miércoles, 16 de diciembre de 2020

El Ministerio Presente de Jesucristo 2 - Jesús es Nuestro Intercesor

 Jesús es Nuestro Intercesor


“Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro” (Hebreos 4:14-16).

Hebreos 4:14-16 (EUNSA)
14 Ya que tenemos un Sumo Sacerdote que ha entrado en los cielos -Jesús, el Hijo de Dios-, mantengamos firme nuestra confesión de fe.
15 Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino que, de manera semejante a nosotros, ha sido probado en todo, excepto en el pecado.
16 Por lo tanto, acerquémonos confiadamente al trono de la gracia, para que alcancemos misericordia y encontremos la gracia que nos ayude en el momento oportuno.

Otro ministerio que Jesús tiene hoy es el de Intercesor. El es el Sumo Sacerdote mediador entre Dios y el hombre; ningún hombre puede llegar al Padre sino por medio de Cristo.

En Romanos 8:34 dice: “¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.”

Debemos darnos cuenta que Cristo, quien esta a la diestra de Dios es el que intercede por nosotros.

En Hebreos 7:25 dice: “Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, VIVIENDO SIEMPRE PARA INTERCEDER POR ELLOS.”

Vemos que Jesús en su ministerio intercesor está viviendo para interceder por nosotros. 

En 1 Timoteo 2:5 dice: “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.”

Un intercesor es un mediador, es decir alguien que está al medio.

Jesús está al medio entre nosotros y Dios. El está a la diestra de Dios presentando nuestra causa, y ante nosotros presentando la causa de Dios.

martes, 15 de diciembre de 2020

El Ministerio Presente de Jesucristo 1 - Jesús Nuestro Sumo Sacerdote

El Ministerio Presente de Jesucristo

Jesús no ha terminado su obra a favor nuestro; hay cuatro cosas principales que esta haciendo hoy por nosotros y que veremos a lo largo de esta serie de enseñanzas.

Jesús es Nuestro Sumo Sacerdote


En Hebreos 3:1 dice: “Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, considerad al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús.”

Veamos este pasaje en otras versiones.

Hebreos 3:1 (EUNSA)
1 Por tanto, hermanos santos que sois partícipes de una vocación celestial, fijad vuestra atención en Jesús, Apóstol y Sumo Sacerdote de la fe que confesamos.

Hebreos 3:1 (Reina Valera Actualizada)
1 Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, considerad a Jesús, el apóstol y sumo sacerdote de nuestra confesión.

Es interesante notar que la palabra traducida como profesión es el término griego homologeo, que se traduce en otros lugares como confesión, como vemos en las versiones EUNSA y Reina Valera Actualizada.

Jesucristo es el Sumo Sacerdote de nuestra confesión, es decir, es quien se encarga de que las cosas que hablamos ocurran en nuestras vidas.

¿Qué está haciendo Jesús por nosotros en su ministerio como Sumo Sacerdote?

En primer lugar, como nos dice este pasaje el entregó su sangre para nuestra redención.

En Juan 20:11,15-17 dice: “Pero María estaba fuera llorando junto al sepulcro; y mientras lloraba, se inclinó para mirar dentro del sepulcro; Jesús le dijo: Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, le dijo: Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo lo llevaré. Jesús le dijo: ¡María! Volviéndose ella, le dijo: ¡Raboni! (que quiere decir, Maestro). Jesús le dijo: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.”

Esta primera ascensión no era para sentarse a la diestra del Padre. El propósito que tenía era presentar su sangre en el Lugar Santísimo Celestial, como sacrificio eterno por nuestros pecados.

Como dijo Juan el Bautista (Juan 1:29), Jesucristo es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

En Hebreos 2:14-17 dice: “Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos las que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre. Porque ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a la descendencia de Abraham. Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo.”

Jesucristo, como nuestro Sumo Sacerdote, se identificó con nosotros; Él se hizo hombre, para poder entregar su vida por nosotros.

En Hebreos 9:11-12 dice: “Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación, y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención.”

