martes, 4 de junio de 2013

Libros Apócrifos del Nuevo Testamento

LIBROS APÓCRIFOS DEL NUEVO TESTAMENTO


Son libros que, aunque pretenden dar información acerca de Cristo y los apóstoles, o estar escritas por estos, se excluyeron del canon del Nuevo Testamento.  
En la iglesia temprana el término apócrifo significó primero escrituras apocalípticas y difíciles de entender; para luego tomar su significado real, escrituras espúreas, heréticas o falsificadas. 
Estos libros se escribían y usaban para ser usadas por algunas sectas para revelas sus enseñanzas ocultas y secretas a sus nuevos adeptos. 
Estos libros no deben confundirse con los escritos de los llamados Padres Apostólicos. 

Evangelios Apócrifos 
Algunos autores de los siglos II a IV, queriendo explicar lo que ellos consideraban “lagunas” en los cuatro evangelios por las lagunas en las narraciones canónicas, las rellenaron con episodios legendarios; son evidentemente heréticos.   
El Evangelio de los hebreos procede de Siria, de judeocristianos que conocían nuestro Mateo canónico.  
Más heterodoxo todavía es el Evangelio de los egipcios, que incluye un diálogo entre Cristo y Salomé sobre el repudio de toda relación sexual. 
Entre los papiros se han hallado varios fragmentos, como el Evangelio de Tomás que data del año 100.  
Se han descubierto documentos que subrayan la pasión (Evangelio de Pedro y el de Nicodemo) y exageran lo milagroso.  
Otros describen la infancia de Jesús (Protoevangelio de Santiago) y multiplican trivialmente los prodigios hechos por Jesús.  
Además, hay evangelios menos importantes que se llaman de los doce apóstoles, de Matías, de Judas, de Bartolomé, etc. 
En 1945 se descubrió en Egipto una biblioteca de literatura gnóstica (Nag Hammadi) escrita en copto, la cual brindó tres documentos de gran valor: el Evangelio de la verdad, escrito en Roma ca. 140 d.C., que medita enigmáticamente sobre la redención; el Evangelio de Tomás, procedente de Siria, que da 114 dichos gnósticos de Jesús; y el Evangelio de Felipe, en el que se rechaza enfáticamente todo lo sexual.  
Más recientemente hemos escuchado del Evangelio de Judas, que es otra falsificación gnóstica.


Hechos Apócrifos

Para intentar relatar la vida de los apóstoles algunos cristianos de siglos posteriores escribieron sus propios libros de Hechos.

El resultado incluye ciertos datos de innegable valor, pero los hay también netamente fantásticos, de tendencia apologética y herética.

Algunos de ellos son: Hechos de Pedro, de Pablo, de Andrés, de Juan, de Tomás, etc.


Epístolas Apócrifas

Como Pablo parece inferir en 2 Tesalonicenses 3:17: “La salutación es de mi propia mano, de Pablo, que es el signo en toda carta mía; así escribo”; aún durante su vida hubo falsificadores de su firma.

Pero fue en los siglos II y III que esta literatura seudoepigráfica llegó a su apogeo, sobre todo en Siria y Egipto. Sus autores procuraban acreditar aparentes privilegios de determinadas iglesias; o suplir supuestas epístolas apostólicas, ahora perdidas.

Algunas de estas cartas son: La correspondencia entre Cristo y Agbaro rey de Edesa, Epístola de los apóstoles, Tercera de Corintios, Epístola a los laodicences y la Correspondencia entre Pablo y Séneca.


Apocalipsis Apócrifos

En estas obras se ve todo el género apocalíptico de visiones, éxtasis, arrebatamientos y apariciones angélicas.

En ciertos sectores el Apocalipsis de Pedro gozó de reputación canónica en el siglo II; en menos valor se tuvieron los Apocalipsis de Pablo, de Juan (no canónico), de Tomás y Esteban y de María.

lunes, 3 de junio de 2013

Los Libros Apócrifos de la Biblia

Los Libros Apócrifos


Debido a las falsificaciones que hemos visto en estos días, como el tan famoso Evangelio de Judas", es bueno que tratemos con el tema de los libros apócrifos.

La palabra apócrifo viene del termino griego apokruphos que significa oculto ó encubierto.

En el libro "Los Evangelios Apócrifos," de la Biblioteca de Autores Cristianos se define la palabra apócrifo de esta manera:

"Apócrifo, en el sentido etimológico de la palabra (viene de apó kruptó), significa ‘cosa escondida, oculta.’ Este término servía en la antigüedad para designar los libros que se destinaban exclusivamente al uso privado de los adeptos a una secta o iniciados en algún misterio. Tales eran entre los romanos los libros Sibilinos y el Ius Pontificum. Después esta palabra vino a significar libro de origen dudoso, cuya autenticidad se impugnaba. Entre los cristianos se designó con este nombre a ciertos escritos cuyo autor era desconocido y que desarrollaban temas ambiguos, si bien se presentaban con el carácter de sagrados. Por esta razón, el término apócrifo vino con el tiempo a significar escrito sospechoso de herejía o, en general, poco recomendable."

