lunes, 31 de agosto de 2020

Siete Razones Bíblicas por las que creo en el Rapto antes de la Gran Tribulación


Siete Razones Bíblicas por las que creo en el Rapto antes de la Gran Tribulación

Este es un debate que ya tiene bastante tiempo, no es un punto claro pues la Biblia nos da argumentos para creer que el Rapto podría ser, antes, a la mitad, al final de la Gran Tribulación o sencillamente no haber.

Sin embargo, al estudiar la Biblia veo que más pesa la enseñanza de que si habrá un Rapto anterior a la Gran Tribulación, hay muchas razones pero solo les daré siete.


Razón 1: La Gran Tribulación NO ES para la iglesia

Apocalipsis 3:10
10 Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra.

Aquí nos dice de habrá una "hora de prueba" que vendrá sobre el mundo entero para PROBAR a los que moran sobre la tierra.

Este tiempo se refiere a la Gran Tribulación, donde habrá guerras, hambres, enfermedades, muertes y calamidades como nunca antes.

Dios no prueba a Sus hijos con estas calamidades, lo hace con Su Palabra (2 Timoteo 3:16-17).

Si la iglesia tuviese que pasar por esta prueba tendríamos todo derecho a decir que todas las cosas malas que vienen contra nosotros vienen de Dios, y que no son ataques del diablo.

Notemos que nuestro pasaje dice: "Te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero."

"La prueba" de la que está hablando es la Gran Tribulación, que empieza a describir en los capítulos siguientes de Apocalipsis.

Dios nos guardará de la prueba que viene sobre el mundo entero; ¿cómo? por medio del Rapto de la iglesia antes de que empiece la Gran Tribulación.


Razón 2: En las grandes horas de prueba Dios siempre guardo a Su gente

2 Pedro 2:4-9
4 Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio;
5 y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos;
6 y si condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y de Gomorra, reduciéndolas a ceniza y poniéndolas de ejemplo a los que habían de vivir impíamente,
7 y libró al justo Lot, abrumado por la nefanda conducta de los malvados
8 (porque este justo, que moraba entre ellos, afligía cada día su alma justa, viendo y oyendo los hechos inicuos de ellos),
9 sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio.

En este pasaje Pedro nos habla de 2 grandes juicios que vinieron sobre los hombres (y uno sobre los ángeles).

Vemos el diluvio y la destrucción de Sodoma y Gomorra; en los dos casos vemos una destrucción masiva, y vemos a Dios librando solamente a los suyos, guardándolos de esos 2 juicios.

Jesús nos habló también de esto:

En Mateo 24:37-39 dijo: "Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre"; y en Lucas 17:28-30: “Asimismo como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban; mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos. Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste”.

En estas 2 grandes "horas de prueba" Dios no dejó a Noé en el diluvio, ni a Lot en Sodoma y Gomorra, los sacó de ahí, justo antes que sucedan.

Como Dios no ha cambiado Su manera de actuar, el guardarnos de la hora de la prueba será sacarnos de este mundo inmediatamente antes que suceda la Gran Tribulación.


Razón 3: La Iglesia no se menciona en Apocalipsis durante la Gran Tribulación

Apocalipsis 1:19
19 Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de estas.

Jesús le dijo a Juan que escriba acerca de tres cosas: (1) Las cosas que vio. (2) Las cosas que son. (3) Las cosas que serán después de estas.

Las cosas que son es o que acaba de mostrarle, a Jesús glorificado después de haber terminado Su obra y haberse sentado a la diestra de Dios. Además el efecto que ha producido en nosotros, los que creemos en Él.

Es interesante lo que dice en 1 Juan 1:1-3: "Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida (porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó); lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo."

Luego le dice que escribe de las cosas que son; esto se describe en los capítulos 2 y 3 de Apocalipsis y nos hablan del tiempo de la iglesia, o como otros lo llaman el tiempo de la gracia o la dispensación de los gentiles o del Espíritu Santo.

Es el tiempo que vivió Juan y el que vivimos hoy.

Lo tercero que le dice que escriba son las cosas que serán después de estas; lo cual se refiere a la Gran Tribulación (del capítulo 4 al 19), y los demás acontecimientos futuros.

En el primer versículo del capítulo 4 se ve la última mención de la iglesia hasta la Segunda Venida de Jesucristo en el capítulo 19.

Apocalipsis 4:1
1 Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas.

Vemos que terminado el tiempo de la iglesia empieza el tiempo de la Gran Tribulación donde la iglesia no se encuentra.


Razón 4: El tiempo de Israel y el tiempo de los Gentiles

Daniel 9:20-27
20 Aún estaba hablando y orando, y confesando mi pecado y el pecado de mi pueblo Israel, y derramaba mi ruego delante de Jehová mi Dios por el monte santo de mi Dios;
21 aún estaba hablando en oración, cuando el varón Gabriel, a quien había visto en la visión al principio, volando con presteza, vino a mí como a la hora del sacrificio de la tarde.
22 Y me hizo entender, y habló conmigo, diciendo: Daniel, ahora he salido para darte sabiduría y entendimiento.
23 Al principio de tus ruegos fue dada la orden, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres muy amado. Entiende, pues, la orden, y entiende la visión.
24 Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos.
25 Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos.
26 Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones.
27 Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador.

