Mostrando entradas con la etiqueta lgtbi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lgtbi. Mostrar todas las entradas

martes, 22 de mayo de 2018

Papa a víctima de abuso sexual en Chile: "Eso no importa (que seas gay), Dios te hizo así y te ama"

Sorprendente declaración del Papa Francisco, se saltó toda la Biblia para dar esta opinión que ve en contra de las Escrituras. Realmente que decepción.


Papa a víctima de abuso sexual en Chile: "Eso no importa (que seas gay), Dios te hizo así y te ama"

Comentario ha sido acogido por la comunidad LGTBI como otra señal del deseo del pontífice para hacer que las personas homosexuales se sientan bienvenidas y amadas en la Iglesia Católica.

REDACCIÓN PERU21
21/05/2018

Los comentarios del papa Francisco a Juan Carlos Cruz, el principal denunciante en el escándalo de acoso sexual y de encubrimiento clerical de Chile, quien es homosexual, han sido acogidos por la comunidad LGTBI como otra señal del deseo del pontífice para hacer que las personas homosexuales se sientan bienvenidas y amadas en la Iglesia Católica.

Cruz, dijo que habló con el papa Francisco sobre su homosexualidad durante sus reuniones en el Vaticano . El Papa invitó a Cruz y a otras víctimas de un sacerdote chileno para discutir sus casos el mes pasado.

Cruz dijo que le contó al papa cómo los obispos chilenos usaron su orientación sexual como un arma para tratar de desacreditarlo, y sobre el dolor que los ataques personales le ocasionaron.

“Él (Francisco) dijo ‘Sabes Juan Carlos, eso no importa. Dios te hizo así. Dios te ama así. El papa te ama así y debes amarte y no preocuparte de lo que dice la gente" , contó Cruz a The Associated Press.

El Vaticano declinó confirmar o negar los comentarios, manteniendo su política de no comentar acerca de las conversaciones privadas del papa. Los comentarios fueron reportados primero por el periódico español El País.

Las enseñanzas de la iglesia piden que los gay y las lesbianas sean respetados y amados, pero considera la actividad homosexual como “intrínsecamente trastornada”.

Sin embargo, Francisco ha buscado hacer que la Iglesia sea un lugar más acogedor para las personas homosexuales, y uno de sus comentarios más famosos fue hecho en 2013: “¿Quién soy yo para juzgar?” .

El pontífice también ha hablado de su propio ministerio a personas gay y transgénero, insistiendo en que son hijos de Dios, amados por Dios y merecedores del acompañamiento de la Iglesia.

Como resultado, algunos trataron de restar importancia de los comentarios y los tomaron como simple ratificación de la actitud pastoral de Francisco.

Además, no hace mucho tiempo hubo una época en la que la Iglesia Católica enseñaba oficialmente que la orientación sexual no era algo que la gente pudiera elegir, y que implicaba que fue como Dios los creó.

AP

miércoles, 31 de agosto de 2016

Bienvenidos a la ideología de género

Increíble lo que pasará en España con la llamada "Ley LGTBI de Cifuentes." 

En estos casos a continuación veremos como se han trastocado los valores en este país; ya no existen los sexos, ahora solo los géneros.....Replop!!!!!

Ejemplos disparatados (pero reales) de lo que ocurrirá con la ley LGTBI de Cifuentes


Hecha la ley, hecha la trampa. O cómo un varón, registrado como mujer, puede conseguir que su esposa vaya a la cárcel por violencia de género. Todo es posible con las normas LGTBI aprobadas por la Comunidad de Madrid.

Anuncio de Fiat en el que una mujer pega al hombre / YouTube

Aunque parezca mentira, esto es lo que a partir de septiembre puede ocurrir en cualquier aula de la Comunidad de Madrid tras la aprobación de la “ley de Protección Integral contra la Discriminación por Diversidad Sexual y de Género” el pasado mes de julio. Tiren a la basura los libros de Orwell, Robert Hugh Benson o Aldous Huxley, porque la ciencia ficción ya está aquí:

Madrid, año 2016. Hace días que Manolo no sonríe. Le han excluido del equipo de fútbol por blandito y algunos de sus compañeros de clase hacen continua mofa de ello. El jovenManolo, 13 años, no encuentra consuelo entre sus amigos, que ya no le llaman para jugar al fútbol en los recreos.

Por suerte para él su colegio es mixto y en su clase también hay chicas. No se arranca a ir con ellas, por el qué dirán. Y así pasa dos días, muy solo, deambulando por el patio del colegio. Hasta que se le acerca una de sus compañeras y le invita a jugar. Él duda, pero le queda eso o la marginalidad. Entonces dice que sí.

Manolo ha encontrado entre las chicas un refugio, y muy pronto comienza a divertirse con ellas. Ahora son sus amigas. Y él cree ser una más, así se lo hace saber a su profesor.“Quiero que a partir de ahora todos me llamen Manuela”.