Empezaremos viendo los libros apócrifos de la Biblia, los cuales son incluidos en las Biblias Católico Romanas, y que también son conocidos como Deuterocanónicos.

Unger da cuatro razones por los que fueron excluidos del canon de las Escrituras:

1. Abundan en inexactitudes históricas y geográficas y en anacronismos.

2. Enseñan doctrinas falsas y fomentan prácticas que están en desacuerdo con las Escrituras inspiradas.

3. Recurren a tipos literarios y ostentan una artificiosidad de los temas y estilos que están en desacuerdo con la Sagrada Escritura.

4. Les falta los elementos distintivos que le dan su carácter divino a 
las Escrituras genuinas; tales como poder profético y poético y sentimiento religioso.

Los libros apócrifos del Antiguo Testamento generalmente están ordenados de la siguiente manera en las Biblias que los contienen:

1. Primer libro de Esdras
2. Segundo libro de Esdras
3. Tobías
4. Judit
5. Adiciones a Ester
6. El libro de la Sabiduría
7. Eclesiástico o Sabiduría de Jesús, el hijo de Sirac
8. Baruc
9. El cántico de los tres jóvenes.
10. Susana
11. Bel y el dragón
12. La oración de Manasés
13. Primer libro de los Macabeos
14. Segundo libro de los Macabeos

Una característica adicional de estos libros es que son  "pseudoepigráficos." Es decir, que pretenden ser de un autor cuando son de otro. Esto es muy común en los famosos evangelios gnósticos que para difundir sus doctrinas tomaron nmbres de personajes nombrados en la Biblia.

Pero continuemos con los llamados libros apócrifos de la Biblia:


Descripción de los libros Apócrifos o Deuterocanónicos

Veamos la descripción de estos libros deuterocanónicos, examinando brevemente su carácter, contenido y la fecha probable en que fueron escritos.


Primer libro de Esdras (3 Esdras en la Vulgata)

Es una traducción y compilación de 2 Crónicas 35.1–36.21, Esdras y Nehemías al que se le ha aumentado mucho material legendario.

Trata de cómo Zorobabel obtuvo la autoridad y los fondos para reanudar la reconstrucción de los muros de Jerusalén y del templo del Rey Darío.

Se cree que fue escrito después del 150 a.C.


Segundo libro de Esdras (4 Esdras en la Vulgata)

Es un libro apocalíptico que contiene en los capítulos del 3 al 14 siete visiones de Esdras que tuvo mientras estuvo en Babilonia.

Acerca de estas visiones, Martín Lutero se sintió tan confundido con ellas que las tiró al Río Elba.

El autor está obsesionado por la razón del mal y del sufrimiento humano y procura justificar ante los hombres los caminos de Dios.

El autor fue un judío desconocido que quizás escribió en arameo hacia fines del siglo I d.C. Los capítulos 1, 2 y 15, 16 son adiciones posteriores de dos autores cristianos.


Tobías

Es un relato popular que apareció en el siglo II a.C.

Trata de cómo el ángel Rafael soluciona los problemas de Tobit y de Sara, dos judíos piadosos, por mediación de Tobías, hijo de Tobit.

Es fuertemente farisaica, enfatiza la Ley, los alimentos puros, los lavamientos ceremoniales, los ayunos y las oraciones.

Su consejo de dar limosnas por los muertos y el relato del “ángel mentiroso” son claramente antibíblicos.


Judit

Es el relato ficticio de como una bella viuda judía, Judit, le cortó la cabeza a Holofernes, comandante asirio que sitiaba la ciudad de Betulia, y así salvó a los israelitas.

La historia está repleta de errores y disparates históricos y geográficos.

Es probable que el libro se escribiera en hebreo, alrededor del 100 a.C.


Adiciones a Ester

En el siglo I o II a.C. un tal Lisímaco tradujo el texto hebreo de Ester al griego.

En seis lugares distintos de la narración griega, él, u otro autor, introdujo pasajes que no se hallan en el texto hebreo y que suman 107 versículos.

Estos pasajes son largas oraciones donde colocan varias veces el nombre de Dios, el cual no se menciona en el libro de Ester origina.


El libro de la Sabiduría

Aunque insinúa que su autor fue Salomón, en realidad lo escribió en griego un judío helenizado, quizás de Alejandría, entre 100 y 50 a.C.

El autor parece tomar en cuenta diferentes clases de lectores: judíos tibios y apostatas y judíos fieles pero desanimados por las persecuciones.

También hay una apología a favor de la verdad del judaísmo y señala la insensatez de la idolatría.

Recalca la creencia en la inmortalidad del alma y exalta el papel de la sabiduría, que se identifica con Dios en el gobierno del mundo.


Eclesiástico

Se escribió en hebreo en 190 ó 180 a.C. por un judío de Palestina llamado Jesús (en hebreo, Josué), hijo de Sirac (50.29).

Este libro recalca que la sabiduría es la ley que Moisés proclamó.

Tiene muchos consejos prácticos y es considerado de gran valor religioso, siendo usado hoy en muchos círculos anglicanos.


