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martes, 14 de octubre de 2014

Payasos siniestros causan inquietud en localidades de California

Payasos siniestros causan inquietud en localidades de California


BBC




Payaso (Foto de archivo)
Algunos creen que los bromistas pueden haber tomado la idea del payaso siniestro de la serie "American Horror Story" (Foto de archivo).

Las autoridades del condado de Kern, en el centro de California, buscan a la o las personas que en la última semana se han paseado de noche vestidos de payasos siniestros por las calles de varias localidades.
Estos payasos bromistas se han tomado fotos en lugares de ciudades como Wasco, Bakersfield y Delano que luego han colgado en las redes sociales, causando inquietud entre los vecinos.
Según informa la prensa local, en los últimos días la policía ha recibido una veintena de llamadas de ciudadanos que habían visto a los inquietantes payasos paseando de noche.
El pasado sábado un vecino llamó para avisar que había visto a un payaso con una pistola, aunque cuando las autoridades llegaron al lugar no lo encontraron.

Imitadores

Según destaca desde California el periodista de BBC Mundo Jaime González, hasta el momento tan solo se ha detenido a un joven de 14 años que se disfrazó de payaso con la intención de asustar a un grupo de niños.
Las autoridades creen que a la persona que empezó con esta broma de mal gusto le han salido imitadores, de ahí los numerosos avistamientos de los siniestros payasos que ha habido en los últimos días.
En el caso del payaso de la localidad de Wasco, según la prensa local podría tratarse de un proyecto fotográfico de una pareja de artistas.

sábado, 15 de marzo de 2014

Salvaje: Padre de California muerde y arranca nariz a su bebé propio

Salvaje: Padre de California muerde y arranca nariz a su bebé propio

IDEAL.ES

Salvaje: Padre de California muerde y arranca nariz a su bebé propio

Tremendo: En California un padre primerizo fue arrestado tras arrancarle de un mordisco la nariz a su bebé de tan sólo un mes de edad porque estaba totalmente exasperado por los llantos del pequeño tal y como informó la policía el viernes pasado.

Joshua Cooper con apenas 18 años, está detenido en la cárcel del condado de Solano bajo sospecha de crueldad contra un niño y mutilación agravada dijo el cuerpo de policía de Fairfield en una espectacular nota de prensa.

La policía explica detalladamente como recibió una llamada el pasado jueves a las 8 de la mañana por una mujer muy angustiada que informaba de que su bebé estaba sangrando por la nariz.

Más tarde, los médicos pudieron determinar que el bebé sufrió una fractura de cráneo, una hemorragia cerebral y que la nariz fue arrancada totalmente.

A pesar de todo el niño se encuentra estable en el Hospital Pediátrico de Oakland. La policía está intentando determinar la causa de la fractura y la hemorragia.

El portavoz de la policía de Fairfield, el sargento Troy Oviatt, confesó al periódico Fairfield Daily Republic que Joshua Cooper está cooperando y que no se han encontrado pruebas ni indicios en la escena del crimen de que las drogas o el alcohol hubiesen alterado al padre.

lunes, 3 de marzo de 2014

Brutal Ola se traga ventana de restaurante californiano

Brutal Ola se traga ventana de restaurante californiano

IDEAL.ES

Brutal Ola se traga ventana de restaurante californiano

El temporal azota Estados Unidos. Los comensales de un restaurante en California se quedaron con la boca abierta cuando vieron una ola "entrar" por la ventana rompiendo el cristal.

Tremendo temporal el que azota buena parte de Estados Unidos. Una poderosa tormenta invernal golpeó a la costa atlántica de Estados Unidos el lunes con lluvias, nieve y frío ártico, lo que obligó a cancelar unos 2.250 vuelos y a cerrar tanto escuelas como gobiernos locales.