Daniel estaba orando por su pueblo, por Israel, que se encuentra cautivo lejos de la tierra de la promesa. Dios le envió al ángel Gabriel para decirle que Jerusalén sería reedificada y darle el orden delos tiempos que vendrían por delante.

Para entender esta profecía debemos entender que cuando habla de semanas está hablando de periodos de 7 años.

Cuando Jacob trabajo por sus esposas, el tiempo asignado fue de una semana, la cual representaba 7 años. Puedes leer la historia en Génesis 29.

Dios le muestra un periodo de 70 semanas o 490 años que sería el tiempo de Israel. En este tiempo se muestra un periodo de 69 semanas (483 años) hasta la muerte del Mesías y de ahí un intervalo de tiempo hasta la semana 70, que es el periodo de la Gran Tribulación.

El tiempo de intervalo entre la semana 69 y 70 es el periodo que vivimos hoy, el tiempo de la iglesia, el cual terminará cuando sea el Rapto y vuelva a empezar el tiempo de Israel, en su semana final, es decir, la Gran Tribulación.


Razón 5: Él que Detiene la Aparición del Anticristo

2 Tesalonicenses 2:3-8 
3 Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición,
4 el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.
5 ¿No os acordáis que cuando yo estaba todavía con vosotros, os decía esto?
6 Y ahora vosotros sabéis lo que lo detiene, a fin de que a su debido tiempo se manifieste.
7 Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio.
8 Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida.

El Anticristo es una persona muy conocida en la cultura popular, le ha dicho que son personas específicas o instituciones a lo largo de los siglos.

Lo que es un hecho que es una persona que existirá, que no sabemos quien es, pero que se manifestará durante la Gran Tribulación.

De este personaje se nos dice que hay alguien que lo detiene, el consenso es que es el Espíritu Santo. Mientras el Espíritu Santo esté en esta tierra durante Su dispensación o periodo no se podrá manifestar el Anticristo, pero al ser quitado, lo será.

Ahora, si el Espíritu Santo se va, nosotros nos vamos con Él, ya que el Espíritu Santo está en nosotros, los creyentes en Cristo.


Razón 6: El Hecho que el Rapto y la Segunda Venida sean Dos Hechos Diferentes

1 Tesalonicenses 4:16-17
16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.
17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

Zacarías 14:1-4
1 He aquí, el día de Jehová viene, y en medio de ti serán repartidos tus despojos.
2 Porque yo reuniré a todas las naciones para combatir contra Jerusalén; y la ciudad será tomada, y serán saqueadas las casas, y violadas las mujeres; y la mitad de la ciudad irá en cautiverio, mas el resto del pueblo no será cortado de la ciudad.
3 Después saldrá Jehová y peleará con aquellas naciones, como peleó en el día de la batalla.
4 Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está en frente de Jerusalén al oriente; y el monte de los Olivos se partirá por en medio, hacia el oriente y hacia el occidente, haciendo un valle muy grande; y la mitad del monte se apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el sur.

Aquí vemos dos acontecimientos diferentes, la primera es el Rapto de la Iglesia, veamos que Jesús no toca tierra en esta ocasión sino que recibe a Su iglesia en las nubes; pero en el segundo acontecimiento (el cual se ve también en Apocalipsis 19:11-19) vemos a Jesús regresando a la tierra, e incluso afirmando sus pies en el monte de los Olivos.

De ahí vemos que el Rapto es un acontecimiento diferente y anterior a la Segunda Venida de Jesucristo.


Razón 7: ¿A Quién Esperamos?

1 Tesalonicenses 1:8-10
8 Porque partiendo de vosotros ha sido divulgada la palabra del Señor, no sólo en Macedonia y Acaya, sino que también en todo lugar vuestra fe en Dios se ha extendido, de modo que nosotros no tenemos necesidad de hablar nada;
9 porque ellos mismos cuentan de nosotros la manera en que nos recibisteis, y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero,
10 y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.

Los Tesalonicenses si que sabían, ellos no estaban esperando que empezase la ira venidera (la Gran Tribulación), sino a Jesús quien nos libra de ella.

Igualmente nosotros no debemos esperar que ocurra la Gran Tribulación sino esperar ser librados de ella en el Rapto.


Conclusión

Estás son solo siete de las razones bíblicas por las que creo en el rapto antes de la Gran Tribulación, en otros artículos posteriores hablaré más del tema.

domingo, 30 de agosto de 2020

Una conversación por el facebook



Al participar en los grupos del Facebook se tienen muchas conversaciones muy interesantes en las cuales puedes descubrir muchas herejías encubiertas. 

Aquí he mezclado dos conversaciones que tuve, empezando por una en la que me acusaron de ser "biblista", aunque esa palabra no existe en español me sentí muy honrado que me llamen así.