Baruc

Se atribuye al secretario de Jeremías.

El libro contiene una oración de confesión y esperanza, un poema que alaba la sabiduría y una profecía (4.5–5.9) donde el autor anima a los cautivos con la esperanza de su regreso del cautiverio.

El libro contiene una “Carta de Jeremías” en el capítulo 6, que es una fuerte advertencia contra la idolatría,

Es posible que en realidad el libro haya tenido dos o más autores; el más reciente de ellos tal vez vivió poco antes o después del inicio de la era cristiana. 


El Cántico de los tres jóvenes

Es una adición hallada en la versión griega y latina de Daniel, muy parecido al Salmo 148, para cantarlo de manera antifonal.

Posiblemente se escribió en hebreo entre los siglos II y I a.C.

Este cántico sigue usándose en varias iglesias como la anglicana y la luterana.


Susana

Es una historia de tipo «detectivesco» en que Daniel pone al descubierto las falsas acusaciones que dos ancianos lascivos lanzaron contra Susana, mujer judía muy virtuosa y bella.

El autor es desconocido y el relato se compuso durante los dos siglos anteriores a la era cristiana.


Bel y el Dragón

Es otra historia de tipo «detectivesco» dirigida contra la idolatría. Daniel descubre los ardides de los sacerdotes del ídolo Bel y después mata a la serpiente adorada por los babilonios.

Por segunda vez lo echan al foso de los leones y lo salvan. El autor, la fecha y el lugar de composición se desconocen.


La Oración de Manasés

Es una oración en la que Manasés confiesa sus muchos pecados y le pide perdón a Dios.

Probablemente se compuso para insertarse en 2 Crónicas 33.12, 13, 18. Se escribió en griego, tal vez ya comenzada la era cristiana.


Primer libro de los Macabeos.

Es un libro de alto valor histórico.

Destaca la resistencia a los esfuerzos de Antíoco Epífanes IV de Siria por erradicar la religión judía y por helenizar a los judíos, y relata las hazañas de los hermanos Judas Macabeo, Jonatán y Simón, durante las invasiones de los sirios y las peripecias históricas ocurridas entre 175 y 134 a.C.

El autor fue un judío de Palestina que escribió en hebreo alrededor de 100 a.C., pero el texto hebreo se ha perdido.


Segundo libro de los Macabeos.

Es un resumen de una obra de 5 tomos escrita por Jasón de Cirene

Tiene mucho menos valor histórico que 1 Macabeos ya que sus relatos son muy legendarios.

Se escribió en griego entre 124 a.C. y 70 d.C.

domingo, 2 de junio de 2013

Cómo Identificar a los Falsos Predicadores (John Osteen)

Identificando a los 
Falsos Predicadores


Por John Osteen 

La Biblia llama «obispo» al pastor, que significa «uno que supervisa». Pastorear es «guardar, alimentar, «guiar, dirigir, cuidar, ser responsable por».

Necesitamos buenos pastores, conscientes de las necesidades de su rebaño, que defiendan a sus ovejas y las rescaten de manos del enemigo.

Sin pastor, las ovejas deberían estar siempre vigilantes, cuidándose a sí mismas. No tendrían tiempo de pastar o de descansar junto a las aguas de reposo. Temerían a los lobos, osos y leones que pudieran asaltarías de repente y devorarlas. Pero la oveja sabe que su pastor la ama y la cuida. No teme ni necesita guardarse a si mismas. No tendrían tiempo de pastar o descansar junto a las aguas de reposo. Temerían a los lobos, osos y leones que pudieran asaltarlas de repente y devorarlas.

Cuando el pastor ve que su rebaño comienza a desviarse, lo guía de vuelta a la seguridad. Si ve a una de sus ovejas alejarse del rebaño, va y trata de hacerla regresar. La oveja puede no entender el rol del pastor y molestarse. Pero él la protege.

En estos días, Satanás está desplegando todas sus fuerzas para tratar de engañar y desviar a los verdaderos creyentes. Hay muchos falsos profetas y profetisas intentando guiar al pueblo de Dios fuera de la verdad.

En el futuro próximo vamos a ver manifestaciones sobrenaturales como nunca hemos visto antes. Dios está derramando su Espíritu sobre toda carne, y los dones del Espíritu Santo están en operación.

Pero, paralelamente, habrá manifestaciones de falsos profetas y falsos ministros dentro de las iglesias. La gente se engaña porque considera que todo lo sobrenatural viene de Dios. Piensan que sólo porque alguien dice: «Así dice el Señor,» lo que sigue es, indefectiblemente, palabra de Dios.

¿Cómo conocer la diferencia? ¿Cómo saber si una persona es un falso profeta enviado por Satanás?

Quiero puntualizar siete formas de detectar a estos engañadores y distinguirlos dé los verdaderos ministros de Dios.

1. El falso profeta generalmente, se presenta como ángel de luz, y declara tener una revelación especial de Dios (2a. Corintios 11:13-15)

«Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo.»

«Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.»