También en zonas más cálidas hay desastres, como en el vídeo que nos llega desde California muestra la tormenta desatada este fin de semana, además de apagones, inundaciones y deslizamientos, agitó no solo el Océano Pacífico y asustó también a más de un residente de las zonas costeras locales.

Sin duda alguna en el vídeo que vemos se observa una ola gigantesca que quebró los vidrios de las ventanas en un restaurante.

Sucedió en Santa Barbara, California, y de repente aguó, nunca mejor dicho, el desayuno de todas las personas que se encontraban comiendo.

Forrest Buchanan, uno de los clientes del restaurante Moby Dick dijo que “el comedor se llenó del sonido de vidrios quebrándose y gente gritando, mientras una ola de agua inundaba la alfombra del lugar”.

Se trata de un documento insólito que podia haber provocado muchos más daños de los que finalmente tuvieron lugar, sobre todo humanos.

sábado, 8 de febrero de 2014

Heroína y otros opiáceos: la adicción que está matando a los jóvenes en California

Heroína y otros opiáceos: la adicción que está matando a los jóvenes en California

Orange County
El condado de Orange, en el sur de California, tiene la reputación de ser un lugar idílico, famoso por su clima mediterráneo, sus playas de arena blanca y sus opulentos barrios residenciales, por cuyas calles los ricos y famosos pasean sus autos de lujo.
Pero tras las fachadas de las mansiones y los clubes de golf del que es considerado uno de los bastiones republicanos en Estados Unidos, se oculta una realidad que poco tiene que ver con la imagen de postal que se presenta en películas y series de televisión.
Como está sucediendo en muchas otras comunidades del país, el aumento en el número de personas adictas a los medicamentos -y en particular a los analgésicos opiáceos- ha desatado una crisis de salud pública que le está costando la vida a decenas de personas cada año, muchas de las cuales no superan los 30 años.
Según datos de la oficina forense del condado de Orange, en los últimos cinco años cerca de 200 jóvenes de entre 14 y 26 años han fallecido como consecuencia del consumo de drogas. Dos terceras partes de esas muertes se atribuyeron a los fármacos que prescriben los profesionales de la salud.

La cortina naranja

El término "Orange Curtain" (cortina o telón naranja) se utiliza en California para referirse a la cortina imaginaria que separa a la población tradicionalmente conservadora y republicana del condado de Orange de sus vecinos más liberales de Los Ángeles.


Suele decirse que a los liberales les preocupa lo que sucede "tras la cortina naranja" (behind the orange curtain, en inglés). O sea, en el condado de Orange.
Según los especialistas, los adolescentes empiezan experimentando con los opiáceos y ansiolíticos que les han sido recetados a sus padres o a los padres de sus amigos, con la creencia de que estos son más seguros que las drogas que se consiguen en la calle.
Una vez se han enganchado -algo que con los opiáceos suele ocurrir pronto- recurren a médicos sin escrúpulos que les venden las pastillas a cambio de dinero. Si eso no funciona, siempre les queda el mercado negro.
Lo que más preocupa ahora a las autoridades es que están viendo cómo cada vez más jóvenes se están pasando a la heroína, una sustancia mucho más barata y fácil de conseguir.
Si para comprar un analgésico opiáceo como la oxicodona tienen que pagar al menos US$80, una papelina de heroína la pueden comprar en la calle por apenas US$10.

"Una epidemia"

