanidad y regeneración.

Mary Baker Eddy afirma que no hay creencias doctrinales en la Ciencia Cristiana, pero expone brevemente algunos puntos importantes o artículos de fe para los científicos cristianos, que a continuación se citan textualmente:

  1. Como adherentes de la Verdad, aceptamos la Palabra inspirada de la Biblia como nuestra guía suficiente hacia la Vida eterna.
  2. Reconocemos y adoramos a un solo Dios supremo e infinito. Reconocemos a Su hijo, Cristo único; al Espíritu Santo o Consolador divino; y al hombre a imagen y semejanza de Dios.
  3. Reconocemos el perdón del pecado por Dios en la destrucción del pecado y en la comprensión espiritual que echa fuera al mal como irreal. Pero la creencia en el pecado es castigada mientras dure la creencia.
  4. Reconocemos que la expiación de Jesús es la evidencia del Amor divino y eficaz, que revela la unidad del hombre con Dios por medio de Cristo Jesús, el Mostrador del camino; y reconocemos que el hombre se salva mediante el Cristo, mediante la Verdad, la Vida y el Amor como los demostró el Profeta de Galilea al sanar a los enfermos y al vencer al pecado y a la muerte.
  5. Reconocemos que la crucifixión de Jesús y su resurrección sirvieron para elevar la fe a la comprensión de la Vida eterna, como también de la totalidad del Alma, el Espíritu, y la nada de la materia.
  6. Y solemnemente prometemos velar, y orar por que haya en nosotros aquella mente que hubo también en Cristo Jesús; hacer con los demás lo que quisiéramos que ellos hicieren con nosotros; y ser misericordiosos, justos y puros.

Veamos lo que en realidad creen de estos puntos:

A pesar de lo que Mary Baker Eddy afirmaba en el primer punto: “La Biblia ha sido mi única autoridad”, ella decía que no podía interpretarse de manera literal. Daba un significado espiritual y simbólico para que estuviera de acuerdo con su doctrina de la irrealidad de la materia y del pecado.

Esto es lo que ella decía respecto a Dios y el hombre: Todo lo que existe es Dios. Dios es un principio divino, un ser supremo incorpóreo. “Dios es toda sustancia, toda inteligencia”. Ella escribió: “Dios es amor, y el amor es un principio, no una persona. Este principio es Mente, Sustancia, Vida, Verdad, Amor. Nuestro espíritu es una parte de él, y por lo tanto es bueno. No hay esas cosas que se llaman pecado y muerte. 

Si todo lo que existe es Dios estamos hablando de un panteísmo. Además que decía que Dios es un principio y no una persona, Y finalmente al decir que nuestro espíritu es bueno y no hay ni pecado ni muerte, estaba enseñando una suerte de universalismo.

El tercer punto que habla de la destrucción del pecado se parece a lo que dicen los "Creciendo en Gracia." Si no hay pecado, tampoco necesidad de salvación.

En el cuarto punto vemos su error cristológico, nos salvamos por la obra del "profeta de Galilea" que nos mostró con su vida y amor al sanar las enfermedades y vencer al pecado.

Sin embargo, no creía en la trinidad, ni en el nacimiento virginal de Jesús, su deidad, muerte, resurrección, expiación del pecado y segunda venida.

Y veamos lo que dicen en el quinto punto de sus creencias, la muerte de Cristo fue para elevar nuestra fe a la comprensión de la vida eterna.

Son errores muy peligrosos ya que no creen que la muerte de Jesús no fue para quitar nuestros pecados ya que el pecado no existe sino para que tengamos un mayor entendimiento de la vida eterna.

Y finalmente ellos dicen que oran en vez de predicar el Evangelio.

Esta es una secta muy peligrosa, no cree en las doctrinas básicas del cristianismo, con una filosofía panteísta y universalista, y una aire gnóstico.