Hebreos 9:11-12 (Castillian)
11 Pero ahora Cristo ya ha venido, y lo ha hecho como sumo sacerdote de los bienes prometidos. Porque él entró en el santuario celestial, más amplio y perfecto, que no fue hecho por manos humanas ni pertenece a este mundo,
12 y llevó sangre al Lugar Santísimo, una sola vez y para siempre; pero no sangre de machos cabríos o de becerros, sino su propia sangre, con la que aseguró nuestra eterna redención.

Bajo el Antiguo Pacto, se sacrificaba cada año un cordero por los pecados de todo el pueblo. Esta sangre cubría el pecado del pueblo durante un año, al cabo del cual, se volvía ha hacer un nuevo sacrificio.

Sin embargo Jesucristo fue el sacrificio perfecto por nuestros pecado, pues, con un solo sacrificio el obtuvo eterna redención por nosotros.

En Hebreos 9:24-28 dice: “Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios; y no para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre ajena. De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado. Y de la manera que está establecido que los hombres mueran una sola vez, y después de esto el juicio, así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.”

En este pasaje vemos dos cosas importantes.

Lo primero que vemos es que Jesús trató con el problema del pecado, no de los pecados, sino del pecado; es decir, la naturaleza del hombre. En 2 Corintios 5:21 dice: “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.”

Jesús se hizo pecado por nosotros para que nuestra naturaleza fuese cambiada. Ya no tenemos una naturaleza de pecado sino una naturaleza de justicia.

Lo segundo que vemos es que su sacrificio por el pecado fue hecho una sola vez y para siempre. Eso significa que ya no habrá otro sacrificio por nuestro pecado, ese fue el único y último.

Es decir, la obra de la redención está completa, ya no hay más sacrificio por el pecado, no necesitamos nada más que la sangre de Jesús.

Jesús nuestro sumo sacerdote, con un solo sacrificio completo la obra de nuestra redención.

lunes, 14 de diciembre de 2020

La Iglesia de Filadelfia y la Gran Tribulación

La Iglesia de Filadelfia y la Gran Tribulación


Apocalipsis 3:7-13
7 Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre:
8 Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre.
9 He aquí, yo entrego de la sinagoga de Satanás a los que se dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten; he aquí, yo haré que vengan y se postren a tus pies, y reconozcan que yo te he amado.
10 Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra.
11 He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona.
12 Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.
13 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

En Apocalipsis 2 y 3 encontramos el mensaje a las siete iglesias, las cuales son elogiadas y reprendidas según sus obras.

Entre estas iglesias encontramos una muy especial, la iglesia de Filadelfia.

Muchos estudiosos y comentaristas de la Biblia colocan estas siete iglesias con los diversos periodos del cristianismo en la historia. Y comúnmente identifican a Filadelfia y a Laodicea como las iglesias del tiempo final.

Mientras que Laodicea es considerada una iglesia apóstata que ha perdido el rumbo, a Filadelfia se le considera una iglesia sana que lleva el plan de Dios a este mundo.

A esta iglesia se le da una promesa realmente impactante: "Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra."

Está por venir una hora de prueba para probar a los moradores de la tierra. No dice nada de probar a la iglesia. La Gran Tribulación que se relata entre los capítulos 4 y 19 de Apocalipsis es para el mundo que ha rechazado a Jesucristo.

Pero a la iglesia de Filadelfia se le dice: "Yo te libraré de esta hora de prueba que viene sobre el mundo."

Acerca de este versículo MacArthur dice: "Te guardaré de la hora de la prueba. Cristo da la descripción de un evento todavía futuro que por un corto tiempo probará severamente el mundo entero, debe refderirse a la hora de la tribulación, el período de siete años antes de que el reino terrenal de Cristo se consuma, con el desencadenamiento de la ira divina en juicios expresados ​​como sellos, trompetas y las copas. Este período se describe en detalle a lo largo de los capítulos 6-19. La segunda mitad se llama "la gran tribulación" (Apocalipsis 7: 14; Mateo 24: 21) y se identifica como de vez en Apocalipsis 11:2-3; 12:6, 13: 5. El verbo "guardaré" es seguido de una preposición, cuyo significado normal es "desde" o "fuera de", esta frase, "guardar... de" apoya el rapto pretribulacional de la iglesia (Juan 14:1-3; 1 Corintios 15 :51-52 1 Tesalonicenses 4 :13-17). Este período es el mismo que la septuagésima semana de Daniel (Daniel 9 :24-27) y "el tiempo de angustia de Jacob" (Jeremías 30:7)".

