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jueves, 26 de julio de 2018

Sectas Peligrosas: Los Adventistas

Los Adventistas



Fundadores

William Miller, fue un granjero de Pensilvania que nació el 15 de febrero de 1782, en Fitsfield y murió en Low Hampton el 20 de diciembre de 1849.

Miller era considerado entre sus amigos, como un Bautista consagrado, desinteresado y humilde.

Empezó a estudiar la Biblia cuando tenía 34 años, sin método teológico, solo orientado por un libro de concordancias. Pensó que había encontrado la clave para entender las profecías sobre el fin del mundo, en los libros del profeta Daniel y del Apocalipsis.

Aunque el fundador fue William Miller, el personaje central en la historia de la secta lo constituye Ellen G. White, cuyos escritos son considerados por la jerarquía y los adeptos de los Adventistas de Séptimo Día tan inspirados por Dios como la Biblia.


Historia

Su punto de partida lo constituyen las interpretaciones especiales de William Miller en relación con Daniel 8,14 (“Y él dijo: Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas; luego el santuario será purificado.”); basándose en ellas profetizó el Fin del Mundo para el año 1843.

Al sobrevenir el fracaso, Miller comenzó a cambiar de fechas y anunció el Fin del Mundo para el 21 de marzo de 1844, el 18 de abril de 1844 y el 22 de octubre de 1844.

Paradójicamente este último fracaso proporcionaría a la secta uno de los puntales de su teología. El 23 de octubre de 1844, uno de los adeptos, llamado Hiram Edson, comunicó que había experimentado una visión en la que había visto cómo Cristo llegaba hasta un altar en el cielo. De esto se dedujo que Miller no se había equivocado en cuanto a la fecha, sino que sólo había errado en el lugar hacia el cual se dirigiría Cristo.

Posteriormente el Fin del Mundo volvería a ser anunciado por la secta en repetidas ocasiones entre ellas 1854 y 1873.

Es importante notar que, aunque rechazaron (por razones obvias) la creencia de Miller de que Jesús llegaría en 1843, los adventistas siguen con la misma cronología basada en el libro de Daniel y otros textos interpretados arbitrariamente. 

Como los Testigos de Jehová, Elena de White trató de interpretar algunos acontecimientos históricos de los siglos XVIII y XIX según las profecías de Daniel.

Desde el comienzo de la iglesia sabatista, el trabajo literario y el sistema de vender sus libros han tenido una parte importante en el crecimiento del grupo. Tienen casi 50 casas de publicaciones en más de 220 idiomas.

En muchos casos, los Adventistas del Séptimo Día han sido un precedente de las características de las sectas del siglo XX: utilizan actividades con fines proselitistas, como los cursillos para dejar de fumar; obligan a aportar cuotas económicas considerables y repetidas para pertenecer a la secta, crean negocios con el dinero que deben depositar los adeptos, intentan infiltrarse en las entidades paraeclesiásticas para aparecer como una iglesia más.


Doctrina adventista

Los adventistas consideran a las Sagradas Escrituras como la base de su fe y su moral, pero al interpretarlas las toman tan a la letra que se les ha llamado “Los más fundamentalistas de los fundamentalistas”.

Aunque su estudio sea sincero y reverente, los criterios de lectura y de interpretación que siguen los conduce a posiciones humanas con pretexto de ser fieles a Dios, y hacen que se conduzcan bajo el imperio de la letra antes que bajo la conducción del Espíritu. Por eso su insistencia fallida en la fecha de la venida de Cristo o la observancia del sábado.

El especial “camaleonismo” de esta secta y su astucia a la hora de infiltrarse en ambientes evangélicos, ha causado el que algunos hayan caído en el error de considerarla una iglesia evangélica más.

Igualmente, su explicación acerca del sacrificio expiatorio de Cristo, que ya no es para ellos la muerte de Jesús en la Cruz, ni su intercesión por nosotros en el cielo, sino el paso que hizo Jesús en 1844 hasta el lugar santísimo, para “completar y perfeccionar así su expiación”.

Esta visión de Hiram Edson es para ellos de suma importancia, a pesar de carecer de fundamentos bíblicos.

Son asiduos lectores de las Sagradas Escrituras, pero ignoran totalmente los pasajes Bíblicos que no concuerdan con sus ideas.

Su escatología niega tanto la inmortalidad del alma como la existencia del infierno.

Se caracteriza, en lo relativo a la Segunda Venida de Cristo, por un anuncio errático y casi enfermizo de la fecha del fin del mundo.

Su doctrina de salvación también está completamente equivocada; por un lado, promete la salvación a aquellos que obedezcan ciegamente una serie de consignas judaizantes como guardar el sábado, seguir una dieta pseudo levítica, etc. y, por otro, contradice las doctrinas acerca de la expiación defendidas por todos los credos cristianos.

Para los adventistas, Cristo realizó una expiación en varias fases, no teniendo lugar la misma en la cruz sino en el año 1844, año de incumplimiento de una de sus muchas profecías falsas.

Para la iglesia adventista es dogma el hecho de que las revelaciones de Ellen G. White son inspiradas por Dios y de la misma autoridad que la Biblia (otra característica de las sectas), y esto pese a que está fuera de discusión el carácter erróneo de las mismas.

Su concepción de iglesia excluye a las demás confesiones cristianas. A la Iglesia Católica la llaman la “Ramera” del Apocalipsis. A las demás iglesias cristianas las llaman la “hijas de la Ramera”.

Los sábados, que comienzan a las 6 de la tarde del viernes, según el rito judío, tienen estudio bíblico y el culto semanal a base de lecturas, predicación, cantos, oraciones e invocaciones a Dios.

Oran por los enfermos y acostumbran la imposición de manos. No tienen jerarquía. La congregación elige a sus pastores, ancianos y diáconos, y estos designan a los encargados de numerosos ministerios.