Aquí se las dejo:

Pseudo Hermano: "Así que eres un biblista...."

Yo: "Por supuesto que si."

"Pero Jesús nunca citó el Antiguo Testamento...."

"¿No te acuerdas las tres veces que Jesús le citó el Antiguo Testamento al diablo en Lucas 4?"

"Ah, pero yo no necesito 'ese libro' porque tengo al Espíritu Santo"

"Si no tuvieras lo que llamas 'ese libro' ni siquiera sabrías de la existencia del Espíritu Santo."

"Pero yo tengo palabra de Dios y no necesito la Biblia."

"Yo tengo La Palabra de Dios, que consta de 66 libros y se llama la Biblia."

"Ya no voy a decirte nada porque no hablo con niños."

"Prefiero ser un niño que ser un hereje."

Andrew Wommack enseña sobre el Infierno y el Universalismo

Recientemente me he encontrado con la sorpresa que algunos ministros, que en un tiempo fueron sólidos en las Escrituras, incluso alguno mi maestro de la Escuela Bíblica se han desviado, y empezado a negar la existencia del infierno y adoptado el Universalismo.

Por este motivo reproduzco este artículo que traduje hace 7 años de Andrew Wommack.


Una Mirada de Andrew Wommack sobre el Universalismo


La palabra evangelio significa buena noticia, y no es una buena noticia el decirles a las personas que van a ir infierno. Sin embargo, hay un infierno para los que no aceptan la oferta de la gracia de Dios, y creo que es importante que la gente entienda esto.

Estoy horrorizado con la doctrina de la "reconciliación definitiva", o "universalismo", que se ha colado actualmente en el cuerpo de Cristo. Esta doctrina enseña que Dios en última instancia, reconciliará a todos con sí mismo, inclusive el diablo y los demonios. Algunas variaciones de esto dicen que el infierno es sólo un estado mental y no un lugar real o que los que están en el infierno sólo van a sufrir el castigo por un tiempo limitado. Nada podría estar más lejos de la verdad.

Mientras oraba acerca de esto, el Señor me recordó que la fe viene por el oír la Palabra de Dios (Rom. 10:17) . Entonces me preguntó: "¿Cuándo es la última vez que enseñaste las Escrituras sobre el infierno?" Me di cuenta de que nunca había enseñado un mensaje entero sobre el infierno. Ciertamente creo que existe y lo he mencionado, pero nunca he enseñado sobre el infierno.

Siempre estoy haciendo hincapié en el amor incondicional y la gracia de Dios. No me disculpo por eso. Eso es lo que me cambió la vida. Estoy emocionado con el amor de Dios por mí. Pero la comprensión de la justicia y la ira de Dios contra el pecado me hace apreciar aún más mi salvación. Trivializar el pecado nos bloquea de recibir una revelación plena del amor de Dios (Lucas 7:47). Por lo tanto, aquí va mi enseñanza sobre el infierno.

Dios no se limitó a mirar hacia otro lado o cambiar su actitud hacia el pecado. Él pagó por nuestros pecados en su totalidad a través del sacrificio de su Hijo (2 Cor. 5:21). Cualquier persona que rechaza o ignora un sacrificio tan grande pasará la eternidad pagando por eso.

El pecado tiene que ser juzgado (Rom. 6:23), y fue juzgado, en la carne de Jesús (1 Ped. 2:24). Pero aquellos que no hacen a Jesús su Señor tendrán que pagar en el infierno por cometer el pecado más grande de todos; el rechazar el sacrificio de Jesús (Juan 16:8-9).

El sacrificio que Jesús hizo fue infinitamente más grande que nunca hemos imaginado. La Biblia no solo nos enseña que Él no fue reconocible como ser humano (Is. 52:14), mientras fue colgado de la cruz, sino que también enseña que en realidad se convirtió en pecado (2 Cor . 5:21).

Justo antes de morir, Jesús dijo: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?" (Mateo 27:46). Dios abandonó a Jesús. No podía mirar el pecado que Jesús se había hecho. Y si Él abandonó a su Hijo, ¿qué posibilidades tendría cualquiera de nosotros? Por eso, para aquellos que tontamente ignoran este gran sacrificio, hay un verdadero infierno.

En el Antiguo Testamento, la palabra hebrea seol fue traducida "infierno" treinta y un veces y "sepultura" treinta y un veces. Casi cada vez que se traduce "sepultura", se está hablando del lugar donde los justos van después de morir, y cuando se traduce "infierno", habla sobre el destino de los impíos .

Antes de la resurrección de Jesús, todo el mundo iba al centro de la tierra al morir. Se separaba en dos compartimentos. Uno era llamado el "seno de Abraham" o "paraíso", mientras que el otro era llamado "infierno", un lugar de tormento (Lucas 16:23-28).

En la historia de Lázaro y el hombre rico, el rico le habló a Abraham desde el infierno, el lugar de tormento. Lucas 16:22-26 dice:

"Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá." 