Este mensaje a la iglesia de Filadelfia es que ella será librada de la Gran Tribulación por medio del Arrebatamiento de la Iglesia.





Publicado por Ricardo Botto en 13:16

sábado, 12 de diciembre de 2020

Las 70 Semanas de Daniel

Las 70 Semanas de Daniel




Daniel 9:24-27
24 Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos. 
25 Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. 
26 Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones. 
27 Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador. 

En este pasaje encontramos una revelación muy importante acerca de los tiempos del fin, las 70 semanas de Daniel. En esta revelación Dios le da las instrucciones de lo que va a acontecer con Israel hasta el tiempo del fin.

Para empezar veamos a que se refiere la palabra semana. Al leer de manera superficial pensaría que estaba hablando de 7 días, pero veamos un pasaje de Génesis para ver que es lo que está hablando en realidad.



Génesis 29:18-30
18 Y Jacob amó a Raquel, y dijo: Yo te serviré siete años por Raquel tu hija menor. 
19 Y Labán respondió: Mejor es que te la dé a ti, y no que la dé a otro hombre; quédate conmigo. 
20 Así sirvió Jacob por Raquel siete años; y le parecieron como pocos días, porque la amaba. 
21 Entonces dijo Jacob a Labán: Dame mi mujer, porque mi tiempo se ha cumplido, para unirme a ella. 
22 Entonces Labán juntó a todos los varones de aquel lugar, e hizo banquete. 
23 Y sucedió que a la noche tomó a Lea su hija, y se la trajo; y él se llegó a ella. 
24 Y dio Labán su sierva Zilpa a su hija Lea por criada. 
25 Venida la mañana, he aquí que era Lea; y Jacob dijo a Labán: ¿Qué es esto que me has hecho? ¿No te he servido por Raquel? ¿Por qué, pues, me has engañado? 
26 Y Labán respondió: No se hace así en nuestro lugar, que se dé la menor antes de la mayor. 
27 Cumple la semana de ésta, y se te dará también la otra, por el servicio que hagas conmigo otros siete años. 
28 E hizo Jacob así, y cumplió la semana de aquélla; y él le dio a Raquel su hija por mujer. 
29 Y dio Labán a Raquel su hija su sierva Bilha por criada. 
30 Y se llegó también a Raquel, y la amó también más que a Lea; y sirvió a Labán aún otros siete años. 

En este pasaje vemos a Labán dándole gato por liebre a Jacob, al darse cuenta del engaño Jacob va a reclamarle y decirle que quería la mujer por la que había trabajado siete años. Labán le dijo que si la quería debía trabajar una semana por ella.

Vemos que una semana nos está hablando de siete años.

Volvamos al libro de Daniel:

La profecía de las 70 semanas de Daniel está dividida en 3 períodos de años, primero 7 semanas (49 años) luego 62 semanas (434 años) y finalmente otra semana más (7 años).

El inicio de estas semanas ocurriría en un momento especial: "desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén."

¿En que momento ocurrió esto?

Schofield nos habla de esto:
Tres decretos relativos a Jerusalén se registran , el de Ciro, 536AC (Ussher), para la restauración de la "casa del Señor Dios de Israel" (2 Crónicas 36:22- 23; Esdras 1:1-3) ​​el de Darío (Ezequiel 6:3-8) 521-486AC, y el de Artajerjes en su séptimo año. (Ezequiel 7:7) digamos 458AC. Artajerjes en su vigésimo año, 444AC (Hales, Jahn), 446AC (AV) , 454AC (Ussher, Hengstenberg), dio el permiso para la reconstrucción de la "ciudad", es decir, "Jerusalén" (Nehemías 2:1- 8). Este último decreto es, obviamente, a partir del cual las "siete semanas" (49 años) se ejecutan, a menos que por "la orden para restaurar", etc se entienda el decreto divino (Daniel 9:23). En el estado actual de la cronología bíblica de la fecha del decreto de Artajerjes no puede ser incontestablemente fijada más allá de decir que fue emitida entre el 454AC y 444AC. En cualquiera de los casos que se señalan a la época de Cristo. El tiempo profético es siempre tan cercano como para dar plena advertencia, tan indeterminado como para dar ninguna satisfacción a la mera curiosidad.