Afirman que el hombre no es espíritu, alma y cuerpo, sino que es un “alma viviente”.

Afirman que cuando el hombre muere, ya no existe más, su alma no está en el cielo (ni en otro lugar), lo que ellos dicen: “el dormir del alma”.

Dicen que el juicio final empezó en 1844.

En el día de la Resurrección, afirman que Dios va a “recrear” a los justos para llevarles al cielo. Quedarán ahí por mil años. Después, el diablo será soltado y los malos resucitarán. Jesús destruirá al diablo y sus seguidores por fuego.

Los justos; la Nueva Jerusalén, bajarán del cielo para vivir eternamente en la tierra. Los malos no recibirán una existencia, sino que serán aniquilados.

Es una inmortalidad condicional. Sólo los buenos la reciben.

Los adventistas confunden la destrucción con la aniquilación, algo contrario a la palabra que la Biblia usa en griego. Los textos bíblicos de Mateo 8:11-12 y 10:28; Juan 3:36; Apocalipsis 14:9-11 refutan la enseñanza de la aniquilación eterna.

Los adventistas han cambiado en la Biblia la numeración de los Diez Mandamientos.

Los adventistas creen que el arcángel Miguel era Jesús en forma de ángel. Ellos; al contrario de los testigos de Jehová, creen que Jesús es Dios y que forma parte de la Trinidad.

Los adventistas enseñan que el hombre salvado por Cristo debe observar los mandamientos de la ley, y las bienaventuranzas, pero que ha de complementar esas prácticas con ciertas normas naturistas como son: abstenerse de bebidas alcohólicas, de alcaloides como el café y el té, del tabaco y del consumo de carne de cerdo. Fomentan los usos vegetarianos.

Son una extensión moderna de los grupos judaizantes del primer siglo.


Las Falsas Profecías de Ellen White

1. Profetizó que Jerusalén no sería reconstruido como ciudad judía (Early Writings, p. 75).

2. Profetizó que ella estaría viva cuando Jesús regresara (Early Writings, pp. 15-16).

3. Profetizó que Inglaterra declararía la guerra a Estados Unidos durante la Guerra de Secesión (Testimonies for the Church, vol. I, p. 259.)

4. Profetizó que la Guerra de Secesión americana (1861-1865) era una señal de la pronta venida de Cristo (Idem, p. 260).

5. Profetizó en los años 50 del s. XIX que Cristo regresaría en “unos pocos meses” (Early Writings, p. 58; Idem, p. 64; Idem, p. 67).

6. Profetizó que los adventistas que vivieran en 1856 estarían vivos para la Segunda Venida de Cristo (Testimonies for the Church, vol. I, pp. 131-132).

7. Profetizó que Cristo regresaría antes de que fuera abolida la esclavitud en Estados Unidos (Early Writings, pp. 35 y 276) lo que sucedió en 1863.

Además Ellen White enseñó afirmaciones, como inspiradas por Dios, que se contradicen con la Escritura:

1. Afirmó que la torre de Babel fue construida antes del Diluvio (Spiritual Gifts, vol. 3, p. 301, edición de 1864) en contra de Génesis 11.

2. Afirmó que Dios había enviado a un ángel a conversar con Caín (Spiritual Gifts, vol. 3, pp. 48-49) en contra de Génesis 4, 6-7.

3. Afirmó que el sello de Dios es el sábado (Testimonies for the Church, vol. 8, p. 117; The Great Controversy, p. 640) en lugar del Espíritu Santo (Efesios 1, 13-14; 4,30) .

4. Afirmó que la expiación realizada por Cristo no fue concluida en la cruz (The Great Controversy, pp. 422 y 623; Testimonies for the Church, vos. I, p. 58) en contra de lo señalado en la Biblia (Juan 19:30).

5. Afirmó que Satanás llevará los pecados de la humanidad (The Great Controversy, pp.422 y 485; Testimonies for the Church, vol. 5, p. 475) en contra de la Escritura que señala que fue Cristo (Juan 1,29).

5. Afirmó que Cristo sólo intercede ante Dios por los que son adventistas (Early Writings, p. 261) en contra de lo establecido en la Escritura (Juan 17,20; 1 Juan 4,7; 5,1).

6. Afirmó que en los últimos días la gente debe abandonar las iglesias y unirse al adventismo para ser salva (Early Writings, p. 261), en contra de lo que enseña la Biblia de que la salvación es para todos los que creen.

7. Afirmó que la salvación se deriva de las buenas obras y no de la gracia de Dios (The Great Controversy, pp. 480-482; Selected Messages, bk. 1, p. 377; Idem, bk. 3, p. 147) en contra de la Escritura (Efesios 2,8-9).

8. Afirmó que la sangre de Cristo no cancela el pecado (Patriarch and Prophets, p. 357) en contra de lo establecido en la Escritura (Efesios 1,7; 1 Juan 1,7); negando la redención.

9. Afirmó que había escuchado el día y la hora de la Segunda Venida de Cristo (Early Writings, p. 15; Selected Messages, bk. 1, p. 76; The Great Controversy, p. 640; Testimonies for the Church, vol. I, p. 59) en contra de lo enseñado por Jesús en Hechos 1:7.

10. Afirmó que Jesús no ascendió a la diestra de Dios hasta el 22 de octubre de 1844 (The Great Controversy, p.480) en contra de lo establecido en la Biblia (Ap 3,21; Hechos 7,55-56).

La represión ejercida por las autoridades adventistas sobre aquellos que han osado sacar a la luz la verdad sobre la profetisa White (hasta la fecha el número de pastores sancionados supera ampliamente el centenar) pone de manifiesto hasta qué punto el Adventismo del Séptimo Día es una secta, que por otro lado, ha dado origen a otras sectas.

Escisiones importantes del Adventismo del Séptimo Día han sido la Sociedad Urantia (punto de conexión entre las sectas clásicas y las ufológicas) y los Davidianos, protagonistas de la tragedia de Waco.