Hay mucho que podemos aprender de este pasaje. Por un lado, deja en claro que en el seol, o en el infierno, los que estaban en el tormento podía ver a aquellos que estaban al otro lado del abismo. Podían oír, tener sed, sentir dolor y tristeza, e incluso comunicarse con los de paraíso. Pero la única cosa que la gente en el infierno nunca será capaz de hacer es morir.

Después de la resurrección, las cosas acerca del infierno fueron cambiadas. Jesús fue al infierno, tomó las llaves del infierno y de la muerte (Apocalipsis 1:18), y liberó a los cautivos, los que estaban en el seno de Abraham.

Efesios 4: 9-10 dice: "Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo."

Después de derrotar al demonio y liberar a los cautivos, Jesús tomó a los que estaban en el seno de Abraham al cielo con él, donde todos los creyentes van ahora. Pero no vamos a vivir en el cielo para siempre. Sólo viviremos en el cielo hasta el fin del mundo. Entonces Dios va a hacer un nuevo cielo y una nueva tierra, y todos los creyentes vivirán allí con Jesús en la Nueva Jerusalén (Apocalipsis 21:1-4) .

Después de eso, el infierno ya no estará en el centro de la tierra, sino será lanzado a un lugar que la Biblia llama el lago de fuego (Apocalipsis 20:14), un lugar que fue preparado para Satanás y sus ángeles (Mateo 25:4).

En Mateo 25, leemos la historia de las naciones que vienen al Señor ante su trono donde Él divide las ovejas de los cabritos.

En Mateo 25:34, Él le dijo a los justos: "Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo."

Pero para los injustos les dijo: "Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles" (Mateo 25:41).

A pesar de que nunca fue pensado para el hombre, el infierno es un lugar horrible donde los que rechazan este sacrificio tan grande se unirán el diablo y sus ángeles por la eternidad (Apocalipsis 20:10) .

La Escritura, en Lucas, también muestra que las personas que Dios honra no son necesariamente las mismas personas que el mundo honra (Lucas 16:15). Este hombre rico tenía un hermoso hogar, ropa de lujo, y lo mejor de todo. Lo tenía todo, pero nunca le mostró el mendigo misericordia alguna. Cuando murió, les garantizo que él tuvo un funeral de lujo. Miles de personas se habrán reunido, todos hablando de lo grande que fueron sus logros.

Sin embargo, la Biblia sólo dice que fue sepultado, se pudrió en la tumba. Por otra parte, el mendigo que estaba entre los más despreciados de la tierra fue llevado por los ángeles. ¿En cuál de los dos hubieras preferido haber estado? El ver esto desde una perspectiva eterna, hace que el sufrimiento de este mundo palidezca en comparación con lo que Dios ha preparado para nosotros (Rom. 8:18).

Es por eso que tenemos una sección de un muro en la Escuela Bíblica Charis, Colorado, dedicado a los que llamamos "Héroes de la Fe". Estos son los graduados, como los directores de las escuelas de extensión, que están dando sus vidas desinteresadamente para llevar este mensaje alrededor del mundo. Creo que estas son las personas que Dios honra, y que nos serviría a todos nosotros hacer lo mismo (1 Sam . 2:30).

También podemos ver en las Escrituras que no hay segundas oportunidades. No hay purgatorio, como enseña la Iglesia Católica. No hay reconciliación final. En la tierra, el hombre rico rechazó a Dios y se fue directamente al infierno. Cuando el rico pidió clemencia, Abraham no pudo hacer nada. No habrá misericordia, ni esperanza, ni ningún tipo de bondad en el infierno, nunca.

No hay ninguna sola persona en esta tierra que se merezca algo bueno de Dios. Y no hay absolutamente nada de la gente pueda hacer para ganar Su favor. Si esto te ofende, entonces acabas de experimentar el tropiezo de la cruz (Gálatas 5:11). En comparación con los estándares de Dios, la justicia del hombre no es mejor que los trapos de inmundicia (Is. 64:6). Pero Dios ama tanto al hombre que envió a Jesús, el Cordero sin mancha, como sacrificio por el pecado.

Si Jesús murió por los pecados pasados, presentes y futuros, cosa que Él lo hizo, entonces, ¿que determina si pasaremos la eternidad con Él o en el infierno? La Biblia deja en claro que el Espíritu Santo nos convence de un pecado , y que ese único pecado es el que hará que la gente vaya ir al infierno. Ese es el pecado de rechazar el sacrificio de Jesucristo.

"Y cuando él [el Espíritu Santo] venga, convencerá al mundo de pecado [singular], de justicia y de juicio: De pecado, por cuanto no creen en mí" (Juan 16:8-9 , anotaciones mías).

Por decir lo menos, el evitar el infierno es algo grande. Sin embargo, lo que Jesús hizo en la cruz es mucho más que evitar el infierno.



Traducido por Ricardo Botto

martes, 21 de abril de 2020

¿La Doctrina del Arrebatamiento es un Invento del Siglo XIX?