Cuando los falsos ministros llegan a una iglesia sana, declaran tener una revelación de Dios nueva y más profunda, que los demás no tienen. A veces dicen a las ovejas que su pastor no es «espiritual», y que por eso no «entiende». Esta es una señal segura del falso ministro. Aparece como mensajero de luz, pero es un ministro de Satanás.

Cierta vez, una mujer de nuestra iglesia vino y me dijo: «Hermano, Dios me ha dado una revelación tan grande que ni siquiera usted va a poder creerla.»

La miré directo a los ojos, y respondí: «¡Eso es una mentira! No es de Dios, sino del diablo, porque Dios sabe que yo creeré todo lo que su Palabra me revele.»

Quedó tan sacudida por mi respuesta, que bajó la defensa y pude ayudarla a ver la realidad.

La revelación debe ser probada por la palabra de Dios. Se debe tener cuidado de las doctrinas que tuercen las Escrituras o ponen todo el énfasis sobre una porción.

Unos años atrás, algunas personas vieron una nueva revelación y comenzaron a reprender demonios todo día y por todos lados, haciendo vomitar los malos espíritus. Algunos veían demonios detrás de cada árbol, sobre las piernas de la gente y detrás de cada situación. Hablaban con los demonios y los demonios les contestaban. Pero no era de Dios. No hemos sido llamados a hablar con los demonios, sino a echarlos fuera.

Cuando los grupos de hogar se reúnen, deben tener cuidado de los énfasis desbalanceados y de aquéllos que piensan que tienen una nueva luz que los líderes de la iglesia no comparten, porque eso se convertirá en un punto de rebelión.

2) Los falsos ministros generalmente atacan a los líderes de la iglesia local.

Lo primero que hacen al llegar es tratar de convencer a la congregación de que sus ancianos y pastores no tienen la luz y el conocimiento bíblico que ellos han alcanzado. Critican, condenan con astucia, solapadamente, al pastor o a aquéllos que están en autoridad.

La Biblia es muy clara cuando señala que los creyentes deben someterse a la autoridad de aquéllos que velan por sus almas. Porque Dios ha puesto a esos dirigentes y les ha dado la visión y el amor para proteger y cuidar el rebaño (Ef. 4:11-13).

Varios años atrás, vino un hombre a nuestra ciudad. Era uno de aquéllos de quienes habla Pablo en 2a. Timoteo 3:6-7:

“Porque estos son los que se meten en las casas y llevan cautivas a las mujercillas cargadas de pecados, arrastradas por diversas concupiscencias. Estas siempre están aprendiendo y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad."

El enseñaba toda clase de falsas doctrinas, y al poco tiempo había reunido un grupo de mujeres que lo creían un profeta. Algunas de ellas eran buenas mujeres, pero estaban engañadas. Todas fueron detrás de lo que parecía una gran unción de Dios.

La finalidad del engaño de este hombre era que las mujeres vendieran sus casas, le dieran dinero, y se mudaran todos juntos a una comunidad que él comenzaría en otro lugar bajo su ungido ministerio.

Yo vi lo que estaba ocurriendo, y traté de aconsejar a una de estas señoras, que era miembro de mi congregación, pero no tomó mi advertencia seriamente.

Después de un tiempo, el Señor me envió a liberarla de las garras del oso. Reprendí al diablo y le compartí algunas de estas verdades.

Cuando volvió en sí, me dijo: «No sé qué fue lo que me pasó. ¡Gracias a Dios, hermano, que usted se preocupó lo suficiente como para rescatarme!»

Para eso están los pastores, para rescatar a las ovejas. Es parte de nuestra responsabilidad espiritual.

3) El falso ministro generalmente tiene un mensaje de condenación, destrucción y muerte.

Si yo hubiera muerto todas las veces que alguien lo profetizó, ya habríamos tenido cantidad de funerales. Porque cuando los falsos profetas y ministros engañadores vienen y yo los resisto cara a cara, firmemente, comienzan a profetizar mi condenación. Su mensaje es más o menos el siguiente: «Yo pronuncio sobre ti juicio de parte del Altísimo. Así dice el Señor: ¡Ciertamente morirás!»

Yo les respondo: «Eso no es verdad. Tu estás engañado». Luego reprendo a las fuerzas del demonio en ellos, los hago dar media vuelta, y los despido para que salgan de mi congregación.

Recuerdo a cierto «colega» que vino a nuestra iglesia hace varios años.

Trató de tener ingerencia en las reuniones, pero no le di lugar. Finalmente vino a mí y me dijo: «¡Yo soy un profeta para las naciones! Así dice el Señor: ¡Ciertamente morirás antes de que este edificio quede terminado!»

Yo le respondí: «¡Tú no eres un profeta para las naciones, ni un profeta para nadie! Apenas un pobre individuo engañado, por quien Cristo murió, pero el diablo te ha tomado. Yo no voy a morir. Viviré porque con larga vida El me satisface y me muestra su salvación.»

Finalicé aquel edificio, otro más, y hasta un tercero, ¡y aún sigo con vida!