Refutación Doctrinal

En contra de la doctrina de la expiación adventista, la Biblia dice que Cristo llevó los pecados de la humanidad en la Cruz y nos justificó.

La Biblia es la Palabra de Dios, toda ella es revelación, no se deben ignorar pasajes.

El espíritu es inmortal, todos resucitarán al final de los tiempos en espíritu y cuerpo. Los justos serán salvados y los pecadores irán al infierno.

La existencia del infierno se ve a lo largo de la Biblia.

El domingo es el día del Señor porque fue el día en que Cristo resucitó.

La salvación no viene por una suma de fe más obras; es por gracia y se recibe por medio de la fe.

Cristo es el Hijo de Dios hecho hombre, no es el arcángel Miguel.

La revelación terminó cuando el canon fue finalizado. No se le puede añadir ninguna nueva revelación a la Biblia.

martes, 13 de febrero de 2018

Popurri de Falsas Profecías de la Fundadora del Adventismo Elena de White

Falsas Profecías de la Fundadora del Adventismo Elena de White

Elena de White, fundadora del adventismo dio una serie de profecias y locas teorías de la Biblia que nunca se cumplieron, aquí les dejo unas cuantas:


Las Falsas Profecías de Elena de White

1. Profetizó que Jerusalén no sería reconstruido como ciudad judía (Early Writings, p. 75).
           
2. Profetizó que ella estaría viva cuando Jesús regresara (Early Writings, pp. 15-16).
           
3. Profetizó que Inglaterra declararía la guerra a Estados Unidos durante la Guerra de Secesión (Testimonies for the Church, vol. I, p. 259.)

4. Profetizó que la Guerra de Secesión americana (1861-5) era una señal de la pronta venida de Cristo (Idem, p. 260).
           
5. Profetizó en los años 50 del s. XIX que Cristo regresaría en “unos pocos meses” (Early Writings, p. 58; Idem, p. 64; Idem, p. 67).

6. Profetizó que los adventistas que vivieran en 1856 estarían vivos para la Segunda Venida de Cristo (Testimonies for the Church, vol. I, pp. 131-132).
           
7. Profetizó que Cristo regresaría antes de que fuera abolida la esclavitud en Estados Unidos (Early Writings, pp. 35 y 276) lo que sucedió en 1863.

Además Ellen White enseñó afirmaciones, como inspiradas por Dios, que se contradicen con la Escritura:

1. Afirmó que la torre de Babel fue construida antes del Diluvio (Spiritual Gifts, vol. 3, p. 301, edición de 1864) en contra de Génesis 11.
           
2. Afirmó que Dios había enviado a un ángel a conversar con Caín (Spiritual Gifts, vol. 3, pp. 48-49) en contra de Génesis 4, 6-7.

3. Afirmó que el sello de Dios es el sábado (Testimonies for the Church, vol. 8, p. 117; The Great Controversy, p. 640) en lugar del Espíritu Santo (Efesios 1, 13-14; 4,30) .
           
4. Afirmó que la expiación realizada por Cristo no fue concluida en la cruz (The Great Controversy, pp. 422 y 623; Testimonies for the Church, vos. I, p. 58) en contra de lo señalado en la Biblia (Juan 19:30).

5. Afirmó que Satanás llevará los pecados de la humanidad (The Great Controversy, pp.422 y 485; Testimonies for the Church, vol. 5, p. 475) en contra de la Escritura que señala que fue Cristo (Juan 1,29).

5. Afirmó que Cristo sólo intercede ante Dios por los que son adventistas (Early Writings, p. 261) en contra de lo establecido en la Escritura (Juan 17,20; 1 Juan 4,7; 5,1).
           
6. Afirmó que en los últimos días la gente debe abandonar las iglesias y unirse al adventismo para ser salva (Early Writings, p. 261), en contra de lo que enseña la Biblia de que la salvación es para todos los que creen.
           
7. Afirmó que la salvación se deriva de las buenas obras y no de la gracia de Dios (The Great Controversy, pp. 480-482; Selected Messages, bk. 1, p. 377; Idem, bk. 3, p. 147) en contra de la Escritura (Efesios 2,8-9).

8. Afirmó que la sangre de Cristo no cancela el pecado (Patriarch and Prophets, p. 357) en contra de lo establecido en la Escritura (Efesios 1,7; 1 Juan 1,7); negando la redención.
           
9. Afirmó que había escuchado el día y la hora de la Segunda Venida de Cristo (Early Writings, p. 15; Selected Messages, bk. 1, p. 76; The Great Controversy, p. 640; Testimonies for the Church, vol. I, p. 59) en contra de lo enseñado por Jesús en Hechos 1:7.

10. Afirmó que Jesús no ascendió a la diestra de Dios hasta el 22 de octubre de 1844  (The Great Controversy, p.480) en contra de lo establecido en la Biblia (Ap 3,21; Hechos 7,55-56).

miércoles, 2 de noviembre de 2016

10 Similitudes entre los Adventistas y los Testigos de Jehová


Estas dos sectas son primas hermanas ya que nacieron del Gran Chasco de William Miller, el cual ocurrió en 1843 y 44. Cuando se dio una fallida fecha de la Segunda Venida de Jesucristo.

Ese día entre las miles de personas desilusionadas se encontraban Elena de White, fundadora del Adventismo, y Charles T Russell, fundador de los Testigos de Jehová.