Entonces podemos ver que el decreto se dio en algún momento entre el 454AC y el 444AC, Esto nos lleva a que al final de la semana 69, 483 años después de este decreto el Mesías, Jesús moriría, más no por si. 

Si tomamos la fecha 454AC como el inicio de las 70 semanas nos encontraríamos que el Mesías moriría alrededor del 30DC, el tiempo que murió Jesucristo.
.
Así que nos queda una semana por delante.

Recordemos que son setenta semanas que están establecidas sobre el pueblo de Israel. Con la muerte y resurrección de Jesucristo entramos en la dispensación de la gracia, la cual estará operando hasta el arrebatamiento, inmediatamente después del cual empezará la última semana del pueblo de Israel, la cual coincidirá con la Gran Tribulación relatada en Apocalipsis.

viernes, 11 de diciembre de 2020

Develando el Misterio de Mateo 10:23


Cuando os persigan en esta ciudad, huid a la otra; porque de cierto os digo, que no acabaréis de recorrer todas las ciudades de Israel, antes que venga el Hijo del Hombre.
- Mateo 10:23

Este parece un pasaje fácil pero en realidad es un pasaje oscuro de la Escrituras. ¿A que se estaba refiriendo Jesús?

Como todo pasaje de la Biblia debemos de ver el contexto para poder entenderlo; ¿Qué dicen los versículos anteriores? ¿A quién les estaba hablando? ¿Qué les estaba hablando? Y otras preguntas más.

Empecemos viendo lo que esta pasando aquí en Mateo 10. En los primeros versos del 1 al 4 Jesús está eligiendo a los 12 apóstoles.

En los versos 5 y 6 les da su primera misión: "A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones, diciendo: Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis, 6 sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel".

Veamos bien, aquí Jesus les está diciendo a los 12 apóstoles que vayan a predicar a las diversas ciudades de Israel, tengamos eso en mente.

Del verso 7 al 42 les esta dando las instrucciones para la misión, que deben hacer, los peligros que vana enfrentar, las persecuciones y las recompensas que van a recibir.

En medio de estas instrucciones esta el verso 23: "Cuando os persigan en esta ciudad, huid a la otra; porque de cierto os digo, que no acabaréis de recorrer todas las ciudades de Israel, antes que venga el Hijo del Hombre".

El contexto es de su misión en Israel, ellos iban a ir de dos en dos por su cuenta, iban a recorrer todas las ciudades de Israel, pero al final iban a volver a encontrarse.

La Biblia Plenitud hace este comentario de este verso: "Jesús regresará junto a sus seguidores antes de que éstos terminen de recorrer todas las ciudades de Israel . Este difícil versículo ha sido interpretado de varias maneras; en referencia a su aparición en la Transfiguración, el día de Pentecostés, en la destrucción de Jerusalén en el año 70 d.C. (para juzgar) o en la Segunda Venida. Quizás el más sencillo de los significados responda a estas preguntas. Jesús estaba simplemente diciendo: «Estaré con ustedes más tarde»".

Otro reconocido comentario, "Imágenes de la Palabra en el Nuevo Testamento" de Archibald Thomas Robertson, dice de este verso: "Hasta que venga el Hijo del Hombre (heōs elthēi ho huios tou anthrōpou). Moffatt lo dice “antes de que llegue el Hijo del hombre” como si Jesús se refiriera a este recorrido especial por Galilea. Jesús podría alcanzarlos. Posiblemente sea así, pero de ninguna manera está claro. Algunos lo refieren a la Transfiguración, otros a la venida del Espíritu Santo en Pentecostés, otros a la Segunda Venida. Algunos sostienen que Mateo ha puesto el dicho en el contexto equivocado. Otros dicen sin rodeos que Jesús estaba equivocado, una acusación muy seria en sus instrucciones a estos predicadores. El uso de heōs con subjuntivo aoristo para un evento futuro es un buen modismo griego". 