Los falsos profetas y maestros a menudo tienen mensajes de destrucción y condenación para aquéllos que los resisten.

No entienden el rol del profeta en el Nuevo Testamento. Piensan en el rol del profeta del Antiguo Testamento, enviado para llevar a la gente un mensaje de juicio y destrucción. Pero hay una gran diferencia. El don de profecía en el Nuevo Testamento es para exhortar, edificar y consolar a los individuos (ver la. Cor. 14:3).

4) Los falsos profetas suelen declarar que han sido enviados por Dios como mensajeros especiales y generalmente vienen de un lugar distante.

No todos los falsos ministros vienen de lugares distantes, pero la mayoría de ellos declara enfáticamente: «Dios Todopoderoso me envió con un mensaje.»

Cuando esto ocurre, es preciso saber discernir con respecto a las palabras y a la vida del pretendido profeta o maestro. A menudo, su hogar está dividido porque su cónyuge no acepta el mensaje que ellos tienen. Trabajan para ganarse la simpatía y el apoyo de algún reducido grupo dentro de la iglesia, al que luego usan como plataforma para extender su falsa enseñanza o levantar su propia persona.

Es preciso también tener cuidado con aquéllos que no trabajan o no duran en ningún empleo.

Agregaré una palabra de advertencia acerca del dinero. Usualmente los falsos ministros hablan mucho de dinero. Enseñan y profetizan que usted les tiene que dar dinero, abrir su hogar a ellos, o darles ofrendas especiales. Tratan de usar a las personas para recibir el dinero que Dios no les ha permitido tener.

5) Los falsos ministros generalmente tienen un espíritu rebelde:

No reciben la enseñanza ni la corrección. No reconocen autoridad sobre ellos.

Dios ha delegado autoridad en la Iglesia. Pero los falsos maestros tienen un espíritu tan rebelde que no admiten que nadie los corrija ni les diga lo que tienen que hacer. Suelen declarar que sólo se sujetan al Espíritu Santo.

Piensan que tienen un mensaje para la congregación y lo quieren imponer. No reconocen autoridad. No vienen con humildad. El pastor es la puerta de las ovejas. Pero estos son salteadores que no vienen con el espíritu de Cristo. Dios me ha llamado a ser pastor. El Espíritu Santo me ha puesto sobre la congregación. Para poder cumplir con mi responsabilidad me ha delegado autoridad sobre el rebaño. Pero estos ministros de Satanás no me reconocen autoridad para dirigir las reuniones y la enseñanza. A veces, para poder continuar con el orden de la reunión, he tenido que hacer echar a estos pretendidos profetas.

En nuestra congregación enseñamos a la gente a que se ponga de pie si tiene un mensaje de profecía o alguna revelación. Si, habiendo dado lugar para que alguien exprese una palabra a la congregación, descubro que su mensaje está fuera de contexto con respecto a la palabra de Dios, lo detengo en el mismo momento. No le permito continuar. Sin embargo, soy muy tolerante cuando se trata de una persona que es nueva en la fe, y la instruyo.

Quien es un bebé cristiano aprende bajo la cobertura de la Iglesia, pero el ministro de Satanás no reconoce autoridad. Nadie le puede decir lo que tiene que hacer. No se trata de un bebé cometiendo errores; él se cree «un enviado de Dios» y entonces impone su mensaje a la iglesia. Cuando no se le permite tomar la palabra públicamente, busca alguna familia de la congregación o algunos individuos que escuchen su doctrina, su nueva luz, y la apoyen.

Estos hermanos lo consideran una persona ungida, y el falso profeta los usa para ganar espacio dentro de la iglesia. Aprenda a reconocer a estos ministros de Satanás, y sea firme al expulsarlos de la congregación si no se sujetan al ministerio de la iglesia.

6) En los falsos ministros y engañadores se ve lo sobrenatural sin el fruto del Espíritu.

Muchas cosas sobrenaturales y milagrosas ocurren en el mundo actualmente, y no por ello provienen de Dios. «Porque no estamos luchando contra sangre y carne — contendiendo sólo con oponentes físicos— sino contra principados, contra poderes, contra los espíritus que gobiernan las tinieblas de este día, contra las fuerzas espirituales de maldad en la esfera sobrenatural» (Ef. 6:12, amplificada).

El que una persona haga suceder cosas sobrenaturales cuando su vida no muestra el fruto del Espíritu, es evidencia segura de que se trata de un falso ministro.

Jesús dijo: «Por sus frutos los conoceréis» (Mt. 7:15-20). No podernos distinguir lo malo de lo bueno por milagros, por prodigios o por palabras, sino por los frutos. Debemos estar alertas. Satanás mismo se transforma en ángel de luz, y sus ministros se disfrazan de ministros de justicia. Pueden obrar toda clase de milagros y maravillas para engañar a la gente.