No es de extrañarse que ambas sectas tengan varios elementos en común


Veamos las similitudes:

  1. Niegan la inmortalidad del alma.
  2. Niegan el castigo eterno.
  3. Creen en el dormir del alma al morir hasta el Juicio Final.
  4. Son radicalmente exclusivistas, creyendo que las demás organizaciones religiosas son del diablo.
  5. Creen que el papado es el anticristo.
  6. Creen en la purificación del santuario más o menos de la misma manera y en el mismo tiempo. El “russelismo” enseña que el santuario fue purificado en 1846; pero llega a esta conclusión siguiendo el mismo principio de interpretación adventista, tomando en cuenta los 2,300 días del capitulo 8 de Daniel.
  7. Creen que los 1260 días mencionados en el capitulo 7 de Daniel y los capítulos 12 y 13 de Apocalipsis, son 1260 años proféticos.
  8. Creen que la supremacía papal duro por 1260 años, habiendo comenzado en el año 539 d. de J.C., y terminado en 1799, habiendo solo un año de diferencia entre las fechas adventistas y las de los Testigos de Jehová, siendo asique los adventistas anticipan el periodo profético como un año.
  9. Creen que el mensaje del segundo advenimiento comenzó en 1844 d. de J.C.
  10. Creen que el falso profeta (la segunda bestia) es los ESTADOS UNIDOS).


Así que podemos ver que estas dos sectas son muy similares en su doctrina

domingo, 23 de octubre de 2016

El Gran Chasco de los Adventistas

El Gran Chasco de los Adventistas


Uno de los más grandes errores de los adventistas fue lo que se llamó "El Gran Chasco", en la que William Miller dio la fecha que se aparecería Jesús, y ¡oh maravilla! Jesús no apareció.

Dio una segunda y otra tercera fecha, y ni se dio por enterado, uno pensaría que eso sería suficiente para terminar ese movimiento.

Pero de ese gran chasco nació una iglesia herética, la Iglesia Adventista del Séptimo Día, veamos como se dio este error y como la fundadora Ellen White, creó una historia intrincada para formar su secta.

El Gran Chasco 


"De todos los grandes movimientos religiosos desde los días de los apóstoles, ninguno ha estado más libre de imperfección humana y las artimañas de Satanás que el del otoño de 1844". 

- Ellen G. White en El Gran Conflicto, página 401. 

No hay doctrinas más característicamente Adventistas del Séptimo Día que la de los 2,300 días, la del santuario, la del Día de Expiación, y la del Juicio Investigador. Estos conceptos condujeron al "Gran Chasco", cuando los milleristas y los fundadores de la Iglesia Adventista del Séptimo Día esperaban que Cristo regresara a la tierra el Día de Expiación, el 22 de Octubre de 1844. Bíblicamente, el Día de Expiación es un acontecimiento anual que ocurre el día décimo del mes séptimo del calendario judío (el mes de de "Tishri" [véase Levítico 23:27-32]).

Al principio, William Miller hizo creer a los Adventistas que Jesús regresaría en 1843. Chasqueados, reexaminaron sus cálculos y fijaron una nueva fecha para la primavera de 1844. Chasqueados nuevamente, seleccionaron el otoño de 1844, específicamente el 22 de Octubre de 1844.


Catorce años más tarde, Ellen White hizo varias observaciones desusadas al escribir sobre el primer chasco en 1843: 

"Vi que Dios había estado en la proclamación del tiempo en 1843. Era su propósito despertar al pueblo, y llevarlo a una situación de prueba, donde tendría que decidir. 

...Miles fueron llevados a abrazar la verdad predicada por William Miller, y se levantaron siervos de Dios en el espíritu y el poder de Elías para proclamar el mensaje. 

...Muchos pastores del rebaño, que profesaban amar a Jesús, dijeron que no se oponían a la predicación de la venida de Cristo, pero objetaron que se fijara una fecha específica. 

...Estos falsos pastores estorbaban la obra de Dios. La verdad, anunciada al pueblo con su convincente poder, lo despertó. 

...Pero estos (falsos) pastores se interpusieron entre la verdad y el pueblo, y predicaron cosas agradables para alejarles de la verdad. Muchos ministros no quisieron aceptar este mensaje salvador ellos mismos, y estorbaron a los que querían recibirlo.

...Vi al pueblo de Dios que, con gozosa expectación, esperaba a su Señor. Pero Dios se propuso probarlos ("ponerlos a prueba"). Su mano cubrió un error en el cálculo de los períodos proféticos. Los que esperaban a su Señor no lo descubrieron.

...Era el propósito de Dios que su pueblo sufriera un chasco". 

- Dones Espirituales, tomo 1, pp. 133-137, escrito en 1858. 

¿Se fijó usted en que Ellen White echó la culpa a Dios por el chasco de 1843? ¿Y notó también que, aunque ella dijo que había habido un error en las cifras, aunque reconoció que la predicción de 1843 era errónea, todavía la llamaba "la verdad" y "un mensaje salvador"? Le pregunto: Un profeta divinamente inspirado llamaría "la verdad" a un falso mensaje y a una falsa predicción? Peor aún, ¿cómo podría una profeta genuina llamar jamás "un mensaje salvador" a un falso mensaje? ¿No diría usted, por lo menos, que Ellen White estaba bien confundida? ¡Pero hay más!

En vez de reconocer estos errores y simplemente admitir que ella y los dirigentes del movimiento Adventista de mediados del siglo dieciocho se habían equivocado, Ellen White aprobó esos mismos cálculos erróneos como base de una nueva predicción de que Jesús vendría en el otoño de 1844: 

"El Señor quitó su mano de las cifras, y el error quedó explicado. Vieron que los períodos proféticos llegaban hasta 1844, y que la misma evidencia que ellos habían presentado para mostrar que los períodos proféticos terminaban en 1843, demostraban que terminarían en 1844.

... Nuevamente, tenían un punto en el tiempo". 
- Dones Espirituales, tomo 1, p. 138. 

Si la "misma evidencia" que produjo el error y el chasco en 1843 se usó nuevamente, para fijar las fechas en 1844, ¿no esperaría uno lógicamente que los resultados fuesen los mismos - no quedarían los Adventistas chasqueados nuevamente? ¿O Dios en realidad engaña a su pueblo ocultando los errores de éste, para que no pueda discernirlos, sólo para quitar su mano más tarde? ¿Es ésa la manera en que el Dios de la Biblia obra para revelar la verdad? 
        