¿La Doctrina del Arrebatamiento es un Invento del Siglo XIX?



Ya desde hace varios años escucho la cantaleta de que la doctrina del arrebatamiento viene de un jesuita chileno, Miguel Lacunza, en 1812. Otros dicen que vino de la visión de una joven escocesa, Margaret MacDonald, en 1830. Otros que fue idea del teólogo dispensacionalosta, John Nelson Darby, en 1859.

Pero... ¿eso es cierto?

En este artículo demostraré el error de esa suposición, 

En el año de 1980, el pastor John Bray, hizo circular su libro titulado: "The Origin of the Pre-Tribulation Rapture Teaching" (El origen del rapto pre-tribulacional).

En ese libro el dice: "Esta enseñanza no es una recuperación de la verdad que una vez fue enseñado y luego abandonado. No, nunca fue enseñada; por 1800 años casi nadie sabía nada acerca de ese plan".

En dicho libro lanzó un reto a todos los que enseñamos que el arrebatamiento será antes de la tribulación que daría 500 dólares a quien le pruebe lo contrario. Él dijo: "A quien encuentre cualquier declaración, sermón o artículo en un comentario, o cualquier cosa, donde se establezca que antes de 1812 se enseñó la venida de Cristo en dos fases separadas por un período establecido de tiempo, tal y como lo enseñan los que hablan del Rapto antes de la Tribulación le daré 500 dólares”

John Bray, tuvo que pagar esos 500 dólares, porque se le presentó evidencia de que en el año 1788, un hombre de Dios, escribió acerca del Arrebatamiento pre-tribulacioncita. Bray, admitió con humildad su error, y retiró a partir de ese momento su oferta.

Veamos algunos casos de gente que habló del arrebatamiento antes del Siglo XIX:

Morgan Edwards

El pastor Morgan Edwards nació el 9 de mayo de 1722, en Trevethin Gales, después de recibir su educación en Bristol Collage, empezó a predicar en el año de 1738, pastoreó pequeñas iglesias Bautistas durante siete años en Inglaterra durante siete años, antes de mudarse a Cork Irlanda, donde fue pastor por nueve años. Luego emigro a América, y en mayo de 1761, fue pastor de la iglesia Bautista de Filadelfia.

El pastor Morgan, que también fue escritor sobre el tema del rapto, predicaba sobre el rapto de la iglesia, aunque él era mid-tribulacionista, ya que enseñaba que esto sería, tres años y medio antes de iniciar el milenio,

John Gill

Este famoso teólogo bautista del siglo XVIII, John Gill, publicó su comentario del Nuevo Testamento en el año 1748, cuarenta años antes del escrito de Morgan Edwards. 

En su comentario sobre el pasaje de 1 Tesalonicenses 4: 15-17, escribió: "El apóstol (Pablo) tiene algo nuevo y extraordinario que enseñar, concerniente a la venida de Cristo, la primera resurrección o la resurrección de los santos, la transformación de los santos vivos, y el arrebatamiento de ambos, los resucitados y los vivos en las nubes, para encontrarse con Cristo en el aire… aquí Cristo se detendrá y será visible a todos…mas sin embargo no descenderá a la tierra porque no está lista para recibirle…" 

Joseph Mede

Joseph Mede (1581-1638), escribió al principio del tiempo de la reforma: "…la resurrección de aquellos que durmieron en Cristo, y el rapto de aquellos que queden vivos junto con ellos en los aires…"

Efraín el Sirio

Efraín de Nisbis, conocido también como Efraín el Sirio fue uno de los principales teólogos de la primitiva Iglesia Oriental Bizantina. Nació en la antigua provincia romana de Siria, cerca de la actual Edesa, Turquía. Fue un prolífico escritor, y entre otras cosas, escribió lo siguiente: "Porque todos los santos y elegidos de Dios están reunidos antes de la Tribulación que ha de venir, y son llevados al Señor antes que vean la confusión que llenará al mundo…".

Victorino, obispo de Pettan

Años antes de Efraín el Sirio, en el siglo III, Victorino, obispo de Pettan, escribió un comentario sobre Apocalipsis 11. En ese comentario, ese hombre de Dios que murió como mártir por su fe en Cristo en el año 304 d. C. bajo el emperador romano Diocleciano, vio un período de tres años y medio en el que los dos Testigos ministrarían, seguido de un período similar con el reinado de la Bestia Anticristo, sumando entonces un total de siete años. Comentando acerca de las plagas de ese tiempo que todavía está por llegar a este mundo, dijo: "Esto sucederá en los últimos tiempos, cuando la Iglesia haya sido quitada de en medio". 

Conclusión

Es una total falta de conocimiento decir que el arrebatamiento se enseñó a partir del Siglo XIX cuando la historia demuestra que no solo desde el inicio de la Reforma sino del principio de la iglesia se estuvo enseñando.