¿Quiere usted saber si alguien es un falso maestro? Simplemente considere sus frutos, su carácter, su generosidad, su familia, lo que produce su enseñanza en la vida de sus seguidores. Puede tener una personalidad atrayente y una actitud aparentemente humilde y espiritual a causa del halo místico que lo envuelve. Pero su fruto es confusión, discordia, división y destrucción. Cuando finalmente deja la congregación, el pastor tiene que recoger los pedazos de la gente destrozada, llorar con ellos, traerlos nuevamente a la palabra de Dios, vendar sus heridas, y volverlos al camino de la cruz de Cristo.

7) Los falsos ministros no tienen raíces espirituales; no tienen lazos fuertes con nadie; no hay pastor que los conozca en profundidad, a nadie están sujetos ni dan cuenta o piden consejo. Su reputación no puede ser verificada.

Cuando los falsos maestros y ministros llegan a una congregación y se les pregunta: «¿Qué iglesia lo respalda?», «¿quién es su pastor?», «¿con quién ha estado relacionado estos últimos años que pueda recomendar su ministerio?», no tienen respuesta, Ni siquiera desean que se llame a su pueblo o a la iglesia de donde provienen. Por todos lados han dejado un tendal de discordias, problemas y corazones heridos.

Usted se preguntará: ¿Cómo puedo manejar la situación cuando noto que una persona está siendo usada por el enemigo?

Seis sugerencias para obreros de la iglesia acerca de cómo manejar a este tipo de personas.

1. Ore mucho cuando advierta que está frente a un ministro de Satanás dentro de su congregación y la gente comienza a apegarse a él o ella. Busque a Dios. Ore para que el Señor proteja a la congregación y saque a la luz lo que verdaderamente hay en esa persona y sus doctrinas.

2. Recuerde que la batalla es espiritual. Usted no lucha contra carne y sangre, sino contra fuerzas satánicas. Reclame la sangre de Cristo para ser guardado y revise su armadura.

3 Informe a su pastor acerca de lo que usted piensa y siente con respecto a esa persona. Requiera su consejo y opinión.

4. Dependa completamente del Espíritu Santo. Confíe en Dios para que El manifieste los dones del Espíritu Santo en su vida y le imparta sabiduría para manejar la situación.

5. Ame y cuide a la persona o personas de su congregación que hayan sido engañadas, aún cuando se hayan vuelto totalmente en contra del ministerio de la iglesia. Recuerde que son sus hermanos y no sus enemigos. Usted debe luchar contra las fuerzas de las tinieblas que los han engañado.

6. Resista con firmeza a Satanás. No sea soberbio, pero sí firme en el poder y fuerza del Espíritu Santo. Proteja al rebaño a toda costa. Atrévase a ser un fiel siervo de Dios. No permita que Satanás ni sus ministros siembren discordias en su congregación.

sábado, 1 de junio de 2013

LA GENERACIÓN QUE NO MORIRÍA SEGÚN LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ; YA MURIÓ

LA GENERACIÓN QUE NO MORIRÍA SEGÚN LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ; YA MURIÓ

Al saber estas cosas, ¿qué hará usted? Es obvio que el Dios verdadero, el mismo que es “el Dios de verdad” y que odia las mentiras, no mirará con favor a personas que se apegan a organizaciones que enseñan falsedad…Y, en realidad, ¿quisiera usted estar siquiera asociado con una religión que no hubiera sido honrada con usted?

¿Es esta vida todo cuanto hay? 
pag 46 Publicado por la Watchtower
Despertad, 22 de Mayo 1994


Esta imagen debería bastar por si sola para que cada Testigo de Jehová abandonara a la Watchtower. 

Toda la generación de 1914 ya murió.

A continuación presentamos las pruebas de como la Sociedad Watchtower engaño a los Testigos de Jehová, prometiéndoles como el Profeta de Dios, que el fin llegaría antes de que muriera la generación de 1914.

Toda esa generación ya murió, resultando la Watchtower y su Cuerpo Gobernante un Falso Profeta. Durante mas de 20 años la Sociedad estuvo engañando a los Testigos de Jehová, con falsas esperanzas, cuando ya ella sabia que la generación de 1914 y el mismo 1914 eran mentira. Prueba de ello es la campaña de construcción a través de toda la tierra, nadie que esperara el fin inminente haría eso.

Recuerda que de la misma manera que engañaron a tus abuelos y padres, también están dispuestos a engañarte a ti, para que tu los sigas adorando como el Profeta de Dios. Recuerda el profeta de Jehová, no se equivoca jamas, por que habla las palabras inspiradas de Dios.

Vea las pruebas a continuación de la mentira de la generación de 1914:

Verdadera paz y seguridad 
(capitulo 7 página 86)

¿Cuándo vendrá la predicha destrucción mundial?

“DE NINGÚN MODO PASARÁ ESTA GENERACIÓN”

28 En cuanto a “aquel día y hora,” dijo Jesús “nadie sabe, ni los ángeles de los cielos, ni el Hijo, sino solo el Padre.” (Mateo 24:36) Pero Jesús sí dio una útil indicación de tiempo cuando dijo: “De ningún modo pasará esta generación hasta que sucedan todas estas cosas.” (Mateo 24:34) 

Todas ¿qué cosas? Todos los varios rasgos de “la señal” acerca de la cual estaba hablando, así como la “tribulación grande,” que también había mencionado. El que estas cosas sucedieran dentro de una generación significaría que personas que estuvieron presentes para observar lo que sucedió en 1914 E.C., al principio de la “conclusión del sistema de cosas,” todavía tendrían que estar vivas al fin de este período, cuando azota la “tribulación grande.” 