No. Tito 1:2 nos dice que Dios "¡no miente!". ¿Cómo podría algún cristiano tener jamás alguna confianza en Dios o la Biblia, si Dios miente o deliberadamente conduce a su pueblo lejos de la verdad? ¿Cómo puede Dios ser Dios si usa los métodos de Satanás? Estas preguntas no se le hicieron a Ellen White, pero son sólo el principio de los puntos en controversia suscitados por sus falsas predicciones. 
        Recuerde que el énfasis de Ellen White en fijar una fecha específica para el regreso de Cristo era el punto crucial del problema. Los ministros, a quienes Ellen White llamó "falsos pastores" y a quienes acusó de alejar al pueblo de la "verdad", no objetaban la predicación de la segunda venida de Cristo. Objetaban el hecho de que los Adventistas fijasen una fecha específica para la segunda venida de Cristo. Cuando objetaron las falsas profecías de 1843 y de 1844, esos ministros cristianos estaban afirmando vigorosamente las palabras que Jesús mismo había pronunciado: 

BIBLIA    

"Por lo tanto, agregó Jesús, manténganse despiertos porque no saben ni el día ni la hora". 
- Mateo 25:13. 

"Pero en cuanto al día y la hora, nadie lo sabe, ni siquiera los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre". 
- Mateo 24:36.

"Les contestó Jesús: 'No les toca a ustedes conocer la hora ni el momento determinados por la autoridad misma del Padre'". 
- Hechos 1:7. 

Sin embargo, Ellen White llamó a esos ministros cristianos, que creían en la Biblia y que citaban a Jesús, "ministros hipócritas, "atrevidos burladores", y "falsos pastores". ¿Por qué? Porque se atenían firmemente a las Escrituras en vez de aceptar los errores de Ellen White. Piense en eso. 
        
Yo le pregunto: ¿Condena un verdadero profeta de Dios a cristianos por creer en la Biblia? Por supuesto que no. Ellen White se equivocó cuando llamó "la verdad" a sus falsas predicciones de la venida de Cristo en 1843 y en 1844, porque Jesús nos dice en 1 Juan 2:21 que "ninguna mentira procede de la verdad". Pero ella se adentró más en el error al llamar a sus falsas predicciones un "mensaje salvador". 

¡Es imposible que un falso mensaje sea un "mensaje salvador"!
        
Peor todavía, durante los siguientes sesenta años, Ellen White jamás se retractó de su error de fijar una fecha para el regreso de Cristo en 1843 y en 1844. En vez de eso, arrebatada por su propia histeria, continuó "creyendo firmemente" que Cristo vendría en 1845 (véase Una Palabra a la Manada Pequeña, p. 22). Profetizar la segunda venida de Cristo se había convertido en un narcótico tal para Ellen White que no pudo desprenderse de él y reconocer sus errores relativos a la fecha.
    
Sin embargo, lo que ella toleraba en su propia vida lo denunciaba en los términos más ásperos en las vidas de los demás. Ellen White enseñaba que sus propias falsas profecías eran "ordenadas por Dios", pero que los demás que fijaban fechas específicas para la venida de Cristo "se ajustaban a los propósitos de Satanás": 

"La predicación de una fecha específica para el juicio, en la entrega del primer mensaje (1843 y 1844), fue ordenada por Dios.

...Los repetidos esfuerzos por encontrar nuevas fechas para el principio y el fin de los períodos proféticos, y el defectuoso razonamiento necesario para sustentar estas posiciones, no sólo alejó a las mentes de la verdad presente, sino que arrojó menosprecio sobre todos los esfuerzos por explicar las profecías. Mientras mayor sea la frecuencia con que se fije una fecha específica para el segundo advenimiento, y mientras más ampliamente se enseñe, más convendrá a los propósitos de Satanás". 

- El Gran Conflicto, p. 457, escrito en 1888. 

¡Ásperas palabras de una "profeta" que repetidamente falló en sus propias predicciones! Finalmente, Ellen White trató de suavizar el Gran Chasco del 22 de Octubre de 1844 asegurándoles a los fieles que, en realidad, ellos habían tenido razón todo el tiempo, a pesar de que Jesús no había regresado: 

"Es verdad que había habido un fracaso en cuanto al suceso que se esperaba 

...El error no había estado en el cálculo de los períodos proféticos, sino en el acontecimiento que debía tener lugar al final de los 2,300 días". 
- El Gran Conflicto, p. 406, escrito en 1888. 

Yo le pregunto: si no hubo error "en el cálculo de los períodos proféticos", entonces, ¿por qué creyó Ellen White erróneamente que Jesús vendría en 1843, 1844, y 1845? Si no hubo error en los cálculos, entonces, ¿por qué tantas fechas para la segunda venida? 
        
El día después del 22 de Octubre de 1844, en medio de una oscura depresión, se propuso una solución para salvar el movimiento Adventista. Al reconocer que el acontecimiento esperado estaba errado, los Adventistas podían sostener que habían estado en lo correcto en cuanto a la fecha del 22 de Octubre de 1844. Explicaron que, en vez de regresar a la tierra el Día de Expiación, Jesús entró al Lugar Santísimo del santuario celestial para dar comienzo al Juicio Investigador. ¡Este crucial cambio doctrinal resultó de una "visión" que recibió Hiram Edson y que fue posteriormente aprobada por tres "visiones" de la propia Ellen White! 
        