El pasaje no es claro, así que debemos ver otros pasajes para entenderlo, pero recuerden, esta misión era a Israel, y allí habían sido enviados.

En Mateo 28:19-20 dice: "Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén".

En Mateo 10 la misión era local, pero ahora era mundial. No tendría sentido que estuviera hablando de un futuro, cuando aún no estaba revelada la Gran Comisión.

Entonces, me parece apropiado lo que escribió Moffat, que les hablaba de la misión que les había encomendado hacer en Galilea, y "cuando el Hijo del Hombre" se refiere a lo que dice la Biblia Plenitud: "Estaré con ustedes más tarde".

Es lo que más se acerca al contexto del capítulo 10 de Mateo y la explicación más simple. 

¿Quiénes son los cuatro jinetes del Apocalipsis?

¿Quiénes son los cuatro jinetes del Apocalipsis?


Al principio de la pandemia escuchaba los profetas del terror que decían que los 4 jinetes del Apocalipsis habían llegado,  y que el caballo amarillento había llegado al mundo, pero estos jinetes marcan juicios muy severos que vendrán sobre la humanidad durante la Gran Tribulación.

Los cuatro jinetes del Apocalipsis están descritos en el capítulo 6 versos 1-8 de este libro. 

Apocalipsis 6:1-8
1 Luego vi cuando el Cordero rompía el primero de los siete sellos, y oí que uno de aquellos cuatro seres vivientes decía con voz que parecía un trueno: "¡Ven!" 
2 Miré, y vi un caballo blanco, [1] y el que lo montaba llevaba un arco en la mano. Se le dio una corona, y salió triunfante y para triunfar. 
3 Cuando el Cordero rompió el segundo sello, oí que el segundo de los seres vivientes decía: "¡Ven!" 
4 y salió otro caballo. Era de color rojo, y el que lo montaba recibió poder para quitar la paz del mundo y para hacer que los hombres se mataran unos a otros; y se le dio una gran espada. 
5 Cuando el Cordero rompió el tercer sello, oí que el tercero de los seres vivientes decía: "¡Ven!" Miré, y vi un caballo negro, y el que lo montaba tenía una balanza en la mano. 
6 y en medio de los cuatro seres vivientes oí una voz que decía: "Solamente un kilo de trigo por el salario de un día, y tres kilos de cebada por el salario de un día; pero no eches a perder el aceite ni el vino." 
7 Cuando el Cordero rompió el cuarto sello, oí que el cuarto de los seres vivientes decía: "¡Ven!" 
8 Miré, y vi un caballo amarillento, y el que lo montaba se llamaba Muerte. Tras él venía el que representaba al reino de la muerte, y se les dio poder sobre la cuarta parte del mundo, para matar con guerras, con hambres, con enfermedades y con las fieras de la tierra. 

Al principio de la pandemia escuchaba los profetas del terror que decían que los 4 jinetes del Apocalipsis habían llegado,  y que el caballo amarillento había llegado al mundo, pero estos jinetes marcan juicios muy severos que vendrán sobre la humanidad durante la Gran Tribulación.

Estos cuatro jinetes son descripciones simbólicas de diferentes eventos o juicios que tendrán lugar al principio de la Gran Tribulación. 

En el capítulo 5 acaba de mostrarnos la dignidad del Cordero (Jesucristo) para tomar el libro y abrir los sellos del juicio que viene sobre la tierra debido a su obra redentora por nosotros en la cruz.

Apocalipsis 5:9 
9 y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; 

Y ahora empieza a mostrar el juicio que viene sobre la tierra:

El Caballo Blanco

El primer jinete es mencionado en Apocalipsis 6:2: “Y miré, y he aquí un caballo blanco; y el que lo montaba tenía un arco; y le fue dada una corona, y salió venciendo, y para vencer.” 