Cómo Identificar a los Falsos Predicadores (John Osteen)

Identificando a los Falsos Predicadores


Por John Osteen 

La Biblia llama «obispo» al pastor, que significa «uno que supervisa». Pastorear es «guardar, alimentar, «guiar, dirigir, cuidar, ser responsable por».

Necesitamos buenos pastores, conscientes de las necesidades de su rebaño, que defiendan a sus ovejas y las rescaten de manos del enemigo.

Sin pastor, las ovejas deberían estar siempre vigilantes, cuidándose a sí mismas. No tendrían tiempo de pastar o de descansar junto a las aguas de reposo. Temerían a los lobos, osos y leones que pudieran asaltarías de repente y devorarlas. Pero la oveja sabe que su pastor la ama y la cuida. No teme ni necesita guardarse a si mismas. No tendrían tiempo de pastar o descansar junto a las aguas de reposo. Temerían a los lobos, osos y leones que pudieran asaltarlas de repente y devorarlas.

Cuando el pastor ve que su rebaño comienza a desviarse, lo guía de vuelta a la seguridad. Si ve a una de sus ovejas alejarse del rebaño, va y trata de hacerla regresar. La oveja puede no entender el rol del pastor y molestarse. Pero él la protege.

En estos días, Satanás está desplegando todas sus fuerzas para tratar de engañar y desviar a los verdaderos creyentes. Hay muchos falsos profetas y profetisas intentando guiar al pueblo de Dios fuera de la verdad.

En el futuro próximo vamos a ver manifestaciones sobrenaturales como nunca hemos visto antes. Dios está derramando su Espíritu sobre toda carne, y los dones del Espíritu Santo están en operación.

Pero, paralelamente, habrá manifestaciones de falsos profetas y falsos ministros dentro de las iglesias. La gente se engaña porque considera que todo lo sobrenatural viene de Dios. Piensan que sólo porque alguien dice: «Así dice el Señor,» lo que sigue es, indefectiblemente, palabra de Dios.

¿Cómo conocer la diferencia? ¿Cómo saber si una persona es un falso profeta enviado por Satanás?

Quiero puntualizar siete formas de detectar a estos engañadores y distinguirlos dé los verdaderos ministros de Dios.

1. El falso profeta generalmente, se presenta como ángel de luz, y declara tener una revelación especial de Dios (2a. Corintios 11:13-15)

«Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo.»

«Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.»

Cuando los falsos ministros llegan a una iglesia sana, declaran tener una revelación de Dios nueva y más profunda, que los demás no tienen. A veces dicen a las ovejas que su pastor no es «espiritual», y que por eso no «entiende». Esta es una señal segura del falso ministro. Aparece como mensajero de luz, pero es un ministro de Satanás.

Cierta vez, una mujer de nuestra iglesia vino y me dijo: «Hermano, Dios me ha dado una revelación tan grande que ni siquiera usted va a poder creerla.»

La miré directo a los ojos, y respondí: «¡Eso es una mentira! No es de Dios, sino del diablo, porque Dios sabe que yo creeré todo lo que su Palabra me revele.»

Quedó tan sacudida por mi respuesta, que bajó la defensa y pude ayudarla a ver la realidad.

La revelación debe ser probada por la palabra de Dios. Se debe tener cuidado de las doctrinas que tuercen las Escrituras o ponen todo el énfasis sobre una porción.

Unos años atrás, algunas personas vieron una nueva revelación y comenzaron a reprender demonios todo día y por todos lados, haciendo vomitar los malos espíritus. Algunos veían demonios detrás de cada árbol, sobre las piernas de la gente y detrás de cada situación. Hablaban con los demonios y los demonios les contestaban. Pero no era de Dios. No hemos sido llamados a hablar con los demonios, sino a echarlos fuera.

Cuando los grupos de hogar se reúnen, deben tener cuidado de los énfasis desbalanceados y de aquéllos que piensan que tienen una nueva luz que los líderes de la iglesia no comparten, porque eso se convertirá en un punto de rebelión.

2) Los falsos ministros generalmente atacan a los líderes de la iglesia local.

Lo primero que hacen al llegar es tratar de convencer a la congregación de que sus ancianos y pastores no tienen la luz y el conocimiento bíblico que ellos han alcanzado. Critican, condenan con astucia, solapadamente, al pastor o a aquéllos que están en autoridad.

La Biblia es muy clara cuando señala que los creyentes deben someterse a la autoridad de aquéllos que velan por sus almas. Porque Dios ha puesto a esos dirigentes y les ha dado la visión y el amor para proteger y cuidar el rebaño (Ef. 4:11-13).

Varios años atrás, vino un hombre a nuestra ciudad. Era uno de aquéllos de quienes habla Pablo en 2a. Timoteo 3:6-7:

“Porque estos son los que se meten en las casas y llevan cautivas a las mujercillas cargadas de pecados, arrastradas por diversas concupiscencias. Estas siempre están aprendiendo y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad."

El enseñaba toda clase de falsas doctrinas, y al poco tiempo había reunido un grupo de mujeres que lo creían un profeta. Algunas de ellas eran buenas mujeres, pero estaban engañadas. Todas fueron detrás de lo que parecía una gran unción de Dios.