El profesor, don Evaristo Iñíguez, casi 30 años de profesión, cree estar curado de espanto porque ha visto de todo entre los muros del colegio concertado en el que -mal que bien- ha resistido durante tanto tiempo: un nuevo plan educativo cada cuatro años, jefes de estudio que van y vienen, directores que imponen un tanto por ciento de aprobados en cada grupo, claustros que parecen el club de la comedia por las ocurrencias de los docentes, reuniones de padres que acaban en batalla campal, excursiones con los alumnos a museos de arte contemporáneo…

Don Mariano y doña Francisca no se ponen de acuerdo

Pero nunca esto, nunca se había topado con un alumno que de la noche a la mañana le dice que ya no se siente hombre, sino mujer. Además de exigir que le llamen Manuela, anuncia que mañana vendrá con el uniforme de las chicas: falda y leotardos. Don Evaristo traga saliva, cuenta hasta diez y aún no da crédito. Sabe que lo que en otra época hubiera sido tarea del psicólogo, ahora es de absoluta normalidad democrática. Es la ley. La de Cifuentes. Y no tiene más remedio que acatarla.

Con la ‘Ley Cifuentes’ los profesores no solo no podrán impedir a los alumnos vestir como el sexo contrario, sino que estarán obligados a llamar al alumno con el nombre con que desee ser llamado

Porque el texto de la norma LGTBI señala que es perfectamente válido que el niño que se sienta niña -o viceversa- elija vestir el uniforme que crea conveniente. Los profesores no solo no podrán impedírselo, sino que estarán obligados a llamar al alumno con el nombre con que desee ser llamado. Tampoco hace falta operación quirúrgica alguna o que el chico sea sometido a un tratamiento hormonal (aunque puede solicitarlo, pues la ley lo contempla). Él se siente mujer, y eso es lo único que cuenta.

Rápidamente don Evaristo telefonea a los padres de Manuel (aún le llama así en sus pensamientos) con la esperanza de encontrar algo de sensatez al otro lado de la línea. Un contrapeso a la rigidez de la norma y la conducta del chaval. Pero el matrimonio no pasa por su mejor momento, y no es casualidad que mientras el padre, don Mariano, muestra su estupor, la madre, doña Francisca, parece encantada de la vida. “Mi hijo se siente mujer y me parece perfecto”, dice la señora.

Se acabó que los padres puedan elegir la educación de sus hijos. En el caso de que el hijo solicite el cambio de sexo, los padres deberán autorizar el tratamiento de transexualidad, pero si se niegan, la decisión de los progenitores puede ser revocada.

La venganza ante el Registro Civil

Las cosas no pintan mucho mejor para el profesor. Por si fuera poco, don Evaristo, por ley, tiene que celebrar el “día LGTBI” el 17 de mayo y el 18 de junio de cada curso. Y es dogma de fe porque los profesores no pueden discutir los preceptos de esta ideología. Cuidado con lanzar un mensaje equivocado a sus alumnos.

Don Evaristo cae en la cuenta de que el trimestre pasado la madre de Manuel le dijo que estaban al borde de la ruptura. Ella está enamorada de otra mujer. Ahora incluso confiesa que se plantea cambiar de sexo. Al profesor, claro, le van encajando las cosas.

Estamos en 2016 y ya nadie nace como hombre o mujer, lo único que determina el sexo es “la identidad de género”. Cada cual elige la suya, libremente, y tantas veces como quiera

El padre decide vengarse y acompaña a su mujer al Registro Civil. Si ella se inscribe como hombre, él lo hará como mujer. Estamos en 2016 y ya nadie nace como hombre o mujer, lo único que determina el sexo es “la identidad de género”. Cada cual elige la suya, libremente, y tantas veces como quiera, sin necesidad de informes médicos ni operaciones quirúrgicas: una firma en el Registro Civil, y a otra cosa.

Al llegar a casa los padres de Manuel mantienen una acalorada discusión. A Francisca no le ha parecido muy buena idea lo del cambio de sexo de Mariano, que muy pronto pasará a ser su ex marido. O ex mujer. Bueno, qué más da. Los gritos suben de tono, y la bronca es ya insoportable. Él, o sea, Francisca, pierde los nervios y abofetea a ella, o sea, a Mariano.


La ley contra la violencia de género consagra la asimetría penal y el fin de la presunción de inocencia para el varón.

Mariano, mujer a todos los efectos legales, acaba de ser maltratado por su esposo. Es un caso de violencia doméstica, y llama a la policía. Los agentes aplican al dedillo la ley contra la violencia de género y detienen a Francisca por maltratar a su mujer. Más tarde la encierran en el calabozo, pues para ello no ha hecho falta más que la denuncia de Mariano.

Esta ley, recordemos, eliminó la presunción de inocencia para el hombre. El Estado protege a quien figure como mujer independientemente de si nació hombre, así que Francisca al calabozo.

Bienvenidos a la ideología de género.