Aunque Hiram Edson cambió de idea más tarde acerca de haber tenido una "visión" (véase Moving Out, página 27), los Adventistas del Séptimo Día continúan explicando este crucial cambio doctrinal a sus estudiantes de escuela secundaria con la siguiente distorsión de la verdad: 

"Mientras pasaba por un gran campo, yo (Hiram Edson) fui detenido como a la mitad de él. El cielo pareció abrirse ante mi vista, y vi, distinta y claramente, que nuestro Sumo Sacerdote, en vez de salir del Santísimo del santuario celestial para venir a la tierra, ese día entró por primera vez al segundo compartimiento del santuario. Es bien simple, pero es uno de los momentos más dramáticos de la historia religiosa. 

... En Diciembre

... Ellen recibió su primera visión. 

... Aquí estaba la respuesta a la oración de ellos. Era exactamente lo que los Adventistas necesitaban. ¡Dios les estaba diciendo lo más claramente posible que el movimiento del 22 de Octubre 

... era luz verdadera!" 

- Moving Out, Departamento de Educación, Conferencia General de los ASD,pp. 27, 29, revisado en 1980. 

¿Fue el 22 de Octubre el 10 de Tishri en 1844? 

Recuerde que fue después del "Gran Chasco" que Ellen White afirmó que Dios le había dicho en visión que la idea de Edson de que Cristo había entrado en el Lugar Santísimo del santuario celestial en vez de regresar a la tierra ¡era "luz verdadera"! Pero antes del "Gran Chasco", ella sancionó la posición de S. S. Snow de que el Día de Expiación judío en 1844 (el 10 de Tishri) ocurrió el 22 de Octubre: 

"El día décimo del mes séptimo, el gran Día de Expiación, el tiempo de purificar el santuario, que en el año de 1844 cayó el 22 de Octubre, era considerado como el día de la venida del Señor. Esto estaba en armonía con las pruebas ya presentadas de que los 2,300 días terminarían en el otoño ... el fin de los 2,300 días en el otoño de 1844, permanece incontrovertible". 

- El Gran Conflicto, pp. 400, 457. 

¿De dónde salió la fecha específica del 22 de Octubre de 1844? 
        
No procedió de William Miller. Miller enseñaba que el año 457 A. C. marcó el principio de los 2,300 días de Daniel 8:14, pero no mencionaba ningún mes ni ningún día específicos. El hecho es que la fecha del 22 de Octubre de 1844 vino de Ellen White y sus amigos.
        
Vea usted. Después de ser frustrados en 1843 y nuevamente en la primavera de 1844, Ellen White y sus amigos estuvieron de acuerdo en que el Día de Expiación judío (el 10 de Tishri) marcó el fin de los 2,300 días. Profetizaron que Cristo Jesús abandonaría el Lugar Santísimo del santuario celestial y regresaría a la tierra el Día de Expiación judío en el otoño de 1844, específicamente el 22 de Octubre. 
        
Pero, en el año de 1844, el Día de Expiación, el 10 de Tishri, no ocurrió el 22 de Octubre. El 22 de Octubre era el día erróneo y el mes erróneo porque, en 1844, los judíos celebraron el Día de Expiación el 23 de Septiembre, ¡el mismo día requerido por el 10 de Tishri bíblico!


Tomado de "WHITE WASHED", de Sydney Cleveland 

miércoles, 12 de octubre de 2016

LOS EXPEDIENTES X DE ELENA DE WHITE

LAS LOCURAS DE ELENA DE WHITE Y EL GRAN CHASCO


En esta entrada veremos algunos de los casos de los Expedientes X de Elena de White.

Una de las sectas más peligrosas de la actualidad son los Adventistas, parecen ser cristianos pero su doctrina tiene varias herejías, ellos aparecieron después del famoso Gran Chasco de 1844, cuando William Miller predijo que Jesucristo vendría nuevamente, que como saben no sucedió.

Varias sectas surgieron de esa famosa predicción, siendo las más conocidas los Testigos de Jehová y los Adventistas; de está última estaremos viendo a su fundadora, Elena de White y algunas d elas locuras que dijo en sus profecías y visiones.

Les dejo los enlaces para que puedan revisar:


Próximamente colocaré más artículos acerca de los adventistas

miércoles, 13 de mayo de 2015

El Gran Chasco de los Adventistas

El Gran Chasco de los Adventistas


Uno de los más grandes errores de los adventistas fue lo que se llamó "El Gran Chasco", en la que William Miller dio la fecha que se aparecería Jesús, y ¡oh maravilla! Jesús no apareció.

Dio una segunda y otra tercera fecha, y ni se dio por enterado, uno pensaría que eso sería suficiente para terminar ese movimiento.

Pero de ese gran chasco nació una iglesia herética, la Iglesia Adventista del Séptimo Día, veamos coo se dio este error y como la fundadora Ellen White, creó una historia intrincada para formar su secta.

El Gran Chasco 


"De todos los grandes movimientos religiosos desde los días de los apóstoles, ninguno ha estado más libre de imperfección humana y las artimañas de Satanás que el del otoño de 1844". 

- Ellen G. White en El Gran Conflicto, página 401. 

No hay doctrinas más característicamente Adventistas del Séptimo Día que la de los 2,300 días, la del santuario, la del Día de Expiación, y la del Juicio Investigador. Estos conceptos condujeron al "Gran Chasco", cuando los milleristas y los fundadores de la Iglesia Adventista del Séptimo Día esperaban que Cristo regresara a la tierra el Día de Expiación, el 22 de Octubre de 1844. Bíblicamente, el Día de Expiación es un acontecimiento anual que ocurre el día décimo del mes séptimo del calendario judío (el mes de de "Tishri" [véase Levítico 23:27-32]).

Al principio, William Miller hizo creer a los Adventistas que Jesús regresaría en 1843. Chasqueados, reexaminaron sus cálculos y fijaron una nueva fecha para la primavera de 1844. Chasqueados nuevamente, seleccionaron el otoño de 1844, específicamente el 22 de Octubre de 1844.


Catorce años más tarde, Ellen White hizo varias observaciones desusadas al escribir sobre el primer chasco en 1843: 

"Vi que Dios había estado en la proclamación del tiempo en 1843. Era su propósito despertar al pueblo, y llevarlo a una situación de prueba, donde tendría que decidir. 