La finalidad del engaño de este hombre era que las mujeres vendieran sus casas, le dieran dinero, y se mudaran todos juntos a una comunidad que él comenzaría en otro lugar bajo su ungido ministerio.

Yo vi lo que estaba ocurriendo, y traté de aconsejar a una de estas señoras, que era miembro de mi congregación, pero no tomó mi advertencia seriamente.

Después de un tiempo, el Señor me envió a liberarla de las garras del oso. Reprendí al diablo y le compartí algunas de estas verdades.

Cuando volvió en sí, me dijo: «No sé qué fue lo que me pasó. ¡Gracias a Dios, hermano, que usted se preocupó lo suficiente como para rescatarme!»

Para eso están los pastores, para rescatar a las ovejas. Es parte de nuestra responsabilidad espiritual.

3) El falso ministro generalmente tiene un mensaje de condenación, destrucción y muerte.

Si yo hubiera muerto todas las veces que alguien lo profetizó, ya habríamos tenido cantidad de funerales. Porque cuando los falsos profetas y ministros engañadores vienen y yo los resisto cara a cara, firmemente, comienzan a profetizar mi condenación. Su mensaje es más o menos el siguiente: «Yo pronuncio sobre ti juicio de parte del Altísimo. Así dice el Señor: ¡Ciertamente morirás!»

Yo les respondo: «Eso no es verdad. Tu estás engañado». Luego reprendo a las fuerzas del demonio en ellos, los hago dar media vuelta, y los despido para que salgan de mi congregación.

Recuerdo a cierto «colega» que vino a nuestra iglesia hace varios años.

Trató de tener ingerencia en las reuniones, pero no le di lugar. Finalmente vino a mí y me dijo: «¡Yo soy un profeta para las naciones! Así dice el Señor: ¡Ciertamente morirás antes de que este edificio quede terminado!»

Yo le respondí: «¡Tú no eres un profeta para las naciones, ni un profeta para nadie! Apenas un pobre individuo engañado, por quien Cristo murió, pero el diablo te ha tomado. Yo no voy a morir. Viviré porque con larga vida El me satisface y me muestra su salvación.»

Finalicé aquel edificio, otro más, y hasta un tercero, ¡y aún sigo con vida!

Los falsos profetas y maestros a menudo tienen mensajes de destrucción y condenación para aquéllos que los resisten.

No entienden el rol del profeta en el Nuevo Testamento. Piensan en el rol del profeta del Antiguo Testamento, enviado para llevar a la gente un mensaje de juicio y destrucción. Pero hay una gran diferencia. El don de profecía en el Nuevo Testamento es para exhortar, edificar y consolar a los individuos (ver la. Cor. 14:3).

4) Los falsos profetas suelen declarar que han sido enviados por Dios como mensajeros especiales y generalmente vienen de un lugar distante.

No todos los falsos ministros vienen de lugares distantes, pero la mayoría de ellos declara enfáticamente: «Dios Todopoderoso me envió con un mensaje.»

Cuando esto ocurre, es preciso saber discernir con respecto a las palabras y a la vida del pretendido profeta o maestro. A menudo, su hogar está dividido porque su cónyuge no acepta el mensaje que ellos tienen. Trabajan para ganarse la simpatía y el apoyo de algún reducido grupo dentro de la iglesia, al que luego usan como plataforma para extender su falsa enseñanza o levantar su propia persona.

Es preciso también tener cuidado con aquéllos que no trabajan o no duran en ningún empleo.

Agregaré una palabra de advertencia acerca del dinero. Usualmente los falsos ministros hablan mucho de dinero. Enseñan y profetizan que usted les tiene que dar dinero, abrir su hogar a ellos, o darles ofrendas especiales. Tratan de usar a las personas para recibir el dinero que Dios no les ha permitido tener.

5) Los falsos ministros generalmente tienen un espíritu rebelde:

No reciben la enseñanza ni la corrección. No reconocen autoridad sobre ellos.

Dios ha delegado autoridad en la Iglesia. Pero los falsos maestros tienen un espíritu tan rebelde que no admiten que nadie los corrija ni les diga lo que tienen que hacer. Suelen declarar que sólo se sujetan al Espíritu Santo.

Piensan que tienen un mensaje para la congregación y lo quieren imponer. No reconocen autoridad. No vienen con humildad. El pastor es la puerta de las ovejas. Pero estos son salteadores que no vienen con el espíritu de Cristo. Dios me ha llamado a ser pastor. El Espíritu Santo me ha puesto sobre la congregación. Para poder cumplir con mi responsabilidad me ha delegado autoridad sobre el rebaño. Pero estos ministros de Satanás no me reconocen autoridad para dirigir las reuniones y la enseñanza. A veces, para poder continuar con el orden de la reunión, he tenido que hacer echar a estos pretendidos profetas.