La crudeza de lo que está sucediendo en el condado de Orange -uno de lo lugares con un mayor número de centros de desintoxicación de todo EE.UU.- se ve reflejada en el documental "Behind the Orange Curtain" (Tras la Cortina Naranja).
Behind The Orange Courtain
El documental relata la batalla de padres y madres contra las adicciones de sus hijos.
Se trata de un relato estremecedor en el que padres y madres cuentan la batalla que libraron -y en muchos casos perdieron- contra las adicciones de sus hijos y contra un sistema que criminaliza el consumo de drogas y no ofrece alternativas para la rehabilitación.
Este documental vio la luz gracias al empeño de Natalie Costa, una pequeña empresaria de la localidad de Laguna Woods que decidió que tenía que hacer algo tras ver como varios jóvenes de su comunidad morían de una sobredosis.
"Como muchos padres vivía en una burbuja. No tenía ni idea de que los jóvenes estuvieran utilizando opiáceos y heroína para colocarse. No fue hasta que Mark, el hijo de una amiga, murió de una sobredosis, que fui consciente de lo que estaba pasando", relata Costa en conversación con BBC Mundo.
A través de la página de financiamiento colectivo KickStarter, Costa recaudó más de US$40.000 para sacar delante el documental, que fue dirigido por Brent Huff, y para el que contaron con la colaboración desinteresada de decenas de personas.
"El problema en el condado de Orange es enorme. Todo el mundo conoce a alguien que ha sufrido una adicción. En muchos casos se trata de jóvenes de familias con dinero que tienen demasiado tiempo libre. Consumen las drogas por las tardes cuando salen de la escuela y sus padres están todavía en el trabajo".
Costa cree que muchos progenitores no quieren ver lo que está sucediendo ya que "piensan que algo así no les puede pasar a ellos".

La muerte de Joey Kennedy

Joey Kennedy
Joey Kennedy falleció en 2010 a los 28 años de edad a consecuencia de una sobredosis de opiáceos.
Según le explicó a BBC Mundo su padre, James Kennedy, antes de empezar a consumir drogas "era un buen atleta y un buen estudiante".
Estuvo luchando contra su adicción durante 8 años.
"Hicimos todo lo que pudimos para que se desintoxicara pero siempre volvía a recaer. Lo peor de la adicción es que hace que la gente se aparte de ti. Fue muy frustrante", cuenta Kennedy.
El día que Joey murió estuvo consumiendo drogas con un grupo de amigos. Por la noche sufrió una sobredosis.
La gente con la que estaba no sabía que hacer. Lo subieron a un coche y empezaron a dar vueltas.
Llamaron en varias ocasiones a los servicios de emergencia pero colgaron antes de dar su localización por miedo a que les detuvieran.
Finalmente lo abandonaron en la cuneta de una carretera.
Pasadas las seis de la mañana encontraron el cuerpo de Joey sin vida.
"En las actividades informativas que organizamos para concienciar sobre este problema la asistencia suele ser baja y al final muchos de los que vienen son padres de jóvenes adictos o que han muerto de una sobredosis".
"Si se tratara de una epidemia de una enfermedad común los padres correrían al medico para que les pusiera una vacuna a sus hijos. La realidad es que tenemos una epidemia y la única forma de combatirla es a través de la educación".
Costa, junto con algunos de los padres que aparecen en "Behind the Orange Curtain", trabaja para presionar a las autoridades para que se introduzcan cambios legislativos que hagan más difícil el acceso a los medicamentos, al tiempo que abogan para que a los adictos se les deje de tratar como simples delincuentes.
Sus esfuerzos dieron sus frutos cuando el 1 de enero de 2013 entró en vigor en California una ley del "buen samaritano", que permite que una persona que esté consumiendo drogas con alguien que esté sufriendo una sobredosis, pueda llamar a los servicios de emergencia sin que haya peligro de que se presenten cargos en su contra por posesión o consumo de sustancias ilegales.
Y es que han sido muchos los jóvenes en el condado de Orange que han fallecido después de que las personas con las que estaban tomando drogas no se atrevieran a pedir ayuda por miedo a ser detenidos.