...Miles fueron llevados a abrazar la verdad predicada por William Miller, y se levantaron siervos de Dios en el espíritu y el poder de Elías para proclamar el mensaje. 

...Muchos pastores del rebaño, que profesaban amar a Jesús, dijeron que no se oponían a la predicación de la venida de Cristo, pero objetaron que se fijara una fecha específica. 

...Estos falsos pastores estorbaban la obra de Dios. La verdad, anunciada al pueblo con su convincente poder, lo despertó. 

...Pero estos (falsos) pastores se interpusieron entre la verdad y el pueblo, y predicaron cosas agradables para alejarles de la verdad. Muchos ministros no quisieron aceptar este mensaje salvador ellos mismos, y estorbaron a los que querían recibirlo.

...Vi al pueblo de Dios que, con gozosa expectación, esperaba a su Señor. Pero Dios se propuso probarlos ("ponerlos a prueba"). Su mano cubrió un error en el cálculo de los períodos proféticos. Los que esperaban a su Señor no lo descubrieron.

...Era el propósito de Dios que su pueblo sufriera un chasco". 

- Dones Espirituales, tomo 1, pp. 133-137, escrito en 1858. 

¿Se fijó usted en que Ellen White echó la culpa a Dios por el chasco de 1843? ¿Y notó también que, aunque ella dijo que había habido un error en las cifras, aunque reconoció que la predicción de 1843 era errónea, todavía la llamaba "la verdad" y "un mensaje salvador"? Le pregunto: Un profeta divinamente inspirado llamaría "la verdad" a un falso mensaje y a una falsa predicción? Peor aún, ¿cómo podría una profeta genuina llamar jamás "un mensaje salvador" a un falso mensaje? ¿No diría usted, por lo menos, que Ellen White estaba bien confundida? ¡Pero hay más!

En vez de reconocer estos errores y simplemente admitir que ella y los dirigentes del movimiento Adventista de mediados del siglo dieciocho se habían equivocado, Ellen White aprobó esos mismos cálculos erróneos como base de una nueva predicción de que Jesús vendría en el otoño de 1844: 

"El Señor quitó su mano de las cifras, y el error quedó explicado. Vieron que los períodos proféticos llegaban hasta 1844, y que la misma evidencia que ellos habían presentado para mostrar que los períodos proféticos terminaban en 1843, demostraban que terminarían en 1844.

... Nuevamente, tenían un punto en el tiempo". 
- Dones Espirituales, tomo 1, p. 138. 

Si la "misma evidencia" que produjo el error y el chasco en 1843 se usó nuevamente, para fijar las fechas en 1844, ¿no esperaría uno lógicamente que los resultados fuesen los mismos - no quedarían los Adventistas chasqueados nuevamente? ¿O Dios en realidad engaña a su pueblo ocultando los errores de éste, para que no pueda discernirlos, sólo para quitar su mano más tarde? ¿Es ésa la manera en que el Dios de la Biblia obra para revelar la verdad? 
        
No. Tito 1:2 nos dice que Dios "¡no miente!". ¿Cómo podría algún cristiano tener jamás alguna confianza en Dios o la Biblia, si Dios miente o deliberadamente conduce a su pueblo lejos de la verdad? ¿Cómo puede Dios ser Dios si usa los métodos de Satanás? Estas preguntas no se le hicieron a Ellen White, pero son sólo el principio de los puntos en controversia suscitados por sus falsas predicciones. 
        Recuerde que el énfasis de Ellen White en fijar una fecha específica para el regreso de Cristo era el punto crucial del problema. Los ministros, a quienes Ellen White llamó "falsos pastores" y a quienes acusó de alejar al pueblo de la "verdad", no objetaban la predicación de la segunda venida de Cristo. Objetaban el hecho de que los Adventistas fijasen una fecha específica para la segunda venida de Cristo. Cuando objetaron las falsas profecías de 1843 y de 1844, esos ministros cristianos estaban afirmando vigorosamente las palabras que Jesús mismo había pronunciado: 

BIBLIA    

"Por lo tanto, agregó Jesús, manténganse despiertos porque no saben ni el día ni la hora". 
- Mateo 25:13. 

"Pero en cuanto al día y la hora, nadie lo sabe, ni siquiera los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre". 
- Mateo 24:36.

"Les contestó Jesús: 'No les toca a ustedes conocer la hora ni el momento determinados por la autoridad misma del Padre'". 
- Hechos 1:7. 

Sin embargo, Ellen White llamó a esos ministros cristianos, que creían en la Biblia y que citaban a Jesús, "ministros hipócritas, "atrevidos burladores", y "falsos pastores". ¿Por qué? Porque se atenían firmemente a las Escrituras en vez de aceptar los errores de Ellen White. Piense en eso. 
        
Yo le pregunto: ¿Condena un verdadero profeta de Dios a cristianos por creer en la Biblia? Por supuesto que no. Ellen White se equivocó cuando llamó "la verdad" a sus falsas predicciones de la venida de Cristo en 1843 y en 1844, porque Jesús nos dice en 1 Juan 2:21 que "ninguna mentira procede de la verdad". Pero ella se adentró más en el error al llamar a sus falsas predicciones un "mensaje salvador". 

¡Es imposible que un falso mensaje sea un "mensaje salvador"!
        
Peor todavía, durante los siguientes sesenta años, Ellen White jamás se retractó de su error de fijar una fecha para el regreso de Cristo en 1843 y en 1844. En vez de eso, arrebatada por su propia histeria, continuó "creyendo firmemente" que Cristo vendría en 1845 (véase Una Palabra a la Manada Pequeña, p. 22). Profetizar la segunda venida de Cristo se había convertido en un narcótico tal para Ellen White que no pudo desprenderse de él y reconocer sus errores relativos a la fecha.
    