Los que recuerdan los acontecimientos de 1914 están envejeciendo ahora. Muchos de los que existían entonces ya han muerto. Pero, según nos asegura Jesús, dentro de “esta generación,” antes que todos ellos hayan muerto, vendrá la destrucción de este sistema de cosas inicuo.


Atalaya 1 de Mayo 1985 pág. 4

¿Está aplazando Dios su juicio?

“De ningún modo pasará esta generación”

Además de saber cuándo llegaría el período del juicio divino, Jesús pudo fijar un límite a la duración de éste. Usando la ilustración de una higuera, dijo: “Luego que su rama nueva se pone tierna y brota hojas, conocen que está cerca el verano. Así mismo también ustedes, cuando vean todas estas cosas, conozcan que él está cerca, a las puertas. En verdad les digo que de ningún modo pasará esta generación hasta que sucedan todas estas cosas”. (Mateo 24:32-34.)

Por lo tanto, el juicio divino sería ejecutado durante la duración de la vida de personas que hubieran visto los primeros indicios del período que Jesús predijo. El comienzo de dicho período marcaría el principio del fin del mundo de Satanás, contra el cual el Reino de Dios, que acababa de ser establecido en el cielo, ejecutaría juicio divino. La cronología bíblica y el cumplimiento de las profecías de la Biblia proporcionan pruebas abundantes de que este período empezó en 1914.

Así que, antes que la generación de 1914 desaparezca por completo, el juicio de Dios se tiene que ejecutar.


Atalaya 15 de Febrero 1986 pág. 5

El apocalipsis… ¿cuándo?

No obstante, el apocalipsis está más cerca de lo que mucha gente piensa.
Respecto a la señal de los últimos días, Jesús dijo que “de ningún modo pasará esta generación hasta que sucedan todas estas cosas”. (Mateo 24:34.) 

¿De qué generación hablaba Jesús?

La generación de 1914

Con referencia a “la relativamente pacífica y próspera era victoriana de Gran Bretaña”, el ex primer ministro Harold Macmillan dijo que él consideraba que ‘el mundo en el que había nacido’ seguiría siendo “mejor y mejor” cada vez. Pero, “repentina e inesperadamente, todo llegó a su fin una mañana de 1914″. Macmillan dijo que ese día había sido el fin de “100 años de paz y progreso” y recordó que la I Guerra Mundial había marcado “el fin de una era” y el “comienzo de la confusión que aún prevalece”. 

Muchas personas, en particular quienes vivieron los acontecimientos de 1914 y que aún están vivas, saben que esto es cierto.

En efecto, tal como esta revista ha señalado a través de los años a sus lectores, la evidencia muestra que la generación de 1914 es la generación de la que habló Jesús. Por consiguiente, “de ningún modo pasará esta generación hasta que sucedan todas estas cosas [lo que incluye el apocalipsis]“.


Razonamiento pág. 420

Últimos días

Definición: La Biblia utiliza la expresión “últimos días” para referirse al período de conclusión que culmina en una ejecución fijada por Dios que marca el fin de un sistema de cosas. El sistema judío, con su adoración en torno al templo de Jerusalén, experimentó sus últimos días durante el período que culminó en su destrucción en 70 E.C. Lo que sucedió entonces fue un cuadro de lo que se experimentaría de manera mucho más intensa y en escala global en un tiempo en que todas las naciones se encararían a la ejecución de juicio que Dios ha decretado. El inicuo sistema de cosas actual, que se extiende por toda la Tierra, entró en sus últimos días en 1914, y algunos de la generación que estaba viva entonces estarán también presentes para ser testigos del fin completo de este sistema en la “grande tribulación”.


Despertad 8 de Abril 1988 págs. 13-14

Los últimos días… ¿Qué viene a continuación?

¿Cuánto puede durar una generación?

Según indicó The American Legion Magazine, en la primera guerra mundial participaron 4.743.826 estadounidenses. Pero en 1984, de ese colectivo solo quedaban vivas 272.000 personas, y estaban muriendo, como promedio, a un ritmo de nueve por hora. ¿Significa eso, entonces, que la generación de 1914 ya ha desaparecido?

La palabra griega para generación es gue·ne·á, y es la que utilizaron Mateo, Marcos y Lucas al registrar las palabras de Jesús. Puede tener diferentes aplicaciones según el contexto. No obstante, The New International Dictionary of New Testament Theology la define así: “Los que han nacido en el mismo tiempo [...]. Un significado relacionado con este es: el conjunto de contemporáneos de una persona, una época”. A Greek-English Lexicon of the New Testament dice: “La totalidad de los que han nacido en el mismo tiempo, ampliada para incluir a todos los que viven en una generación de tiempo dada, contemporáneos”. Según estas definiciones, la palabra ‘generación’ puede referirse a los que nacen alrededor del tiempo de un acontecimiento histórico y también a todos los que viven en ese tiempo.