Este primer jinete parece referirse al anticristo, a quien le será dada autoridad y conquistará a todos los que se le opongan


El anticristo es el falso imitador del verdadero Cristo, quien regresará en un caballo blanco (Apocalipsis 19:11-16).

El Caballo Rojo

El segundo jinete se describe en Apocalipsis 6:4, “Y salió otro caballo, bermejo; y al que lo montaba le fue dado poder de quitar de la tierra la paz, y que se matasen unos a otros; y se le dio una gran espada.” 

Este segundo jinete se refiere a los terribles tiempos de guerra que ocurrirán al final de los tiempos.

Jesús nos habló de esto cuando dijo: "Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino" (Mateo 24:6-7)

Diariamente leemos de guerras y escuchamos rumores de guerra, pero lo que se viene es un enfrentamiento global que afectará a todo el mundo.

El Caballo Negro

El tercer jinete es descrito en Apocalipsis 6:5-6, “… he aquí un caballo negro; y el que lo montaba tenía una balanza en la mano. Y oí una voz de en medio de los cuatro seres vivientes, que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario; pero no dañes el aceite ni el vino.” 

El tercer jinete se refiere a una gran hambruna que tendrá lugar, probablemente como resultado de las guerras producidas por el segundo jinete. La comida escaseará, pero los lujos tales como el vino y el aceite aún estarán disponibles.

Hoy hay muchos lugares donde no hay que comer, donde la gente muere de hambre, pero que pasará cuando eso se extienda a todo el mundo. Eso es lo que viene sobre el mundo.

El Caballo Amarillento

El cuarto jinete es mencionado en Apocalipsis 6:8, “Miré, y he aquí un caballo amarillo y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra.” 

El cuarto jinete es el símbolo de la muerte y devastación. Parece ser una combinación de los jinetes previos. 

El cuarto jinete traerá más guerra y terribles hambrunas junto con terribles plagas y enfermedades. 

Pero lo peor y terrorífico de todo esto, es que estos cuatro jinetes del Apocalipsis, sólo son los que inician los juicios mucho peores que ocurrirán posteriormente en la Gran Tribulación.


Señales de la Pronta Venida de Jesús

Señales de la Pronta Venida de Jesús



¿Cuáles son las señales de la Segunda Venida de Jesucristo a la tierra? ¿Qué dice la Biblia sobre esto?

Los discípulos vinieron a Jesús con esta pregunta y Él les respondió en Mateo 24:

Mateo 24:3-14 (Reina-Valera 1960)
3 Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo? 
4 Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. 
5 Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. 
6 Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. 
7 Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. 
8 Y todo esto será principio de dolores. 
9 Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre. 
10 Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. 
11 Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; 
12 y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. 
13 Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo. 
14 Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin. 

Veamos algunas de estas señales:

1. Falsos Cristos

La primera señal que les dijo es que habrían muchos falsos cristos que vendrían en su nombre para engañar a muchos.

Siempre ha habido guerras, pero Jesús dijo que los tiempos del fin se distinguirían en un aumento de las guerras, él dijo: “se levantará nación contra nación, y reino contra reino”. Desde la Segunda Guerra Mundial ha habido más de 45 guerras, doce de ellas guerras de importancia.

Solo basta leer el periódico o ver los noticieros cada día para ver alguna guerra en progreso.

3. Pestes, hambre, y terremotos

El Señor dijo también que habría pestes, hambres y terremotos en diferentes lugares. 

Cada día escuchamos de nuevas y peores enfermedades que van ocurriendo en algún lugar del mundo. Actualmente sufrimos una pandemia como nunca antes ha ocurrido en la historia.

Nunca se habían registrado tantos terremotos como estamos viendo en los últimos treinta años. 

Oficialmente se sabe que más de 10 millones mueren de hambre cada año, y la cifra está en aumento, 

Estas y muchas otras señales que veremos en próximas entradas nos muestran que la venida del Señor está cerca.