Sin embargo, lo que ella toleraba en su propia vida lo denunciaba en los términos más ásperos en las vidas de los demás. Ellen White enseñaba que sus propias falsas profecías eran "ordenadas por Dios", pero que los demás que fijaban fechas específicas para la venida de Cristo "se ajustaban a los propósitos de Satanás": 

"La predicación de una fecha específica para el juicio, en la entrega del primer mensaje (1843 y 1844), fue ordenada por Dios.

...Los repetidos esfuerzos por encontrar nuevas fechas para el principio y el fin de los períodos proféticos, y el defectuoso razonamiento necesario para sustentar estas posiciones, no sólo alejó a las mentes de la verdad presente, sino que arrojó menosprecio sobre todos los esfuerzos por explicar las profecías. Mientras mayor sea la frecuencia con que se fije una fecha específica para el segundo advenimiento, y mientras más ampliamente se enseñe, más convendrá a los propósitos de Satanás". 

- El Gran Conflicto, p. 457, escrito en 1888. 

¡Ásperas palabras de una "profeta" que repetidamente falló en sus propias predicciones! Finalmente, Ellen White trató de suavizar el Gran Chasco del 22 de Octubre de 1844 asegurándoles a los fieles que, en realidad, ellos habían tenido razón todo el tiempo, a pesar de que Jesús no había regresado: 

"Es verdad que había habido un fracaso en cuanto al suceso que se esperaba 

...El error no había estado en el cálculo de los períodos proféticos, sino en el acontecimiento que debía tener lugar al final de los 2,300 días". 
- El Gran Conflicto, p. 406, escrito en 1888. 

Yo le pregunto: si no hubo error "en el cálculo de los períodos proféticos", entonces, ¿por qué creyó Ellen White erróneamente que Jesús vendría en 1843, 1844, y 1845? Si no hubo error en los cálculos, entonces, ¿por qué tantas fechas para la segunda venida? 
        
El día después del 22 de Octubre de 1844, en medio de una oscura depresión, se propuso una solución para salvar el movimiento Adventista. Al reconocer que el acontecimiento esperado estaba errado, los Adventistas podían sostener que habían estado en lo correcto en cuanto a la fecha del 22 de Octubre de 1844. Explicaron que, en vez de regresar a la tierra el Día de Expiación, Jesús entró al Lugar Santísimo del santuario celestial para dar comienzo al Juicio Investigador. ¡Este crucial cambio doctrinal resultó de una "visión" que recibió Hiram Edson y que fue posteriormente aprobada por tres "visiones" de la propia Ellen White! 
        
Aunque Hiram Edson cambió de idea más tarde acerca de haber tenido una "visión" (véase Moving Out, página 27), los Adventistas del Séptimo Día continúan explicando este crucial cambio doctrinal a sus estudiantes de escuela secundaria con la siguiente distorsión de la verdad: 

"Mientras pasaba por un gran campo, yo (Hiram Edson) fui detenido como a la mitad de él. El cielo pareció abrirse ante mi vista, y vi, distinta y claramente, que nuestro Sumo Sacerdote, en vez de salir del Santísimo del santuario celestial para venir a la tierra, ese día entró por primera vez al segundo compartimiento del santuario. Es bien simple, pero es uno de los momentos más dramáticos de la historia religiosa. 

... En Diciembre

... Ellen recibió su primera visión. 

... Aquí estaba la respuesta a la oración de ellos. Era exactamente lo que los Adventistas necesitaban. ¡Dios les estaba diciendo lo más claramente posible que el movimiento del 22 de Octubre 

... era luz verdadera!" 

- Moving Out, Departamento de Educación, Conferencia General de los ASD,pp. 27, 29, revisado en 1980. 

¿Fue el 22 de Octubre el 10 de Tishri en 1844? 

Recuerde que fue después del "Gran Chasco" que Ellen White afirmó que Dios le había dicho en visión que la idea de Edson de que Cristo había entrado en el Lugar Santísimo del santuario celestial en vez de regresar a la tierra ¡era "luz verdadera"! Pero antes del "Gran Chasco", ella sancionó la posición de S. S. Snow de que el Día de Expiación judío en 1844 (el 10 de Tishri) ocurrió el 22 de Octubre: 

"El día décimo del mes séptimo, el gran Día de Expiación, el tiempo de purificar el santuario, que en el año de 1844 cayó el 22 de Octubre, era considerado como el día de la venida del Señor. Esto estaba en armonía con las pruebas ya presentadas de que los 2,300 días terminarían en el otoño ... el fin de los 2,300 días en el otoño de 1844, permanece incontrovertible". 

- El Gran Conflicto, pp. 400, 457. 

¿De dónde salió la fecha específica del 22 de Octubre de 1844? 
        
No procedió de William Miller. Miller enseñaba que el año 457 A. C. marcó el principio de los 2,300 días de Daniel 8:14, pero no mencionaba ningún mes ni ningún día específicos. El hecho es que la fecha del 22 de Octubre de 1844 vino de Ellen White y sus amigos.
        
Vea usted. Después de ser frustrados en 1843 y nuevamente en la primavera de 1844, Ellen White y sus amigos estuvieron de acuerdo en que el Día de Expiación judío (el 10 de Tishri) marcó el fin de los 2,300 días. Profetizaron que Cristo Jesús abandonaría el Lugar Santísimo del santuario celestial y regresaría a la tierra el Día de Expiación judío en el otoño de 1844, específicamente el 22 de Octubre. 
        
Pero, en el año de 1844, el Día de Expiación, el 10 de Tishri, no ocurrió el 22 de Octubre. El 22 de Octubre era el día erróneo y el mes erróneo porque, en 1844, los judíos celebraron el Día de Expiación el 23 de Septiembre, ¡el mismo día requerido por el 10 de Tishri bíblico!


Tomado de "WHITE WASHED", de Sydney Cleveland