En nuestra congregación enseñamos a la gente a que se ponga de pie si tiene un mensaje de profecía o alguna revelación. Si, habiendo dado lugar para que alguien exprese una palabra a la congregación, descubro que su mensaje está fuera de contexto con respecto a la palabra de Dios, lo detengo en el mismo momento. No le permito continuar. Sin embargo, soy muy tolerante cuando se trata de una persona que es nueva en la fe, y la instruyo.

Quien es un bebé cristiano aprende bajo la cobertura de la Iglesia, pero el ministro de Satanás no reconoce autoridad. Nadie le puede decir lo que tiene que hacer. No se trata de un bebé cometiendo errores; él se cree «un enviado de Dios» y entonces impone su mensaje a la iglesia. Cuando no se le permite tomar la palabra públicamente, busca alguna familia de la congregación o algunos individuos que escuchen su doctrina, su nueva luz, y la apoyen.

Estos hermanos lo consideran una persona ungida, y el falso profeta los usa para ganar espacio dentro de la iglesia. Aprenda a reconocer a estos ministros de Satanás, y sea firme al expulsarlos de la congregación si no se sujetan al ministerio de la iglesia.

6) En los falsos ministros y engañadores se ve lo sobrenatural sin el fruto del Espíritu.

Muchas cosas sobrenaturales y milagrosas ocurren en el mundo actualmente, y no por ello provienen de Dios. «Porque no estamos luchando contra sangre y carne — contendiendo sólo con oponentes físicos— sino contra principados, contra poderes, contra los espíritus que gobiernan las tinieblas de este día, contra las fuerzas espirituales de maldad en la esfera sobrenatural» (Ef. 6:12, amplificada).

El que una persona haga suceder cosas sobrenaturales cuando su vida no muestra el fruto del Espíritu, es evidencia segura de que se trata de un falso ministro.

Jesús dijo: «Por sus frutos los conoceréis» (Mt. 7:15-20). No podernos distinguir lo malo de lo bueno por milagros, por prodigios o por palabras, sino por los frutos. Debemos estar alertas. Satanás mismo se transforma en ángel de luz, y sus ministros se disfrazan de ministros de justicia. Pueden obrar toda clase de milagros y maravillas para engañar a la gente.

¿Quiere usted saber si alguien es un falso maestro? Simplemente considere sus frutos, su carácter, su generosidad, su familia, lo que produce su enseñanza en la vida de sus seguidores. Puede tener una personalidad atrayente y una actitud aparentemente humilde y espiritual a causa del halo místico que lo envuelve. Pero su fruto es confusión, discordia, división y destrucción. Cuando finalmente deja la congregación, el pastor tiene que recoger los pedazos de la gente destrozada, llorar con ellos, traerlos nuevamente a la palabra de Dios, vendar sus heridas, y volverlos al camino de la cruz de Cristo.

7) Los falsos ministros no tienen raíces espirituales; no tienen lazos fuertes con nadie; no hay pastor que los conozca en profundidad, a nadie están sujetos ni dan cuenta o piden consejo. Su reputación no puede ser verificada.

Cuando los falsos maestros y ministros llegan a una congregación y se les pregunta: «¿Qué iglesia lo respalda?», «¿quién es su pastor?», «¿con quién ha estado relacionado estos últimos años que pueda recomendar su ministerio?», no tienen respuesta, Ni siquiera desean que se llame a su pueblo o a la iglesia de donde provienen. Por todos lados han dejado un tendal de discordias, problemas y corazones heridos.

Usted se preguntará: ¿Cómo puedo manejar la situación cuando noto que una persona está siendo usada por el enemigo?

Seis sugerencias para obreros de la iglesia acerca de cómo manejar a este tipo de personas.

1. Ore mucho cuando advierta que está frente a un ministro de Satanás dentro de su congregación y la gente comienza a apegarse a él o ella. Busque a Dios. Ore para que el Señor proteja a la congregación y saque a la luz lo que verdaderamente hay en esa persona y sus doctrinas.

2. Recuerde que la batalla es espiritual. Usted no lucha contra carne y sangre, sino contra fuerzas satánicas. Reclame la sangre de Cristo para ser guardado y revise su armadura.

3 Informe a su pastor acerca de lo que usted piensa y siente con respecto a esa persona. Requiera su consejo y opinión.

4. Dependa completamente del Espíritu Santo. Confíe en Dios para que El manifieste los dones del Espíritu Santo en su vida y le imparta sabiduría para manejar la situación.

5. Ame y cuide a la persona o personas de su congregación que hayan sido engañadas, aún cuando se hayan vuelto totalmente en contra del ministerio de la iglesia. Recuerde que son sus hermanos y no sus enemigos. Usted debe luchar contra las fuerzas de las tinieblas que los han engañado.

6. Resista con firmeza a Satanás. No sea soberbio, pero sí firme en el poder y fuerza del Espíritu Santo. Proteja al rebaño a toda costa. Atrévase a ser un fiel siervo de Dios. No permita que Satanás ni sus ministros siembren discordias en su congregación.