En su New Testament Word Studies, J. A. Bengel dice: “Los hebreos [...] calculan que una generación dura setenta y cinco años, y las palabras no pasará dan a entender que, efectivamente, la mayor parte de aquella generación [de los tiempos de Jesús], pero no la totalidad de ella, habría pasado antes de que se cumpliese todo”. Esto llegó a ser así para el año 70 E.C., cuando sobrevino la destrucción de Jerusalén.

De la misma manera, hoy en día la mayor parte de la generación de 1914 ya ha pasado. No obstante, todavía quedan en la Tierra millones de personas que nacieron ese año o antes. Y aunque cada vez son menos, las palabras de Jesús, “de ningún modo pasará esta generación hasta que sucedan todas estas cosas”, se cumplirán. Esta es otra razón más para creer que el día de Jehová, que viene como ladrón, es inminente. Por consiguiente, ¿qué sucesos deberían esperar los cristianos vigilantes?


Atalaya 15 de Mayo 1984 págs. 6-7

1914… la generación que no pasará

¿Queda bastante tiempo?

Desde el punto de vista puramente humano, podría parecer que dichos sucesos difícilmente podrían ocurrir antes que la generación de 1914 desaparezca de la escena. Pero el cumplimiento de todos los sucesos predichos que habían de afectar a la generación de 1914 no depende de medidas humanas, que son relativamente lentas. La palabra profética que Jehová pronunció mediante Cristo Jesús es: “Esta generación [de 1914] no pasará de ningún modo hasta que sucedan todas las cosas” (Lucas 21:32). Además, Jehová, quien es la fuente de la profecía inspirada e infalible, hará que se cumplan las palabras de su Hijo en un período relativamente corto. (Isaías 46:9, 10; 55:10, 11.)

¿Hay ejemplos de profecías bíblicas que se cumplieron en el pasado a pesar de la incredulidad y el escepticismo humano? Sí, y podemos examinar brevemente uno de éstos. En el año 33 E.C., Jesús predijo respecto a Jerusalén y su templo: “En cuanto a estas cosas que contemplan, los días vendrán en que no se dejará aquí piedra sobre piedra que no sea derribada. Además, cuando vean a Jerusalén cercada de ejércitos acampados, entonces sepan que la desolación de ella se ha acercado”. (Lucas 21:6, 20.)

Treinta y tres años después, el ejército romano, bajo Cestio Galo, atacó a Jerusalén y estuvo a punto de obtener la victoria. No obstante, sin que se supiera por qué, el general Galo dio la orden de que sus tropas se retiraran. Como consecuencia de aquello, algunos judíos han de haber pensado que su ciudad sagrada no sería destruida. Pero dicho pensar no duró mucho tiempo. Cuatro años después, los ejércitos romanos bajo Tito regresaron y destruyeron a Jerusalén y su templo.

Así la profecía de Jesús se realizó hasta el más mínimo detalle. Como dijo G. A. Williamson en su introducción a la traducción al inglés de Guerra de los judíos, de Flavio Josefo: “Si no tuviéramos ninguna otra fuente de información además de los evangelios, nos sentiríamos tentados a sospechar que las advertencias de Jesús se expresan en lenguaje hiperbólico [exagerado] [...] ¿Era posible que de aquel templo imponente ni una piedra quedara sobre otra que no fuera derribada? Ciertamente fue posible; es un hecho histórico. La destrucción fue absoluta y total [...] Toda esta historia trágica se había predicho con asombrosa exactitud”.

Tal como las profecías de Jesús respecto a Jerusalén se cumplieron durante la vida de la generación del año 33 E.C., así también sus profecías respecto al “tiempo del fin” se cumplirán durante la vida de la generación de 1914 (Daniel 12:4). Esto significa que tienen maravillosas esperanzas no solo los de aquella generación, sino todos los que viven hoy. ¿Por qué? Porque respecto a los significativos sucesos que afectarían a aquella generación, Jesús también dijo: “Cuando vean suceder estas cosas, conozcan que está cerca el reino de Dios”. (Lucas 21:28, 31.)

La proximidad del Reino de Dios hoy significa el fin de los divisivos sistemas políticos, religiosos y comerciales de la actualidad. Significa que se introducirá un nuevo gobierno justo para todas las personas obedientes de la humanidad. Usted puede escoger la vida eterna bajo este arreglo de “nuevos cielos y una nueva tierra” (2 Pedro 3:13; Juan 17:3).
Sí, usted puede llegar a ver este prometido Nuevo Orden, junto con los sobrevivientes de la generación de 1914… la generación que no pasará.


Hoy en día el cuerpo gobernante ha perdido por completo el rumbo, no sabe donde esta en la corriente del tiempo, saben que no son ungidos, solo están aumentando su poder y riquezas. 

¿Los ayudaras tú, con tu tiempo y dinero a continuar la farsa?


Fotos y Citas: © Watch Tower Bible and Tract Society