"No me quedaba nada"

Alguien que conoce muy bien la problemática que se está viviendo en Orange es Kaitlyn Bash, una joven de 26 años que durante una década estuvo enganchada a una larga lista de sustancias.
Bash empezó a consumir alcohol y marihuana a los 13 años "por pura diversión". Según le contó a BBC Mundo, "tras el divorcio de sus padres vivía con su madre y pasaba mucho tiempo sola en casa haciendo lo que le venía en gana".
A los 14 años ya era consumidora habitual de éxtasis y metanfetaminas y a los 16 entró por primera vez en un programa de rehabilitación que le ayudó a dejar las drogas durante dos años.
"A los 18 años, después de dos años sin tomar nada, pensé que podría empezar a divertirme como cualquier chica de mi edad y ahí fue cuando probé por primera vez la heroína", explica.
"Estaba viviendo en un motel. Se me había acabado el speed y los chicos con los que estaba eran adictos a la heroína y ellos me la dieron a probar por primera vez. (…) Desde ese momento pasé a consumir heroína cada día. También tomaba pastillas ya que encontré varios médicos que podían proporcionarme cualquier cosa que quisiera".
En los dos años que estuvo consumiendo heroína tuvo dos sobredosis. El día que sufrió la segunda, pasó ocho horas inconsciente y se despertó "sola y cubierta de vomitado".
"Ahí fue cuando me di cuenta de que no me quedaba nada. Mi familia no quería saber nada de mí y el exnovio con el que estaba viviendo tampoco, ya que él quería desintoxicarse y yo no".
"Mi madre me dijo que podía volver a casa sólo si lo dejaba. Ahí fue cuando me dije que si la heroína no me había matado iba a estar sobria. De esto hace cuatro años y medio", relata.
Bash cree que uno de los grandes errores que cometen los padres de jóvenes adictos es que "no saben decirles 'no' a sus hijos". "En el momento en el que mis padres me cerraron la puerta fue cuando reaccioné", explica.

"La dejaron morir"

Vernen Porter es uno de los padres que relata su experiencia en el documental "Behind the Orange Curtain". Durante tres años hizo todo lo posible para ayudar a superar su adicción a su hija Vanessa, quien falleció en 2010 a los 22 años.
Porter se enteró de que su hija estaba consumiendo opiáceos después de encontrársela una noche en su habitación con una sobredosis de heroína.
"La llevamos a un centro de desintoxicación y de ahí a un programa de recuperación en el que pasó 30 días. Pensábamos que lo había superado. Pasó un año sin consumir pero luego volvió a recaer".
"Pasaba 6 meses sin consumir nada y luego tenía una recaída y eso fue lo que sucedió el día que murió. Había estado sin consumir durante seis meses. Acababa de cumplir 22 años. La fueron a buscar al trabajo y la llevaron a casa de un joven que estaba en libertad condicional por haber comprado medicamentos sin autorización. Allí consumió", relata Porter.
"Llegué a casa de una reunión y ella no estaba. Era medianoche y empecé a llamarla a su celular. Tras 30 llamadas, el joven con el que estaba mi hija apagó el teléfono, cerró la puerta y la dejó sola en una habitación a oscuras. La dejó morir".
"Luego supimos por el forense que si hubieran llamado a los servicios de emergencia a medianoche hubiera sobrevivido. Pero como la dejaron sola en esa habitación, a las 4 de la mañana falleció".
Porter explica que su hija Vanessa murió de una sobredosis de Opana, "un medicamento que estuvo prohibido durante una década y que se utilizaba con pacientes terminales de cáncer".
Esto ha hecho que junto con otros padres que han perdido a sus hijos por sobredosis de medicamentos estén presionando para que las autoridades impongan más controles en la distribución de estas sustancias, aunque cree que su lucha es complicada ya que "las compañías farmacéuticas tienen mucho poder" sobre los políticos.
Al mismo tiempo, trabajan para llevar frente a la justicia a los doctores que se enriquecen proporcionando recetas a los adictos sin ningún tipo de criterio médico.
Vernon Porter, igual que la mayoría de los padres cuyos hijos han muerto a consecuencia del consumo de opiáceos, sabe que la imagen idílica que muchas veces se presenta del condado de Orange no es más que un espejismo.
Tras la "cortina naranja", siguen muriendo demasiados jóvenes sin razón.